
Martirio: canciones de la risa al llanto
A diez años de su última visita a la Argentina, la mujer de las coplas y los boleros vuelve con una retrospectiva de su carrera
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La Maribel que está sentada a una mesa de un hotel porteño y saborea un té mientras observa el tránsito que pasa por la calle se convierte, cada vez que sube a un escenario, en la cantante Martirio. Cuesta descubrirla sin las gafas, el pelo recogido y los trajes andaluces. Pero es ella. La de las exquisitas Coplas de Madrugá con las que sedujo al público local a fin es de los noventa; la que hace diez años que no pisa la Argentina y que ahora vuelve para hacer retrospectiva de sus 25 años como solista (ya pasaron 27, en realidad).
"Es una oportunidad de mostrar todo", dice la Martirio de entrecasa que, a primera vista, nadie reconoce. Parte de ese todo pueden ser las coplas con toque pop que en los ochenta registró para Estoy mala , o las de toque jazzy de la década siguiente, o el bolero feeling que grabó en Nueva York hace un lustro, o quizás algún verso de Lorca que musicalizó el pianista cubano José María Vitier para el disco El aire que te rodea , que acaba de salir en España.
"Este espectáculo de los 25 años tiene esas primeras cosas que hice con Kiko Veneno, luego el tango llevado al flamenco y la copla llevada al jazz. O los boleros llevados al compás flamenco. En fin, de la risa al llanto hay un concierto entero", explica. Y es el verbo llevar el que se va repitiendo en distintas conjugaciones: "Porque soy fusión desde que empecé -argumenta-, de la manera más respetuosa, cuidadosa y amorosa. La fusión es una parte fundamental de la música del siglo XXI. Es imposible no contagiarse con tanto movimiento de músicos de un lugar a otro, con tanta comunicación".
Su primer disco en solitario, Estoy mala , remite inevitablemente a los 80; los de fines de los 90 y principios de 2000 - Coplas de madrugá, con Chano Domínguez, Mucho corazón y Primavera en Nueva York , entre otros- suenan más atemporales.
"Yo funciono por intuición. Escucho la música más heterogénea todo el tiempo. Siempre me llevo música de cada país que visito. Me gusta mucho cocinar. La cocina de mi casa parece un laboratorio, porque ahí es donde escucho. Si la canción dice algo que tiene que ver conmigo la elijo. Una de las grandes suertes y batallas que he tenido durante todo este tiempo ha sido hacer lo que quiero. Hubo una inflexión grande en mi vida cuando conocí a Kiko Veneno. El sacó de mí una parte que estaba y yo no conocía, esa libertad que me llevó a crear el personaje Martirio, una dualidad magnífica. Después apareció Chano, que me abrió una puerta muy grande.
Me hizo conocer más el jazz. Y luego mi hijo Raúl. Es la persona que mejor me entiende y acompaña.
-Suponía que lo ibas a mencionar. ¿Es una especie de antena hoy para vos?
-Absolutamente. Es un hombre hecho y derecho. Es un antropólogo de 37 años. Ha trabajado con Kiko Veneno; ha formado un grupo maravilloso, Son de la Frontera, y tiene un gran amor y criterio para la música. En el escenario es algo muy especial, claro que no lo veo como mi niño, sino como un músico.
-Otra dualidad, como la de la mujer que puede pasar inadvertida sentada en un bar y que se convierte en Martirio sobre el escenario ¿Qué más hay detrás de escena?
-Una mujer del Sur, apasionada, a la que le gusta el arte por encima de todo. Una mujer tímida que se quita la timidez con esa otra que no sabe bien quién la dirige. Una mujer con ganas de futuro y esperanza en la juventud, que sabe pedir lo que quiere, como está pasando ahora.
-¿Te referís a las manifestaciones de indignados, en Madrid?
-Madrid, Sevilla, Zaragoza, Cataluña, Granada. En todos lados hay jóvenes que están diciendo que quieren transformar la sociedad, de manera pacífica y civilizada. Una lección de civismo. Eso hace contraste con la impotencia. El clisé de que la juventud es apática ya no vale. Es capaz de pedir lo que quiere. Cosas absolutamente justas, como el futuro que les estamos dejando. Hay 5 millones de parados. No es Zapatero; es la crisis. Cualquiera a quien le hubiera tocado esta patata caliente la estaría pasando fatal.
-¿Qué es ser una mujer del Sur o estar "al sur de las cosas", como declaraste recientemente en una entrevista?
-Lo emocional; lo que te conecta con la tierra; lo que no es cerebral y materialista. El Sur define mucho a la gente, aunque sea del Norte. Hay gente que tiene el Sur muy elaborado; a otra le da miedo.
-¿Martirio, el personaje, habría existido si hubiera nacido en otra parte?
-Sería de otra manera. Estoy muy influenciada por la manera de ser en Andalucía; por la manera de relacionarnos, de comer, de oler, de mirarnos, de cantar y bailar. La música popular ha sido mi fuente. El flamenco, la copla, los trajes; la forma de expresión, el sentido del humor.
-Y adoptaste otras cosas, como el bolero. Sé que le adjudicás un valor terapéutico.
-He profundizado en el bolero feeling , que tiene la influencia del jazz. Lo que tiene el bolero es que te hace pensar que no estás solo y que a alguien le pasó antes que a ti. Creo que es el género que más le canta al amor, no como una historia, sino desde el tú a tú, como una cosa que está pasando; tiene forma de vivencia. De la copla, por ejemplo, se dice que es una obra teatral en cuatro minutos. En cambio, el bolero es una instantánea emocional.
-La teatralidad está muy incorporada en la cantante. ¿Podrías prescindir de eso?
-No podría ser de otra manera. Es intuición. Visualizo lo que quiero hacer, pero no ensayo. Nunca he tenido un director. A lo mejor, alguna vez me hizo falta. Martirio es un personaje teatral. A tal punto que si me ves sentada aquí no sabes quién soy. Fijate hasta qué punto: 27 años de anonimato absoluto.
-Además de esta gira, estás con un nuevo disco de poesía musicalizada por José María Vitier. ¿Es otro tipo de trabajo dentro de tu carrera?
-Y es algo nuevo también para él, porque José María dice que es la primera vez que trabaja con una sola cantante. El fue un día a España para grabar el disco Canciones del buen amor , con muchos artistas. Con él hice un tema de Lorca y nos hemos quedado prendados por esa intensidad. Nos hicimos muy amigos y quedamos con las ganas, desde 2003, de hacer algo juntos, hasta que llegó este disco [ El aire que te rodea tiene poemas de Lorca, Gabriela Mistral, Ernesto Cardenal, Calderón de la Barca, entre otros].
-Ustedes acudieron a la poesía de grandes plumas. ¿Se escribe buena poesía hoy?
-Creo que hay una vuelta a la poesía, al repentismo, que se está abriendo camino. Es una forma de expresarse que dará mucho que hablar. Y con las redes sociales la gente va haciendo pequeños haikus, pequeños poemas en tres líneas. Cuando salen bien, tienen respuesta. La gente está escribiendo públicamente. Se cuelgan muchas tonterías, pero también cosas muy hermosas.
PARA AGENDAR
25 años en directo , la cantante Martirio repasa su carrera como solista
Teatro Gran Rex, Corrientes 857. Mañana, a las 21 hs. Entrada: desde $ 80




