
El regreso fugaz de un célebre trío
Ofrecerán un ciclo de seis funciones
1 minuto de lectura'

El trío instrumental que integran Lito Vitale, Bernardo Baraj y Lucho González siempre vuelve, pero siempre es por un rato.
Después del éxito que tuvieron a mediados de los años 80 -dos discos, un premio Consagración en el Festival de Cosquín, actuaciones en todo el país y un show en el Luna Park-, hubo fugaces reencuentros. Ahora prometen seis únicas funciones.
"Es fácil de explicar -dice el guitarrista Lucho González-. A pesar de que para nosotros siempre es grato tocar, esta vez la propuesta vino de un estímulo externo. La gente del (Centro Cultural) Torcuato Tasso, luego del ciclo de Juanjo Domínguez- Colacho Brizuela-González, pensó en el trío."
"Además -completa Vitale-, a partir de abril ya tenemos otras actividades. Después de no tocar por 18 años los invité a tocar al programa de la tele ("Ese amigo del alma") y luego al Teatro Alvear (en 2001). Bernardo también nos invitó a uno de sus ciclos. De vez en cuando nos juntamos.
Para mí, si pensáramos en grabar un disco nuevo habría que hacer algo distinto. Buscar cambios para que valga la pena -explica Lito-. En este tipo de juntadas aclaramos que es sólo esto lo que vamos a hacer porque tenemos ganas de tocar. No es un sacrificio ni un contrato millonario. Sería absurdo pensarlo. Y como el ciclo se llama "Tangos en el Tasso", vamos a hacer dos o tres cosas folklóricas, pero lo fundamental van a ser temas tangueros. Algo de lo que ya hicimos más otros que estamos ensayando. En algún momento estaría bueno hacer algo distinto y nuevo. Es una manera de rememorar. Probablemente el público sea en un 80 por ciento nuestra audiencia de antes, pero 20 años después.
-¿Cada juntada tiene la nostalgia de esas reuniones de egresados del secundario?
Vitale: -Hay temas como "Taquito militar" y momentos, sobre todo de la segunda etapa, que recuerdo con mucha felicidad. Momentos de realización artística acompañada de un cierto éxito y repercusión. Yo me hice músico conocido a partir del trío. Antes era muy under. Y hacerse conocido con este tipo de música fue importante.
-Por el tipo de propuesta fue más que "un cierto éxito"...
Vitale: -Sí. El primer hito fue Cosquín, porque en esa época había música muy tradicional. Y entramos nosotros. Yo tenía el cartel de joven rockero y era bastante extraño lo que sucedía.
Baraj: -Yo tenía el cartel de viejo jazzero.
-¿Y vos, Lucho?
González: - Yo, el Cartel de Lima (risas). Venía de tocar con Ana Belén, Chabuca Granda o Mercedes Sosa, pero Lito, a pesar de que era joven, con M.I.A. ya venía haciendo ruido, y Bernardo, con Alma y Vida y con otra gente muy importante. Sólo que esto era diferente. Nos juntamos en un momento clave para dar el salto, pero no lo hicimos con esa intención. Felizmente, lo que nos unió en ese momento nos sigue juntando para estos encuentros eventuales.
-Si el trío hubiera nacido hace un par de años, ¿el contexto musical actual permitiría que se consagrara en Cosquín?
Baraj: -El contexto es distinto. De todos modos, la química del trío fue siempre algo muy cautivante para la gente. Podría volver a suceder.
González: - Si tocáramos con Los Nocheros (risas).
Vitale: -Evidentemente pasaron muchos años y la idea musical del trío no es nueva. Mucha gente tomó esa posta. Pero la energía del grupo podría funcionar.
González: - En la música instrumental, que siempre es un riesgo, acá hubo intentos, pero ninguno que pudiera concentrar tanta atención de la gente.
Vitale: -De todos modos, la mentalidad de quienes organizan Cosquín sigue siendo la misma. Tendría que estar un Luis Salinas, por ejemplo. Porque el gordo se sienta a tocar una chacarera y no queda nada. Podría suceder lo mismo que sucedía con el trío. Claro que programar algo un poquito distinto para ellos siempre es un problemón. Por suerte el último año estuvieron De Boca en Boca o Pedro (Aznar).
-Es difícil la combinación, que consiguieron a mediados de los ochenta, de música elaborada y popularidad.
Vitale: -Es difícil responder sin que parezca un autohalago. Lo fundamental es que hicimos música cuidando la armonía y tocando bien, sin que fuera aburrido. Por lo general la música instrumental es para músicos. El que no entiende mucho de eso se pierde. Del otro lado está el caso de Salinas. Al tipo lo ponés a tocar y tanto un erudito de la guitarra como alguien que escucha cuarteto se dan cuenta de que es un fuera de serie. Con el trío pasó algo así. A algunos músicos les gustaba y había otra gente que se copaba.
Baraj: -El contexto social también permitió que cayéramos en un momento adecuado. Veníamos de la etapa del Proceso. Hubo una saturación del rock y un poco de la canción. Y este sonido fue novedoso, además de rescatar cosas que tenían que ver con nuestra cultura, con el folklore y el tango.
González: -Nuestro repertorio se armó por lo que nos gustaba, por lo que estábamos componiendo y por lo que escribíamos especialmente para el trío. No se pensaba en resultados, sino en tocar lo mejor que podíamos.
-Aún así, tocaron durante dos años y se separaron.
González: -Fue muchísimo. Porque tocábamos cuatro veces por semana.
Vitale: -Pero fueron menos de dos años. Comenzó en julio de 1985 y el último recital, en Rosario, fue en febrero del 87. Yo soy el culpable de la ruptura porque a mis 23 años quería hacer mi carrera. Quería liderar un grupo.
González: -Puede sonar incomprensible dejar cuando se está sentado en un terreno seguro. Como matar a la gallina de los huevos de oro. Pero desde adentro se ve de otra manera. Era comprensible la realidad de Lito. Explicarlo es complicado.
Proyectos personales
Con unos cuantos años más y ya lejos de la novedad, el trío avisa que serán sólo seis recitales. Porque la actualidad de Baraj pasa por la banda de sonido que compuso para la película "Trelew" -que se presentará en el festival de cine de Mar del Plata-, una serie de recitales en Córdoba y San Luis con Alma y Vida, las presentaciones a dúo con Juan Barrueco y planes para grabar un disco tanguero en trío con Juanjo Hermida y Alfredo Remus.
Lucho González viajará a España el próximo mes como invitado del grupo de Vitale: "Mirá cómo cambian los tiempos que ahora mi hijo toca la batería en el grupo de Lito. Esa es una gran satisfacción. El paso de los años incrementó la amistad, mantuvo algunas cosas e hizo que otras se superaran".
La gira que Vitale hará por España será al frente de su quinteto y hasta fin de año su agenda está casi completa (ver recuadro). Por ello, como grupo, Vitale, Baraj y González no prometen más de lo que pueden ofrecer. "El trío puede ser como esos discos que tenés y volvés a escuchar cada vez que tenés ganas", concluye Lucho.
PARA AGENDAR
- Trío Vitale-Baraj-González Con el espectáculo "Tangos en el Tasso".
Centro Cultural Torquato Tasso Defensa 1575 (4307-6506). Viernes y sábados, a las 22


