
Guitarristas del jazz
Lo nuevo de Pat Metheny y John Scofield, entre otras novedades
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En un rincón, Pat Metheny. En el otro, John Scofield. Si éste fuera un combate de boxeo, probablemente terminaría en un empate técnico entre dos de los mejores guitarristas de jazz de todos los tiempos (que, claro está, salen al ringside para tocar sin guantes y sin necesidad de golpes bajos). O quizá terminaría en un triunfo del público que los escucha. La comparación con una pelea de fondo no es tan caprichosa: los nuevos discos de ambos músicos, que pertenecen a la misma generación (nacieron en los años cincuenta), se editaron casi simultánea y milagrosamente en nuestro país.
Metheny regresa con What's It All About , con la sola compañía de su guitarra (mejor dicho, "sus" guitarras, como se verá más adelante), y un repertorio de clásicas canciones pop que él escuchaba en su infancia y adolescencia. Scofield, con A Moment's Place , una colección de baladas que revisa y estrena al lado de tres compañeros de lujo. En ambos álbumes predomina un clima introspectivo, sereno, que permite apreciar en todos sus matices el talento de dos músicos a quienes la madurez les sienta cada vez mejor.
Para Metheny, que pelea a brazo partido contra la monotonía, y a veces pierde, la rareza es no sólo que grabó su disco en una sola noche en el estudio de su casa, en Nueva York, sino que alterna la guitarra acústica barítono con la guitarra Pikasso de 42 cuerdas, otra de seis cuerdas y una de cuerdas de nylon. Scofield, en tanto, le encuentra el registro mínino, pero exacto, a la tarea de resucitar baladas célebres como "I Loves You Porgy", pero, asociado a tres estrellas como Larry Goldings en piano y órgano, Scott Colley en bajo y Brian Blade en batería, convierte en nuevos clásicos cinco temas propios, inspiradísimos, y hasta un hit de The Beatles como "I Will".
Por suerte, estos dos lanzamientos jazzeros no son los únicos recomendables de estas últimas semanas. Entre las novedades se destacan los álbumes de dos cantantes femeninas, Cassandra Wilson y Madeleine Peyroux. La primera confirma que es la gran vocalista de jazz del momento gracias a un desafiante disco como "Silver Pony", que mezcla grabaciones en vivo de su tour europeo con otras registradas en un estudio de Nueva Orleáns, aunque en ningún momento se aparta de ese concepto innovador que ya es su marca registrada. Para más datos, sólo hay que escuchar cómo el funky mantiene relaciones carnales con el blues en una versión antológica de "St. James Infirmary". Madeleine, por su parte, arriesga y acierta al salir de su caparazón de retrojazz en su flamante "Standing On The Rooftop", en el que se aleja del género que la hizo famosa, pero del que respeta su espíritu aventurero para diseñar un disco encantador. De la mano del productor como Craig Street, que lanzó a la fama a Norah Jones, la chica que cantó en las calles de París se anima a mostrar más temas propios, algunos compuestos con un ex stone como Bill Wyman y hasta uno del guitarrista de vanguardia Marc Ribot.
Finalmente, dos reediciones imperdibles: por un lado, la edición 50 aniversario de Time Out , del legendario Dave Brubeck, con el CD original, otro que rescata grabaciones en vivo de los años sesenta y un DVD con el propio pianista contando cómo se hizo uno de los principales discos de jazz de todos los tiempos (que incluye esa obra maestra llamada "Take Five"), y, por otro, Maiden Voyage , una joya de Herbie Hancock, de 1965, con ese vendaval humano de las teclas sacándose chispas con Freddie Hubbard, George Coleman, Ron Carter y Tony Williams.



