Lollapalooza en las gateras de San Isidro
Una visita al predio para ver el armado del gran festival de música
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La emoción en las gradas se intensifica cuando empieza la carrera y los caballos se largan a correr por la pista a toda velocidad. Parece una tarde cualquiera en el Hipódromo de San Isidro, pero hay algo distinto. A pasos de donde jockeys y caballos intentan cruzar primeros el disco, se está armando Lollapalooza Argentina, el megafestival que se realizará el martes y el miércoles. Con la idea de crear un ambiente relajado para pasar el día se eligió el Hipódromo de San Isidro; no sólo por sus dimensiones, sino también por su entorno de árboles añejos y un enorme espacio cubierto por un césped inmaculado. En ese espacio se armaron cinco escenarios, un VIP con terraza incluida, un sector reservado para las bandas que tocarán durante los dos días, una zona donde se realizarán actividades para los chicos y la familia (Kidzapalooza) y otra para puestos de comida, merchandising y exposición de sponsors.
"Va a ser como un Disney para adolescentes y adultos", dice Diego Finkelstein, de Fénix Entertainment Group, la empresa argentina que produce el evento junto con Perry Farrell, William Morris y C3, mientras guía a LA NACION por el predio, orgulloso de mostrar lo que se está armando, pero reservándose algunas sorpresas.
Finkelstein explica que tuvieron que mantener ciertos estándares de producción para que la primera edición de Lollapalooza en la Argentina tuviera un nivel acorde con la reputación de este festival creado por Perry Farrell, en 1991, y que se convirtió en uno de los más importantes del mundo.
La productora local, responsable de una inversión sólo dscripta como "enorme", y sus socios extranjeros trabajaron en conjunto para armar un line up de 50 artistas, que combina algunas bandas de gran trayectoria, como Red Hot Chili Peppers, Nine Inch Nails, Soundgarden y New Order, con músicos más nuevos que pisan con fuerza en la escena actual, como Arcade Fire, Phoenix, Vampire Weekend, Julian Casablancas, Lorde, Jake Bugg y otros.
Teniendo tantas bandas tocando durante 12 horas cada día, la producción decidió ubicar todos los escenarios en extremos de un mismo espacio, casi formando un rectángulo, pero bien separados. La idea, explica Finkelstein, es que los sonidos no se mezclen, pero que resulte fácil pasearse por los distintos escenarios.
Para evitar la superposición de la música de las distintas bandas, se hizo un estudio previo y se ubicaron torres de delay para que el sonido llegue con intensidad a cada sector. En el medio de todo, se alza una estructura alta que todavía está siendo armada, pero que durante el festival se convertirá en el centro del VIP, que tendrá capacidad para 1500 personas. La parte de abajo de esta construcción será una sala en la que quienes tengan acceso a ese sector podrán comer, beber y relajarse. Pero el verdadero privilegio del VIP será la posibilidad de disfrutar de la terraza, cuya vista hacia todos los escenarios hace que valga la pena subir, aunque haya que colgarse porque todavía están armando los escalones, para imaginarse desde arriba cómo se verá todo cuando el festival esté en plena marcha.
El único escenario que estará separado del resto por una serie de estructuras que servirán de exposición para los sponsors será el Perry Stage, dedicado a la música electrónica. Frente a este escenario estará ubicado el sector gastronómico, que tiene como centro una gran carpa de circo que ya está instalada. Además de la carpa, habrá varios food-trucks, esos camiones tan de moda en todo el mundo, en los que se cocinan y venden distintos tipos de comida. La promesa de la organización es que quienes vayan al festival tendrán para elegir más que un pancho o una hamburguesa.
Detrás del Perry Stage, hay un espacio cercado, de 10.000 m2, en el que se armaron más de diez carpas y estructuras inflables donde se dispondrá de lo necesario para consentir a los músicos. Dentro de las carpas, hay filas de camarines y oficinas construidas con paredes de Durlock y pisos alfombrados. Al costado de una de las carpas un grupo de trabajadores está armando un deck de madera sobre el que se pondrán mesas para uso de las bandas y sus equipos. En el medio de este sector, se erigen imponentes estructuras inflables de gran tamaño que servirán como comedores y salas de recreación.
Cuando llegue el martes, habrán pasado 15 días desde que comenzaron a armar todas estas estructuras para Lollapalooza. Todavía faltan muchos detalles que se irán agregando para completar esa experiencia que, prometen, será inolvidable, cuando la música reemplace al trote de los caballos.
Grilla y datos
Arcade Fire, que cierra el primer día, es uno de los muchos números que componen la interesante grilla artística de este festival. Estarán también Lorde, Nine Inch Nails, Phoenix, Imagine Dragons, Cage The Elephant, Jake Bugg, Red Hot Chili Peppers, Vampire Weekend y Pixies, entre muchos otros. En la página www.lollapaloozar.com, datos de horarios y accesos al predio.




