
La ciudad ya es de ellos
Con el legado de Korneta, el trío tocará esta tarde en Ferro
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Ritos, mitos y costumbres, de estas tres cosas están hechos Los Gardelitos, banda que vivió casi una década en las márgenes y que hoy goza de una popularidad en constante ascenso. El rito, justamente, era tocar gratis, cada 25 de Mayo, en Ciudad Oculta. Este 25, en cambio, los sorprende en la cancha auxiliar de Ferro, lugar elegido por el trío que comanda Eli Suárez para dar un nuevo paso, tras las tres noches en Obras del año último y el cierre en Cosquín Rock 2007, que los tuvo como protagonistas.
Korneta Suárez llevaba años imaginando una banda de rock familiar. Los chicos crecieron y pudo cumplir el sueño con Bruno en batería y Eli en guitarra, más Jorge Rossi en bajo (actualmente, en Intoxicados). El título de su primer disco, Rock sudaka (96), serviría para nombrar el estilo de la banda: un rock orillero, preocupado por su entorno social, con el mito de Gardel como emblema de la unión de la vieja y la nueva guardia y el traje con funyi como indumentaria oficial. Pero Korneta murió en 2004 y lo que parecía el fin de la banda terminó marcando el nacimiento de una nueva etapa, con Eli en voz y guitarra, Martín Ale en bajo y Horacio Ale en batería.
"Tratamos de conservar la esencia en esta nueva etapa -asegura Eli, en un tono calmo y pausado-. Mantenemos la idea de no caer en el culto a una persona, porque Gardelitos no es alguien en particular, sino un concepto. Por eso, la idea de los trajes, para despersonalizarnos en el escenario y no vender un look."
Tras la etapa independiente, que dejó un segundo disco, Gardeliando (98), la banda vivió una fugaz experiencia con la multinacional Sony, que le editó su tercer álbum, Fiesta sudaka (Parte 1), en 1999. Allí conocieron a Adrián Israel Caetano, quien iba a dirigir un clip del grupo. La experiencia quedó trunca, pero el contacto se reestableció hace unos meses. "Vamos a sacar una película en DVD y Caetano la va a dirigir -cuenta Eli-. La idea es reunir filmaciones de viejos shows con material nuevo. Quizá se incluyan cosas especialmente filmadas para la ocasión. Son todas ideas, porque aún no hay nada definido. Hay mucho entusiasmo, pero también tenemos que ver qué se puede hacer en función del presupuesto que tenemos."
Casi cinco años pasaron para que Los Gardelitos editaran un nuevo disco. En 2004 y vueltos a la independencia, sacaron mediante sello propio -La Plantita Producciones-, En tierra de sueños (Parte 2 ). Sería el último trabajo con Korneta al frente de la banda, ya con Horacio Ale en batería en lugar de Bruno Suárez. El legado del líder y compositor de todas las canciones volvería a grabarse, esta vez en vivo, en el estadio de Obras en 2006. "Justo esta fecha de Ferro coincide con los tres años que llevamos como trío -cuenta Eli-. El grupo está creciendo en muchos aspectos y es bueno que las cosas se hagan lenta y naturalmente. No sabemos muy bien a qué se debe la convocatoria que estamos teniendo desde hace un tiempo, porque el repertorio es el mismo de siempre, pero se está produciendo una aceptación que a nosotros nos llena de entusiasmo y nos lleva a querer mejorar muchas cosas."
El disco en vivo, Ahora es nuestra la ciudad (06), le sirvió al trío para dar de nuevo. "Nos queríamos sacar de encima toda esa carga nostalgiosa y tuvimos que tocar fondo para darle una patadita al piso y repuntar. Necesitábamos hacer un homenaje. Para Korneta y para sus padres, que son mis abuelos." La tragedia de Cromagnon dividió aún más las aguas en el rock local y Los Gardelitos tienen su visión del nuevo mapa. "Es necesario que las cosas se dividan, pero sin fomentar bandos irreconciliables. El golpe que recibimos con Cromagnon nos partió al medio, pero tenemos que replantearnos las cosas para que no vuelva a ocurrir algo así, a partir de un sentimiento positivo. Es acá donde tenemos que funcionar como sociedad y dejar de lado los rencores."

