
La música de Marilyn Monroe
Por Jorge H. Andrés
1 minuto de lectura'
Según el informe forense, parece que Marilyn Monroe usaba algo más que las famosas gotas de Chanel Nº 5 antes de meterse en la cama. Fármacos diversos que cierta noche de angustia combinó de manera fatal, matando a la estrella decadente, desempleada y cargosa para convertirla en la última leyenda trágica generada en el cine, porque de ella en adelante, los demasiado jóvenes para morir convertidos en mito fueron abastecidos por la música popular.
El lunes pasado se cumplieron cuarenta años del episodio y la prensa mundial le dedicó todavía más espacio que el día siguiente a la desgracia en 1962, con evaluaciones ahora definitivas de su especial talento, el repaso de las teorías sobre razones de alta política vinculables con su muerte y abundancia de imágenes de ese rostro clásico del siglo XX que tantas veces captaron las cámaras de Beaton, Avedon, Stern y otros genios del retrato fotográfico.
Es entendible que la radio haya recurrido a sus grabaciones al tener que ilustrar los comentarios, pero no tanto que también la televisión siga recordando a Marilyn en secuencias musicales –invariablemente la insuperable “Los diamantes son el mejor amigo de una chica”, de “Los caballeros las prefieren rubias”, porque ésa y “El mundo de la fantasía” fueron las únicas películas estrictamente musicales en que intervino–.
Queda la impresión de que Monroe cantó en cine más veces y por más tiempo de lo que en realidad lo hizo. Sin contar los insignificantes films de sus comienzos, fueron sólo cuatro temas en “Hagamos el amor”, incluyendo el irresistible “Mi corazón pertenece a papito”, otros tantos en “Almas perdidas”, tres en “Una Eva y dos Adanes” y algún canturreo obligado por la acción en “Torrente pasional” o “Nunca fui santa”, donde la caótica interpretación de “Esa vieja magia negra” en un ruidoso saloon fue su primer triunfo dramático.
La misma seductora intuición que le permitió trepar de pin up a originalísima personalidad del espectáculo, capaz de volverse tan desopilante o desgarradora como pidiera el argumento y sensual como no se ha vuelto a ver, la hubiera ubicado como una intérprete de canciones sentimentales más importante que Eartha Kitt, April Stevens y alguna otra felina de la época, pero evidentemente no le interesó cantar ni una palabra más de lo imprescindible.
Dejó filmadas numerosas pruebas de la maravillosa vocalista que se negó a ser –“I’m thru with love” en “Una Eva y dos Adanes” puede ser su obra maestra–, pero escasas grabaciones, apenas un puñado de simples vinculados con sus películas y una cantidad de registros informales recogidos en incontables discos piratas.
* * *
En tiempos en que Lizabeth Scott, Maureen O’Hara, Pier-Angeli y otras mujeres del cine todavía más difícil de imaginar con vocación por el canto eran poco menos que arrastradas al estudio, porque no se concebía una actriz sin su long play con tapa incitante, a pesar de que su “River of no return” había sido un modesto hit en 1954 y de militar en el clan de Frank Sinatra, Marilyn Monroe no grabó ni un solo álbum.
Probablemente el ansia por volverse actriz legítima que la impulsó a complicarse con Lee Strasberg y el Actor’s Studio debe haberle clavado la idea de que, para la imagen de respetabilidad que buscaba, era inconveniente relacionarse con canciones frívolas, por eso rechazó los discos y evitaba cantar en público, a menos que fuera un evento extraordinario, como la fiesta de cumpleaños de John Kennedy en el Madison Square Garden, en la que entonó el “Happy birthday”.
La última ovación que escuchó en su vida fue por cantar esa tontería durante unos pocos segundos para una multitud de poderosos alcoholizados. Nadie podía imaginar que no le quedaban ni tres meses, tampoco Peter Lawford, el cuñado del presidente que, con la grosería característica del rat pack, la presentó como “la difunta Marilyn Monroe”.
1- 2
El regreso de Torrente: el personaje machista y homofóbico al que algunos ven “simpático” y que una porción del electorado votaría para presidente
3Ricardo Montaner le tiró una toalla a Evangelina Anderson y ella enloqueció: el video del momento y la foto posterior
4En fotos: así fue el cumpleaños de la China Suárez en un yate con Mauro Icardi


