Jordan, un guitarrista sin fronteras
Esta noche, a las 23.30, actúa en La Trastienda
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Es uno de los guitarristas de culto para Buenos Aires. Stanley Jordan, un músico que consiguió desarrollar nuevas formas interpretativas, se presenta hoy, a las 23.30, en La Trastienda, Balcarce 460.
Concretamente, Buenos Aires es el lugar elegido por el músico para relanzar su carrera. Jordan llega a esta ciudad rodeado de un misterio de varios años, en los que no hubo casi grabaciones y menos aún actuaciones en vivo.
Graduado en Princeton, tocaba en las calles de Nueva York hasta que fue descubierto por Bruce Lundvall, de Elektra Records, aunque el músico prefirió la calle a un contrato. Al poco tiempo, Lundvall volvió con otro contrato, que esta vez era para Blue Note y que Jordan aceptó.
Tanto su manera de tocar como su creativo estilo lo hicieron un guitarrista fuera de serie. Su tapping a dos manos genera la sensación de estar frente a dos guitarristas en uno; algo así como la percepción que se tiene cuando se escucha a Art Tatum. Su notable conocimiento armónico hace que ninguna música o tradición quede fuera de su alcance.
Si bien su gran disco "Magic Touch" fue grabado en 1985, su música sigue teniendo una especial frescura que parece estar dada por la forma de interpretar de este inspirado guitarrista.
Editó catorce discos, de los cuales tres fueron lanzados en 2003: "Dreams of Piece", para el sello Nicolosi, y "Lady in my Life" y "Tropycal Storm", para Blue Note y EMI, respectivamente.
Durante un diálogo telefónico con Jordan, el músico aclaró que estuvo sin grabar un tiempo debido a que su propuesta no estaba en la línea de dirección musical de su sello. "Lo que quería grabar no era para la política del sello. Ahora soy independiente y puedo retomar mi camino", advierte Jordan como un mensaje de que su historia está comenzando nuevamente.
En su concierto de La Trastienda, Jordan hará un repaso de materiales. "Improvisaré -adelanta- sobre el tercer movimiento del Concierto para piano, N° 21, de Mozart, en el que la escritura original parece contemplar espacios para improvisar; no así lo que haré de Debussy, que es más cerrado. También haré «El cóndor pasaª y, de jazz, introduciré clásicos como «Autumn Leavesª y algo de blues".





