Las canciones de la demolición
El músico y actor presentará esta noche, en La Trastienda, su nuevo álbum
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En la casa de Birabent no hay muchos elementos dispersos, pero los que están a la vista tienen una razón de ser: un libro de Beatriz Sarlo, una guitarra y un par de anteojos, y un ventanal que da al pulmón de manzana. Todo en función de su principal actividad: componer canciones, y los números son lo suficientemente contundentes: diez discos editados en catorce años, la mayoría en forma independiente.
"Demoliciones, ya no están nuestras casas", canta Birabent en el tema que abre y da nombre al disco: Demoliciones, que hoy presentará con su banda.
-Tenés cierta compulsión a sacar discos: editás uno cada año, año y medio..
-Saco discos porque creo que es de las cosas que mejor sé hacer, de las cosas que hago con más placer y más convicción. He sacado 10 discos en 13 años, que es bastante. Sin embargo, hay muchos discos que me gustaría haber hecho y no hice. Me gusta lo discográfico, que ya es un poco demodé, pero yo no puedo entender la música si no es desde un lugar de conjunto de canciones en un contexto común. Demoliciones es el ejemplo más claro de mi discografía. Salió hace un mes y tengo en la cabeza tres ideas para tres discos. Y si no las grabo, las canciones quedan en una virtualidad nociva.
- Demoliciones tiene cierta carga nostálgica.
-Tiene una nostalgia activa, un disco de crítica constructiva frente a cosas que se muelen y desaparecen en muchos casos brutalmente. En estos días leí una frase de Marx, que dice: "Todo lo sólido se desvanece en el aire". Hay una progresión de destrucción inevitable, pero hay una demolición brutal, que sería evitable. Entonces, contra ese olvido, demolición y falta de memoria, el disco es una crítica constructiva, activa.
Casualidad o causalidad, Demoliciones llega una década después de Azar y, en ambos casos, el sello que los cobijó es Sitios Laterales, creado a fines de los 90 por Antonio y abandonado por una década. Es que reconoce que hay temas de aquel disco que volvieron a su mente, pero hoy la experiencia del compositor permitió que se tuviera un registro mejor logrado. "Hay una canción de Azar que se llama «Turista». El espíritu de aquel disco está en Demoliciones , por eso utilicé el mismo sellito. El otro día leí algo bárbaro de un antropólogo: «Frente a la modernidad salvaje seguir mirando las cosas con extrañeza es una buena manera de defenderse». El disco tiene eso, una mirada extraña frente al viento de una tormenta que está por venir o frente a una mujer rara o frente a un barrio que desaparece pero todavía tiene unos vestigios en pie. El disco recorre de una manera bastante completa un estilo de hacer música y creo que esa síntesis en muchos casos es mejorada. «El fuego que está por venir» podría ser una canción de Azar, pero creo que ahora está mejor hecha.
- ¿Te llevó un tiempo "creerte" músico? Porque muchos te veían como un actor que, además, escribía canciones.
-Era una percepción errónea del otro lado; el que me conocía sabía que mi mundo es un mundo musical. Siempre digo que no genero actuación; estoy en casa y si imagino cosas para escribir son letras de canciones, no un argumento para una película. Creo en la movilidad, de la cual estoy muy contento, pero reconozco algo: en 10 discos grabé más de cien canciones y mucha gente conoce cinco o seis. Pero las canciones están y qué suerte que en estos años seguí mis tiempos y no los de la industria, que hubiera dicho: «Esperá un poco».




