El rock oculto de Blue Öyster Cult
La banda norteamericana, formada en 1970 y precursora del hard rock, tocará por primera vez en el país
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A fines de los setenta, el punk decía que cualquiera podía formar una banda. Diez años antes, era posible incluso imaginarla. Richard Meltzer y Sandy Pearlman, dos estudiantes de filosofía amantes del situacionismo, decidieron que reproducir una cinta en clase con comentarios de la cátedra ya no era tan divertido. En cambio, se volcaron al scouting de bandas hasta dar con la elegida: un quinteto de rock pesado. Le pusieron nombre. Lo cambiaron tres veces. Quedó en Blue Öyster Cult. A Meltzer le encantaba la diéresis: decía que el nombre debía sonar "wagneriano".
Corría 1970, y mientras Pearlman producía al grupo Meltzer publicaba su canónico The Aesthetics of Rock, el primer maridaje entre Los Beatles y Heidegger. Además, escribía letras con Pearlman y efusivas reseñas de un grupo que todavía no había grabado su disco. Cuando lo grabó, en 1972, alguien sugirió que había nacido el Black Sabbath norteamericano. Absurdo, pero a nadie le importó; menos aún a Meltzer. Le hubiera fascinado saber que 40 años más tarde el latiguillo sigue vigente.
"La comparación con Sabbath fue un invento de Columbia, nuestra discográfica, que sirvió para promocionarnos", afirma Eric Bloom, cantante, guitarrista y miembro fundador de los BÖC, la banda neoyorquina que actuará por primera vez en nuestro país. "Ellos hacían metal, mientras lo nuestro, a excepción de algunos temas, siempre fue el hard rock", agrega el músico, cuyo show desembarca este sábado, a las 19, en The Roxy Live.
Bloom vive en Nueva York, pero durante el invierno boreal huye a su residencia de Florida, donde concede esta entrevista. "No tengo idea de cómo nos recibirán en Buenos Aires –se pregunta–. No sé si tenemos fans argentinos. A propósito, ¿hace calor allá? Si hay algo que detesto es el frío…"
Nadie tiene idea de si hay fans de los BÖC en la Argentina. En 1981, la recordada revista Pelo publicó un artículo sobre las "otras" bandas de rock pesado; la segunda línea detrás de Led Zeppelin y Deep Purple iba encabezada por Aerosmith y Blue Öyster Cult. En pocos años, los primeros pasaron a ser favoritos del público local, mientras los Cult (como se los llama en Estados Unidos) permanecen en relativa oscuridad. Y quizá sea lógico: la banda de Long Island fue, ante todo, el producto de una época.
Los dos primeros discos, Blue Öyster Cult y Tyranny And Mutation, esbozan un hard rock distinto, donde se cuela el cansino boogie de las guitarras de Bloom y Buck Dharma mientras las texturas de teclado de Allen Lanier aportan un tono sombrío, de psicodelia tardía. Pero lo que más distinguió a los Cult fueron las letras de Meltzer, Pearlman y Bloom: crípticas, oníricas, con humor y sesgos de ciencia ficción sintomática de la subcultura pop. A menudo, al trío se sumaba una novel poeta maldita: Patti Smith.
"Conozco a Patti mucho antes de que grabara su primer disco –cuenta Bloom–. Ella leía poesía en vivo acompañada por Lenny Kaye en guitarra eléctrica (años después, los dos fundarían el Patti Smith Group). Yo siempre iba a verla y Patti empezó a salir con Allen, nuestro tecladista. Luego pasó a componer con nosotros."
Eric dice que "el sonido del grupo fue armándose a partir de distintos estilos", y el estilo definitivo afloró en Secret Treaties, de 1974. Unánimemente reconocido como el pináculo de Blue Öyster Cult, en Treaties no sólo confluyen riffs zeppelineanos y acordes menores, dándole un tono sombrío a la música, sino que las letras fantásticas (un cyberpunk que prefigura a William Gibson) envuelven a las canciones en una saga conceptual. La producción de Pearlman (los platillos crepitantes; el overdrive comprimido de las guitarras) da el definitivo toque de clásico.
"Secret Treaties es mi disco favorito –afirma Bloom–. Creo recordar que no fue preconcebido como un álbum conceptual. Trabajamos primero la música y a medida que los escritores aportaban su material el disco fue adquiriendo identidad. Me gusta el sonido denso de Secret Treaties. Solemos tocar sus temas en vivo y es probable que también lo hagamos en la Argentina."
En 1976, el grupo alcanzó la masividad gracias al corte "(Don’t Fear) The Reaper", incluido en su cuarto álbum de estudio, Agents of Fortune. El single, que ocupó el puesto 12 de los charts, resultó el más exitoso de los BÖC y su pegadizo power pop se extendió a tracks como "Debbie Denise" y "The Revenge Of Vera Gemini" (ambos coescritos por Patti Smith, que además canta en "Vera Gemini"). "Estábamos felices, porque finalmente podíamos vivir de nuestra música –recuerda Bloom–. Antes no la pasábamos mal, pero debíamos tocar en estadios más grandes junto a otros grupos."
Si bien hubo esporádicos repuntes (como The Curse Of The Hidden Mirror, de 2001), Agents of Fortune fue el último gran disco de Blue Öyster Cult. En su legendaria columna de Village Voice, Robert Christgau saludó la edición con habitual sarcasmo. "Fleetwood Mac haciendo heavy metal", escribió. Y fue premonitorio: de Kiss a Metallica, pasando por Bon Jovi y los Guns ‘N’ Roses, buena parte del hard rock tiene una deuda con esa fórmula.
PARA AGENDAR
- Blue Öyster Cult: la banda norteamericana, en su primer show argentino. Teatro: The Roxy Live, Niceto Vega 5542. El sábado, a las 19.
Cuatro hombres de (cuero) negro
Natural hijo de la psicodelia, el imaginario de Blue Öyster Cult es tan importante como su música. Sus mejores canciones narran historias al límite en clave surrealista, bajo un velo de ambigüedad. "Dominance And Submission" evoca excursiones beatniks por Times Square con la sombra del S&M, mientras "(Don’t Fear) The Reaper" es una invitación al estupro, aunque Bloom sugiere que su autor, el guitarrista Buck Dharma, quiso describir su encuentro con la parca tras una severa enfermedad. Más conocido es el interés de la banda por teorías conspirativas, que subyace en "Flaming Telepaths", "Veteran of Psychic Wars" y, especialmente, "Take Me Away", donde se menciona (quizá por primera vez) la existencia de los hombres de negro. "Yo había escrito sobre ellos mucho antes de que saliera Men In Black", cuenta Bloom, en referencia al popular film. "La letra dice, «the men in black, their lips are sealed» (los hombres de negro tienen los labios sellados). Son agentes de la CIA encargados de silenciar a quienes avistan un ovni. En realidad, yo nunca vi un ovni, pero me gustaría. A propósito, ¿hay avistamientos de ovnis allá en Argentina?"


