Esperanza Spalding, una promesa del jazz
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Presentación de la contrabajista y cantante Esperanza Spalding, con Leo Genovese, en piano y Fender Rodees; Richard Boch, en guitarra acústica, y Pedro Ito, en batería. En La Trastienda.
Nuestra opinión: muy bueno
Aun sabiendo que venía con muy buenas críticas y habiéndose presentando en la Argentina con anterioridad como contrabajista con el guitarrista flamenco Niño Josele, Esperanza Spalding resultó una verdadera sorpresa. ¿Por qué? Su capacidad de liderazgo, su forma de cantar, tan lanzada y segura, y un estilo sumado a una poderosa técnica hicieron un concierto entretenido y contundente.
La pasión que pone para tocar como su energía en cada solo determinaron que esa idea que rondaba sobre su publicidad fuera cierta: ?Una verdadera revelación en la escena del jazz?. Podríamos decir que, acompañada por un trío con Leo Genovese, piano; Richard Boch, en guitarra, y Pedro Ito, en batería, el combo sonó moderno, algo estrepitoso por momentos; incluso, el aspecto más conflictivo para el público fue el sonido de la banda, bastante mal ecualizado, ya que el bajo se escuchaba poco, el piano saturaba y la voz estaba muy por delante.
Un músico reconocido por su calidad, Jerónimo Carmona, comentó al final del show que quizás esa sonoridad era la pretendida y es posible que no le falte razón.
De todos modos, con un sonido dudoso, Spalding mostró su enorme talento. Una pequeña incursión del baterista, a la que se sumó Genovese, desemboca en un solo cuando aparece la contrabajista en ?She Got To You?, tema de su primer disco.
Canta alto, impone su presencia y en tanto que va relatando esa letra se apoya con un riff en el bajo. Esta será la manera general en la cual su música se desarrolla. Cuando canta, trabaja en pequeñas células rítmicas que, evidentemente, le permiten libertad a la hora de vocalizar.
?Body & Soul? fue una de las piezas más interesantes, con arreglos originales y una cantante que vivió la letra. Cada pulsión en las cuerdas de contrabajo parece una respuesta a la lírica. En el solo, su cuerpo acompaña la cadencia, como un bambú agitado por el viento, Spalding se hace una con el contrabajo. ?Sun Light? y una exquisita versión de ?Ponte de Arreria?, de Milton Nascimento, sumaron a esta propuesta diferentes matices.
Hay en su música aromas pop, una cierta señal funky, pero, en su modo de interpretar, reina el jazz. Melodías y atmósferas modernas, pero interpretadas con potencia jazzística. En su canto, hay una fuerte influencia de Ella Fitzgerald, su modo de subir de tono evoca a la gran diva del jazz, aunque, sin embargo, es Esperanza Spalding, una artista que ya se ganó el corazón del público porteño a fuerza de talento y de una singular belleza.





