
Estirpe negra y murguera, en el año del Bicentenario
El músico presenta su nuevo disco en el Tasso
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" Regresar a la fuente/ con las patas desnudas / aunque el viaje sin dudas/ sea un mar diferente/ asociado y de gente/ por cumplir un destino/ retomando el camino/ de las razas perdidas", canta rabioso con voz de canillita Ariel Prat en su simbólica "Murga del Bicentenario", de su último disco Milagros al revés, producido artísticamente por Juan Subirá de la Bersuit. La cita del cantautor es un llamado de atención a la historia. En 1810, un alto porcentaje de la población era negra en el Buenos Aires de entonces. En 2010, una corriente migratoria de los países africanos pone de manifiesto un lazo intercultural que se mantuvo silenciado durante muchos años. "Uno puede escuchar lo negro en los distintos toques que quedaron impregnados en nuestra música, tanto en el candombe como en la chacarera. En ese largo tránsito que hicieron los negros esclavos desde Buenos Aires hasta Potosí dejaron rastros de su influencia. Todo ese mestizaje y esos ritmos forman parte de mi sonido actual", cuenta este artista murguero, que presentará Milagros al revés en el Tasso.
Ariel Prat vivió la influencia negra desde pequeño. Con descendientes africanos en su familia, descubrió en la murga una identidad que lo vinculaba con sus ancestros. El baile, el bombo, la levita y la marcha, que provenían de las antiguas comparsas de los morenos, los fue incorporando como bagaje de vida y material artístico. "Mucha gente no sabe que esos saltos, esa manera original de bailar, viene de la época de las comparsas de morenos, cuando los negros se burlaban de los tiempos en que los esclavos andaban con grilletes. En mi familia, el rastro afro se recordaba mucho. Había un familiar que bailaba como catinga a los saltos y decían que era un negro milonguero", relata con tono pedagógico el cantautor radicado en Zaragoza.
Cuando la murga circulaba en los márgenes de la cultura popular, Ariel Prat le dio forma de canción y fue transformando ese berretín barrial y murguero en una identidad artística. En su sexto disco en solitario, ese sentimiento murguero se mantiene entremezclado con historias urbanas, riff rocanroleros, aires de cumbia y chacareras, beats electrónicos, bombos y un pulso global. "Ahora la murga se estudia hasta en La Sorbona de París -cuenta entusiasmado Prat-. Ya no es un género marginal. Es la revancha de los negros."
PARA AGENDAR
Ariel Prat, el artista radicado en España presenta su nuevo disco Milagros al revés.
Torquato Tasso, Defensa 1575. Hoy, a las 22. Viernes y sábado, a la medianoche. Entrada: $ 35.




