
Los boleros, en clave de jazz
Se acaba de editar "Land of the Sun", nuevo CD del contrabajista Charlie Haden
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Lo mejor de Charlie Haden es su cerebro. No es que esta definición minimice el hecho indiscutible de que el talento de sus manos lo convierte en uno de los mejores contrabajistas de todos los tiempos.
Pero hay en Haden, nacido en Shenandoa, estado de Iowa, Estados Unidos, hace 67 años, una imaginación y una capacidad para generar ideas musicales innovadoras que apabullan. Hay en Haden una privilegiada cabeza que desborda de música nueva o de música vieja que nunca suena igual una vez que atraviesa su mente.
Cada proyecto que toca -en más de un sentido- sale enriquecido y con una coherencia que no cede a ninguna tentación comercial ni a ninguna tendencia de moda. Y aun cuando parece ceder, sale indemne de cualquier apuesta artística.
El más reciente ejemplo es "Land of the Sun", su flamante disco en el que, como en "Nocturne", de 2001, ganador de un Grammy en el rubro latin jazz, vuelve a tocar un repertorio de hermosos boleros, no desde la curiosidad casi antropológica por un sonido exótico, sino a partir del respeto por el concepto de la música romántica de América latina, sin descuidar una mirada distinta, irrespetuosamente jazzera.
No son extrañas en Haden las apuestas por algo nuevo. En su extensa carrera, que desde fines de los años cincuenta nunca se detuvo, hay de todo y siempre en estado de efervescencia, de búsqueda permanente, de desafío. Recorrió desde el free jazz hasta el gospel; desde el jazz orquestal hasta la world music. Tocó con Keith Jarrett, Ornette Coleman, John Coltrane y Art Pepper, entre tantos otros, pero brilló particularmente con sus proyectos más personales, como la Liberation Music Orchestra, el Quartet West y, en especial, sus dúos con Pat Metheny, Kenny Barron, Hank Jones, Michael Brecker y Egberto Gismonti.
Para Haden, el contrabajo no es un mero acompañante de otros instrumentos, un apéndice rítmico sin vida propia. Pero hay protagonismo cuando corresponde, compromiso melódico cuando se pone al servicio de la música y no del talento individual. Aun así, en "Land of the Sun", todavía con mayor soltura y profundidad que en "Nocturne", Haden suena brillante sin apartarse un milímetro de la lógica del bolero, que es el respeto indisoluble por la melodía.
Suena compenetrado con sus colegas, pero especialmente integrado al otro gran protagonista de este álbum: Gonzalo Rubalcaba, el excelente pianista cubano, que, a los 41 años, demuestra estar en el mejor momento de su carrera. No es la primera ni la segunda aventura que comparten Haden y Rubalcaba. Desde que tocaron juntos, en 1986, en La Habana, alternaron actuaciones con diversas grabaciones, como el excelente disco "The Montreal Tapes, vol. 4", con la participación del baterista Paul Motian. Rubalcaba, además, acaba de lanzar en Estados Unidos su nuevo disco, "Paseo", editado por Blue Note, que ojalá tenga su esperada edición argentina.
Otros responsables de que el disco de Haden seduzca en cada track son los saxofonistas Joe Lovano y Miguel Zenón, el trompetista Michael Rodríguez, el flautista Oriente López, el baterista Ignacio Berroa, los guitarristas Larry Koonse y Lionel Loueke, y el percusionista Juan de la Cruz.
"Land of the Sun" es, de todas formas, un homenaje al compositor mexicano José Sabre Marroquín, autor de canciones como "Nostalgia", "Añoranza", "De siempre" o "Fuiste tú", presentes en este álbum (cuya idea surgió precisamente luego de un encuentro entre Haden y el nieto de aquel músico), así como las inoxidables "Solamente una vez", de Agustín Lara, y "Esta tarde vi llover", de Armando Manzanero.
En diversas entrevistas periodísticas, Haden se ha negado a identificar su nuevo disco como una suerte de "Nocturne II" porque, sostiene, aquí no sólo hay boleros sino también otros estilos y otros ritmos. Probablemente importen poco los rótulos o las definiciones verbales cuando hay tanta buena música en juego. Bello, reposado, para paladear sin apuro, el flamante álbum de Haden propone un viaje al corazón del bolero. Y la travesía, como suele suceder con las propuestas de este contrabajista, termina siendo irresistible.
Land of the Sun
Charlie Haden
Fuiste tú, Sueño Sólo con tu amor, Canción de cuna a Patricia, Solamente una vez, Nostalgia, De siempre, Añoranza, Cuando te podré olvidar, Esta tarde vi llover, Canción a Paola (Verve/Universal)




