
Gordöloco, un trío sin límites
1 minuto de lectura'
Presentación del disco "Copany", del trío Gordöloco , con Mauro Mourelos en trompeta, piano y efectos; Hernán Hayet en bajo y Rodrigo Gómez en batería, percusión y efectos. En el Club del Vino. Próxima actuación: los viernes de septiembre, a las 22.30, en Thelonious, Salguero 1884.
Nuestra opinión: Bueno
Toda definición pone límites y en verdad el trío Gordöloco no parece tenerlos. Presentó su tercer disco, "Copany", un trabajo que evidencia un fuerte afán de exploración, aunque quizás el combo no esté embarcado en un proceso de investigación, sino que avanzan sobre ciertas ideas sin esperar resultados particulares, centro de todo proceso exploratorio.
Pues bien, el trío tuvo un desempeño en el que no faltó color tímbrico ni variedad de ideas respecto del camino que muestra este grupo, surgido como una de las propuestas más frescas de la escena del jazz.
Una de las premisas de esta organización sonora es la construcción de grooves que no tienen que ver con una cierta forma estilística, sino con un modo de desarrollar ideas, es decir, atrás quedaron las construcciones rítmicas, hoy Gordöloco trabaja dentro de una atmósfera por lo general de espesa sonoridad.
El trabajo parece dividido. Mientras que Mauro Mourelos edifica pequeñas piezas melódicas con un sonido que parece haber mutado de una articulación moderna en la senda de Dave Douglas a un criterio más minimalista asociado, al menos en los climas, a Miles Davis -con esa característica sonoridad exenta de vibrato-, Hernán Hayet desde el bajo eléctrico trabaja sobre pequeñas células, en ocasiones abstractas y aquí nos referimos a la falta de toda cadencia rítmica.
En las antípodas está Rodrigo "Gordöloco" Gómez, que desde su instrumento lidera climas y esa cambiante forma de acometer el repertorio. Unico en su forma de relacionarse con la batería, mantiene ritmos con diferentes intensidades, y es precisamente este punto el que vuelve una y otra vez sobre el escenario.
Probablemente es aquí donde la propuesta de Gordöloco flaquea, ya que este unicato tiende a repetir fórmulas y lo inesperado, una de las claves de este grupo, se vuelve completamente previsible a poco de andar.
Los dos temas iniciales fueron contundentes en cuanto a dejar en evidencia la esencia del trío. En "Convenzan a mi madre que vaya a terapia", el centro de esta improvisación está puesto en el clima, en tanto que "El laverap es una estafa" mostró la potencia del combo.
El trío sobre el escenario es una de las agrupaciones que más fuerza la interacción. Sonaron con un ensamble fluido y de una cautivante fuerza motriz, aunque no aprovechan esta virtud en términos de propuesta. Un dato que habla del gusto por el riesgo y por seguir un camino sin señales previas.
El trío con "Copany" muestra que mientras que su horizonte se amplió con el uso de la electrónica, que aún está algo embrionaria, la búsqueda de un camino los mantiene despiertos a las formas de integración, aunque excesivamente ordenados detrás de los tambores de Gómez.
Uno de los tríos de mayor potencial creativo; parecen decididos a avanzar sobre las formas más heterodoxas de la interpretación.




