El peligro de los luthiers chinos en Francia
250 expositores se reunirán en París
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PARIS (AFP).- La fabricación artesanal de instrumentos de música en Francia y las reparaciones de alta calidad en creaciones antiguas, confrontada a la creciente competencia china, explora desde hace varios años pistas para no perder su clientela, en particular invirtiendo en los productos de más alta gama y en la innovación.
Se considera que el tema es suficientemente preocupante como para ser objeto de una conferencia debate el viernes en el 21º Salón de la Música Clásica Musicora, que reúne hasta el domingo próximo en el Carrusel del Louvre de París a 250 expositores.
Made in China
"Los instrumentos fabricados en China plantean muchos problemas a los luthiers, tanto más cuando a menudo alcanzan una calidad notable, que acompaña precios bajos", explica el presidente de la Unión Nacional de la Fabricación Instrumental (UNFI), Jean-Marie Fouilleul.
Fabricante de violas de gamba, Pierre Thouvenot recuerda el entusiasmo por ese instrumento antiguo suscitado por la película "Todas las mañanas del mundo" (1991) del francés Alain Corneau, que contó con la magistral interpretación del músico español Jordi Savall.
"Hubo un boom de la práctica en las escuelas de música y conservatorios. En esa época, yo hacía entre 10 y 15 instrumentos de estudio por año. Pero cuando las importaciones chinas llegaron, hace tres años, y saturaron el mercado francés, ya pequeño (unas 30 unidades vendidas anualmente), ya no hice ninguno", explica el luthier que se vio afectado en la demanda.
"Mi respuesta fue fabricar violas de estudio de alta calidad, lo que me permitió aumentar los precios. Y este año, tengo ya dos pedidos de clientes que buscan la excelencia", prosigue el artesano.
Hasta el particularísimo sector de los arcos barrocos es ocupado por los luthiers chinos. Los artesanos europeos afirman hoy que tienen dificultades crecientes para proveerse de las maderas idóneas para ciertos instrumentos, debiendo conformarse con especies de reemplazo.
El luthier Patrick Charton optó también por invertir en el diseño para proponer instrumentos clásicos más livianos y baratos.
"Es una manera de concebir modelos más difíciles de copiar", argumenta. "Hay gente que piensa que el diseño y la investigación nada tienen que ver con el trabajo de luthier, del que tienen una imagen fija. Pero yo creo, en cambio, que hay que defenderse antes de que esta competencia se torne verdaderamente peligrosa, y para eso hay que buscar verdaderas respuestas estéticas y prácticas", agrega Patrick Charton.
El ministerio francés de la Artesanía encargó al Instituto Tecnológico Europeo de Oficios de la Música, que tiene su sede en Le Mans (oeste de Francia), que coordine un polo de innovación en el dominio de la fabricación instrumental, con el objetivo de federar los esfuerzos de la profesión.
"Necesitamos trabajar con un elemento esencial, el servicio al cliente, más difícilmente trasladable que la fabricación", indica el director del instituto, Vincent Niqueux.





