Ilusionistas del rock sin trucos
Jorge Araujo, Tito Fargo y Gustavo Jamardo salen al ruedo con un power trio
1 minuto de lectura'
Un trío con nombre de mago escapista. Un baterista con pasado de estadio que compone y canta, un guitarrista leyenda del rock argentino y un bajista como salido de una banda psicodélica de los años 60. Gran Martell es el último invento rockero del país que no inventa nada nuevo, pero se la juega por la libertad artística y compositiva. Suena bien, ¿no? Su álbum debut también.
Dos de los personajes son bien conocidos: Jorge Araujo, baterista durante nueve años de Divididos; Tito Fargo, guitarrista del oeste bonaerense que tocó reggae con Luca Prodan, rock con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y pop con Natalia Oreiro.
Los otros dos no son tan populares, pero no por falta de méritos: Gustavo Jamardo, ex bajista del grupo Porco; Gran Martell (el nombre que tomó la banda), ilusionista rumano que creció a la sombra de Harry Houdini.
¿Dónde está el truco? En la música. Rock sin prejuicios, desestandarizado y arriesgado en timbres rítmicos y sonoros. "La intención fue romper con la comodidad que existe hoy para escuchar música, en el nivel de difusión radial y esas cosas ya muy empaquetadas, muy servidas. Salir del formato de rock estandarizado que predominó en los últimos años y retomar el espíritu de cuando el rock era contestatario y todo partía desde la experimentación", dicen a manera de postulado.
Araujo: -Para hacer el disco dijimos: "Durante tres meses saquemos la cabeza de la televisión, de la radio y pongámonos a hacer música". De ahí la relación con esta situación de gran libertad artística, que se reflejó en un disco tocado de forma desprejuiciada, sin un formato clásico, donde no se pueden pautar demasiadas cosas.
Fargo: -Además, vivimos una situación de grupo y lo que se captó es la alquimia y la intención de tocar de una. La idea era volver a tocar y grabar todos juntos, algo que se perdió en el rock. Tratar de que las estructuras no sean tan claras, salir un poco del formato que pide el mercado de estribillo o canción. Esto es música, somos una banda que por más que ahora parezca rara es de lo más normal.
Araujo: -Y lo de grupal es en serio, no es la banda de tal, es un grupo nuevo. Estoy orgulloso de todo lo que hice, pero nadie -incluso nosotros- podía imaginarse que estábamos haciendo esto.
El baterista que un año atrás se desvinculaba de Divididos ofrece su versión de la historia. "Que la decisión fuera compartida con Diego [Arnedo], tanto a él como a mí, nos relajó mucho, por eso no lo viví como algo conflictivo, sino como un alivio. La cuestión fue netamente artística; de hecho, hace poco los vi a los dos. Eso sí, en el nivel personal la situación de quedar solo era compleja y, para muchos, inexplicable: ¿por qué dejar de formar parte de un grupo increíble, donde hicimos una música genial? La verdad es que hay cosas que te pide el cuerpo y el alma que no podés no hacer."
-¿Cómo fue la experiencia de tener que ponerles tu voz a las canciones?
Araujo: -Canté entre los 15 y los 18 años en una banda de rock que tenía. Por eso fue como una vuelta extraña, porque durante muchos años me dediqué a tocar la batería y profundizar el instrumento.
Fargo: -La idea era no tener que buscar un cuarto elemento y hacer como se hacía antes, que cantaban los mismos músicos de la banda.
Araujo: -Yo toqué música instrumental durante muchos años y subestimé el canto. Siempre fui muy de romper y éste fue un desafío muy grande. Estoy muy contento porque me están pasando cosas que no me ocurrían desde hace un tiempo. Antes estaba en una situación más cerebral y esto no tiene nada que ver. Salió todo naturalmente.
Por el entusiasmo y el humor reinante, los tres parecen críos a punto de inventar la más explosiva e innovadora música, pero sabiendo que no es así. Un cóctel tan demoledor como su álbum, que esta noche presentarán en Morón (en la Sociedad Italiana, Buen Viaje 851) y que esperan pronto mostrar en Capital Federal.
¿Y Jamardo? Bueno, el muchacho cierra esta nota: "¿Sabés cuál es el futbolista que se destaca? El que vos te pensás que te va a gambetear para acá y te gambetea para el otro lado y te hace comer el amago. En la música es más o menos lo mismo. El factor sorpresa es lo mejor y ésa es la base de Gran Martell".



