
La combinación que funciona
Los Nocheros y "El Puma" Rodríguez, sobre el mismo escenario
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VILLA MARIA, Córdoba.- "El Puma" José Luis Rodríguez abrazó a cada uno de los integrantes de Los Nocheros luego de haber cantado una balada en conjunto. Esa fue la imagen que mejor sintetizó el espíritu de integración de géneros y de estilos, sin solución de continuidad, que propone el Festival Nacional de Peñas de Villa María.
Eran más de la 1.30 de la madrugada de anteanoche, sobre el escenario del anfiteatro Centenario, a la vera del Río III. "El Puma", enfundado en un traje blanco a la manera de Don Johnson en "División Miami", cantaba "Fiesta" ("¡Ay, qué buena está la fiesta mamá!"). Las 10.000 personas que poblaron las gradas lo vivaban. Ese era el primer indicio de que el dueño de la noche iba a ser él.
Después vino ese clásico que dice "Agárrense de las manos". La gente no aguantó tanto ritmo junto y empezó a bailar. Pero todavía faltaba que el músico -comprometido con el evangelismo- entonara sus canciones dedicadas a Jesús.
"Cristo te ama. Espíritu y verdad. Búscalo", Susana Becerra coreaba el estribillo de una de las canciones de su ídolo. Ella vino desde Tierra del Fuego sólo para verlo. Para eso, desembolsó 45 pesos ("no pude conseguir las entradas más caras, las de 70"). "No pierdo las esperanzas de que «El Puma» me proponga casamiento", decía.
Más allá de que la actuación de "El Puma" fue el clímax de esa jornada, cuatro horas antes, Los Nocheros habían decidido poner "más romántica la noche" del festival que celebra su 39° aniversario. Con el tema "Juan de la calle", la agrupación salteña musicalizó el anfiteatro de esta ciudad de 72.250 habitantes y que, durante la presidencia de Sarmiento, por sólo ocho días, se estableció como capital de la Argentina.
"Alvaro te amo", le gritaban a uno de los cantantes de Los Nocheros, cuando entonó el tema "Roja boca". Desde el último año, el joven es la nueva voz del grupo, tras la desvinculación del ahora solista Jorge Rojas. "No extrañamos musicalmente a Jorge", dijo a LA NACION Mario Teruel, otro de los integrantes del grupo y padre de Alvaro.
Los Nocheros pasaron de la veta más romántica a la social para emocionar con la canción "Filón de amor", dedicada a los mineros que desaparecieron en Río Turbio. "Para cada familia que espera que su patriarca vuelva de esa arriesgada tarea", explicaron.
Entre participaciones de Valeria Lynch -una de los tres conductores del festival- actuó el cantante melódico Axel Fernando. "Vine sólo por él. Lo amo", decía María Belén Dacal, una villamariense de 17 años, mientras estaba trepada a una reja cercana al escenario para poder tocar al cantante.
El otro encuentro
Las aguas del río están tranquilas; en la orilla la situación es diferente. Es allí donde se ubica una de las dos peñas oficiales que funcionan de manera paralela al festival.
Cerca de ese lugar está Graciela Sosa, una villamariense de 51 años. Como no pudo pagar la entrada para el festival ("mi marido recién cobra el lunes"), decidió pasar la noche con su nieta y con sus tres hijos para escuchar al Dúo Coplanacu y a Peteco y Roxana Carabajal, en los escenarios de las peñas. Otra es la motivación de Eric, de 28 años, y de Gustavo, de 29. "No nos gusta esto. Pero venimos a ver mujeres. El tema es que ninguna nos da bolilla", cuentan.
Mientras tanto, en el escenario del anfiteatro se presentaba la Fiesta Nacional Infantil (una suerte de concurso de nuevos talentos). Y, entre número y número, artistas circenses del grupo InnovaCirco. Después vino el humor de Hugo Varela. Y, para terminar, el Dúo Coplanacu y Peteco y Roxana Carabajal.
Cerca de las 5 de la mañana el nochero Mario Teruel tomaba un café en el bar del hotel en el que está hospedado. Se lo veía cansado y meditabundo. Quizás estaba pensando en el abrazo con "El Puma", ese que mostró que las mezclas de géneros funcionan, al menos para el público de este festival cordobés.



