Javier y Walter Malosetti, jazz al Sur

Tocaron en Bariloche y en El Bolsón ante un público entusiasta; además, ofrecieron clínicas
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14 de diciembre de 2001  

EL BOLSON.– El censo nacional dice que poco más del cuarenta por ciento de la población de El Bolsón está integrado por artistas. Seguramente eso explica el interés que despertó el show del dúo de Walter y Javier Malosetti, que se presentó en el pub La Bandurria, de esta ciudad.

Un público ávido de jazz colmó el recinto, aprovechando una de las pocas oportunidades que tienen los habitantes del interior de escuchar a los músicos más destacados en su disciplina sin tener que desplazarse hasta Buenos Aires.

En El Bolsón, donde el arte en general y la artesanía en particular se perciben a cada paso (por ejemplo, en la comida, con una variedad de helados digna del libro de récords), los hospedajes y esa delicada bonhomía de la gente del lugar crearon un clima ideal para que los Malosetti ofrecieran una actuación decididamente exquisita, en la que ambos músicos liberaron su talento creativo, espontáneo, intenso.

Un día antes, el dueto se presentó en el pub 1970, en San Carlos de Bariloche, en un clima casi gélido debido a las calles desiertas, pero caliente puertas adentro.

Es obvio que los integrantes del dúo se conocen (¡y cómo!) pero, además de ese terreno previsible en el que ambos trabajan, hay una fuerte interacción, pues si el guitarrista Walter Malosetti es quien pone la tradición con un lenguaje moderno, es el bajista Javier Malosetti el que varía los timbres en la interpretación de esas melodías ya conocidas. Ambos hacen una música que siempre parece estar en estado de obra acabada, pero, al mismo tiempo, siempre abierta a nuevas intervenciones, especialmente por parte del bajista, una actitud que hace honor a la esencia de todo artista inquieto.

Tanto en Bariloche como en El Bolsón la improvisación, quintaesencia del jazz, dio el presente. Con repertorios diferentes, el grupo mostró un swing de sonido pesado pero ágil y una manera siempre cambiante de abordar los temas.

Un público dispuesto fue el mejor entorno, ya que la música pareció surgir con más naturalidad en ese pequeño mundo de pubs, donde un auditorio entendido festejó las intervenciones.

Los shows fueron, por parte del guitarrista, un homenaje a Herb Ellis y Joe Pass, y por el lado del bajista, un tributo a la libertad musical que también cultiva este joven músico. El show comenzó con una serie de temas de neto estilo swinging blues, como “Blues in G” y “Barney”, un tema que tiene una frase “entradora” que suena a éxito discográfico. El dúo se mueve todo el tiempo y así: a las frases en distintas octavas siguen los solos, que pueden ser reemplazados por una técnica contrapuntística que tiene la estructura de un diálogo.

Los standards tienen una renovada vitalidad, como el tradicional “Lado soleado de la calle”, al que los solos dan una frescura intensa, como un soplo nuevo dentro de tanto clasicismo.

El público encuentra estimulante esta forma de interpretación que –según este cronista pudo percibir– representa una manera nueva de llevar adelante uno de los estilos más tradicionales, el swing.

Poco antes del final, subieron a escena dos bateristas valiosos: uno de ellos, un joven de 14 años, Sebastián Haufman, que mostró un manejo de los tambores solvente y maduro; antes, Juan Merlo, baterista de la zona, había hecho un excelente groove con el dúo. Así, el clima quedó preparado para que al día siguiente se efectuara una serie de interesantes clínicas en las que los Malosetti mostraron no sólo el criterio que manejan a la hora de improvisar, sino también la forma de desarrollar la técnica, necesaria a la hora de buscar lenguaje expresivo propio.

Grupos argentinos y también extranjeros

La particularidad de este festival es que recuerda cierta tradición de cómo se hacía el jazz en Nueva Orleáns, en la primera década del siglo XX, cuando los grupos actuaban en la vereda. En esta oportunidad, en El Bolsón, los casi veinte grupos que participan tendrán disímiles escenarios, que van desde la calle hasta el pub La Bandurria.

Entre los que participan se destaca el trío del pianista Diego Rapoport; el Pedro Giorlandino Trío, de Bahía Blanca (que actuó en Buenos Aires y mostró un nivel de interpretación excelente); el Alexandre Mihanovich Quintet, de Brasil, y el Kristian Black Group, de Dinamarca.

Además estarán los grupos locales Jam Ble Quinteto, el octeto vocal Clara Bo Jazz y el del pianista Horacio Moscovici. Puro jazz para disfrutar hasta pasado mañana.

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