
El sueño dorado de Abel Pintos
El cantante se llevó el Gardel de Oro y otros dos premios; los Illya Kuryaki se alzaron con cinco estatuillas
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El "sueño dorado" de Abel Pintos se cumplió y cerró el círculo que se inició en 2000, cuando compuso ésta, su primera canción. Tenía 16 años cuando la escribió y 20 cuando la grabó; anteayer, a los 29, subió por tercera vez al escenario del teatro Ópera para recibir el premio Gardel de Oro y Álbum del Año por Sueño dorado , el disco y DVD que registró en 2012 y que resume su trayectoria. En la ceremonia, que duró tres horas y que fue televisada por C5N, el cantante nacido en Ingeniero White y apadrinado por León Gieco también ganó por Mejor Álbum Artista Masculino Pop y Canción del Año.
"La primera vez que estuve nominado fue a los 14 años, en la primera entrega de los Gardel, y me acuerdo de estar sentado y ver que le daban el premio a Sandro, porque al principio era por la trayectoria. En ese momento, pensé: «Voy a ganar el Gardel de Oro, vaya a saber a qué edad y con cuántos años de carrera.» Después se le empezó a entregar a quien sacara Mejor álbum; ahí pensé que podía estar más cerca, pero es muy difícil hacer el mejor disco del año, que lo consideren así tus pares, la crítica y el público." Las palabras de Abel Pintos llegan al final de todo, en camarines y con los tres Gardel a su lado.
Pícara y cómplice, la sonrisa del Morocho del Abasto parece estar dirigida a este muchacho de 29 años que necesita estar unos minutos a solas en su camarín para dejar que corra la emoción. Después sí, las segundas palabras, porque las primeras las pronunció en escena, a medida que ganaba cada uno de los tres premios Gardel que desde hace 15 años entrega la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif). Allí recordó a Mercedes Sosa, mencionó a los compañeros de terna ("todos artistas que quiero y admiro" y, entre las dedicatorias, incluyó a Roberto Piay ("un caballero de la música"), ex director ejecutivo de Capif y uno de los hacedores de estos premios.
Si temprano la zona de camarines era un hervidero, un ir y venir de nominados, premiados, "entregadores" –como se denominó a los encargados de dar las estatuillas–, productores de televisión, promotoras y colados, a la una y pico de la mañana todo estaba en calma. Sólo quedaban en el lugar Fernando Ruiz Díaz, de Catupecu Machu, algunos integrantes de Los Auténticos Decadentes y miembros de la industria del disco. Mientras, Abel Pintos seguía compartiendo con nosotros sus primeras impresiones. "Esto
lo tomo como un incentivo para el álbum nuevo que estoy grabando y que saldrá en octubre. Me hace muy feliz ver que las canciones trascienden el tiempo. Hoy mismo dejamos dos afuera del nuevo disco y me da pena porque son parte mía, pero hay que estar tranquilo, cuando llegue su momento van a generar lo que tengan que generar. Es algo que pasó con «Sueño dorado». Yo tuve dos temas nominados a Mejor canción del año, "Todo está en vos", junto a Andrés Calamaro, y "No me olvides". Hubiera estado bien ganar con cualquiera de los temas, pero hacerlo con Sueño dorado, así como con este disco, que es un resumen de toda mi trayectoria, es increíble". Con botella de vino en mano, León Gieco ingresa en el camarín. Es tiempo de dejar que Pintos se distienda. Exultante, cuando nos vamos la voz de su manager resuena en los pasillos. "Cuando él tenía 14 años no le podía conseguir ni una nota. Ahora va a hablar con todos. Si no, es que no aprendí nada. ¿No?"
Como la tapa de 5, el último disco de Vicentico –uno de los que se fue con las manos vacías; aunque es una manera de decir, porque el cantante de los Cadillacs no fue a la cita– los Illya Kuryaki and the Valderramas se fueron con una mano bien abierta y con un Gardel en cada dedo. Los más ganadores de la noche se impusieron en Mejor álbum grupo de rock, Producción del año, Mejor diseño de portada, Mejor ingeniería de grabación y Mejor videoclip, todo gracias a Chances, el disco que marcó el regreso de la banda a los escenarios.
Las apariciones de IKV produjeron algunos de los mejores momentos de la ceremonia, que contó con una gran concurrencia de músicos de folklore, tango, rock, canción, música tropical y otros estilos, además de actores, como Daniel Aráoz, y mediáticos, como el ex Gran Hermano Christian U. "Nunca ganamos un premio y hoy ganamos todo", dijo Dante Spinetta en uno de los cinco agradecimientos. El más original fue el del premio por el Mejor diseño de portada, cuando dio detalles de la producción de fotos con las modelos desnudas que ilustran la tapa de Chances. "Éramos como evangelistas del sexo. En ese bosque pusimos parlantes gigantes con Electric Ladyland sonando. Mi padre me mostró a Hendrix por primera vez... y mi madre es una guerrera del arte". Así, Dante recordaba a papá Luis Alberto, así como antes los Kuryaki lo habían hecho en directo, al cantar "Águila amarilla". Fue el momento más emotivo de la ceremonia. En cambio, el clásico segmento dedicado a los artistas e integrantes de la industria de la música fallecidos el último año quedó deslucido por algunas omisiones, como el caso del saxofonista de Los Pericos, Horacio Avendaño, fallecido el mes pasado.
La conducción de los premios estuvo a cargo de Mex Urtizberea y Deborah de Corral. Una buena dupla, pero con poco espacio para la improvisación. El desafío mayor era entregar 42 premios en tres horas y, desde esa óptica, se puede decir que se cumplió. Pero le faltó show a los Gardel. Los standuperos aportaron poco humor y mucha confusión y sólo la aparición de IKV y el "gran finale" con Los Auténticos Decadentes y Karina interpretando "No me importa el dinero" dejaron momentos sabrosos.
Lejos de las cámaras quedaron el ingreso caótico, los cientos de fans pugnando por sacarse una foto con algún músico conocido o... con Campi, quien se encontraba en la vereda del Ópera para grabar algunas escenas de Peligro, sin codificar. En camarines, el vino y el champagne corrían igual que los productores de televisión. Solos, como sapos de otro poso, Silvio Soldán y Maximiliano Guerra esperaban su momento, Erica García se llevaba todas las miradas por su look sexy y Michel Peyronel, Dread Mar-I y los Poncho intercambiaban impresiones de lo que veían a su paso. Después, después de todo, la fiesta continuó en La Ideal. Pero esa es otra historia.
Los principales ganadores
Aunque sin llevarse el Oro, los Kuryaki fueron los más premiados de esta edición
- Álbum del año: Sueño dorado, Abel Pintos.
- Ingeniería de grabación: Chances, Illya Kuryaki and The Valderramas.
- Canción del año: "Sueño dorado", Abel Pintos.
- Producción del año: Illya Kuryaki and The Valderramas y Rafael Arcaute.
- Mejor DVD: Los Auténticos Decadentes.
- Mejor videoclip: "Ula Ula", Illya Kuryaki and The Valderramas.
- Mejor álbum artista de rock: 27, Ciro.
- Mejor álbum artista fememina pop: El club de los milagros, Marcela Morelo.
- Mejor álbum orquesta de tango e instrumental: Raúl Lavié y Sexteto Mayor.
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