
Jazz latino, con acento local
Latinaje lanzó su disco, "La conversa", una cruza de potencia rítmica y melódica
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Una de las instituciones del jazz son las big bands, y aunque han perdido el lugar que ocuparon hasta el advenimiento del bebop, siguen siendo una de las experiencias más notables de ensamble y potencia.
En los años noventa, Buenos Aires comenzó a mostrar los primeros albores de un movimiento artístico potente y que muchos denominarían, hacia 2002, el boom de jazz.
Entre esos grupos surgió Latinaje, una big band orientada a recrear un material de latin jazz, dirigida por el bajista Guido Martínez. Desde el grupo aparecieron algunos de los músicos que hoy son protagonistas de la escena del jazz local, como Nicolás Guerschberg, Daniel Piazzolla, y Gustavo Musso, por ejemplo; además el grupo Escalandrum nació de sus filas.
Latinaje acaba de lanzar su segundo disco, "La conversa", por el sello MDR, un trabajo que podría definirse como una clara señal de madurez. Apoyado en buena parte del mismo grupo humano de sus primeros días, Martínez desarrolló en esta placa una música que parte de rítmicas latinas, en especial sudamericanas, para tomar vuelo gracias al lenguaje jazzístico.
Con este trabajo, Martínez parece decir que no es necesario respetar a todo precio la influencia afrocubana ni la interpretación de sus ritmos; por el contrario, frente a la hegemonía afrocubana, el jazz latino abre un espacio más legítimo para su expresión, y Latinaje es uno de sus ejemplos.
Nadie podría decir hoy que falta música original en la escena local, y esta agrupación viene a confirmar que hasta las big bands siguen ese camino de libertad y compromiso.
El grupo logra un ensamble ajustado con una línea de metales (dos trompetas y un trombón), tres reeds y una sección rítmica compuesta por guitarra, piano, bajo, batería y percusión.
Melodismo y rítmica
Martínez logró reunir un material en el que confluyen el melodismo con una intensidad rítmica de notable fluidez porque, sin perder las atmósferas clásicas del jazz latino donde se imponen los ataques de las trompetas y las ágiles cadencias rítmicas, el grupo sigue sonando original.
Concretamente, se desmarca de ser una mera copia sonora que hace música propia; más bien, la pluma de Martínez pone de relieve, a la manera de Ellington, las ventajas de conocer a los músicos que integran Latinaje y escribir casi a pedido de las virtudes de sus integrantes; así uno puede disfrutar del saxo alto de Musso, quizás el artista más arriesgado de la banda, como también de un pianista de marcado lirismo como Alejandro Manzini o del creativo set percusivo que forman Piazzolla en batería y Diego Alejandro en las congas.
Precisamente, el disco comienza con dos compases de batería y percusión que suenan a cuero, como el título mismo, "Madera y cuero", y que son el trampolín para que la sección melódica se lance a describir con un aire de entonación caribeña. Los temas están montados sobre dos aspectos: los arreglos que realzan el mensaje y los cambios de dirección melódico-rítmica.
Si algo tiene Latinaje, es una constancia para desarrollar diferentes climas, siempre desde un lugar de ensamble y agilidad, lo que le da a la música variedad y consistencia con el principio del jazz latino que tiene al ritmo como sustento de la propuesta. En "Sambalanço", el clima latino toma la delantera. Arreglos montados sobre el fraseo de las trompetas de Richard Nant y el "Tropi" Veglio sobre un fraseo de contagiosa melodiosidad con un lucido solo de Musso.
La placa muestra en "Influencia Bosco" y en "Este Manuel que yo canto", único tema que no fue compuesto por Martínez, dos criterios diferentes en las composiciones tímbricas, pues en tanto que en el primero se enlazan con los esquemas de tensión-relajación, en el segundo, hay un concepto más camarístico.
En "El brigadeiro", el bajista asume la principal voz con una introducción de cariz melódico en dúo casi con el trombón de Santiago Castellani.
"El dogo" es una vuelta a las formas más idiosincrásicas del latin jazz, con un solo interesante de Manzoni y el cierre con "La conversa", tema que fusiona la rítmica rioplatense con el swing latino. Un disco sin altibajos y de colorida creatividad.
La conversa
Latinaje
Madera y cuero, Sambalanço, Influencia Bosco, Este Manuel que yo canto, El brigadeiro, El dogo, La conversa (MDR Records)




