
Más tango, algo de canción
La cantante comenzó una nueva temporada de recitales
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Cuando la cantante Mimi Kozlowski comienza a sacar cuentas dice que su espectáculo "Tango y canciones" debe de andar por la octava temporada en el local de Clásica y Moderna. Este año ya hizo un par de funciones los viernes, y a partir de este fin de semana comenzará los sábados, a las 22, y ahí seguirá hasta que tenga cuerda, hasta que el público quiera escucharla.
Según Mimi, ese local es "el bunkercito" que eligió para poder expresarse. Hace más de una década arrancó sola con su guitarra y algunas pistas grabadas. Con los años se sumaron el guitarrista Juan Martínez, que todavía la acompaña en el espectáculo, y más tarde se incorporaron bajistas o contrabajistas y pianistas. Para este ciclo la acompañan Gerardo de Mónaco en contrabajo, Pedro Giorlandini en teclados y Martínez en guitarra y dirección musical.
La diferencia de este show con los repertorios anteriores es que ahora tiene más tango. La cantante solía combinar tangos con bossa nova, algún candombe y canción española. Ahora, el último rubro cambia por la canción francesa con títulos como "Ne me quitte pas". Pero lo que predomina es la música del Río de la Plata. "El repertorio se arma con lo que me gusta. Siempre soy libre en ese sentido. No tengo una compañía discográfica atrás ni nadie que me diga qué tengo que hacer. Como trabajo en eventos privados, mucho de eso tiene que ver con la demanda del otro. Esto no. Es distinto. Está más centrado en mí. Además, estoy estrenando un tango." El tema originalmente era para su voz y un par de instrumentos acústicos y convencionales. Luego tomó un toque bastante electrónico", admite Mimi.
Esta canción será una de las que incluya en su próximo material. El último CD de Kozlowski es de 1998 y se llama "Nueve tangos y un candombe". "Todavía sigo buscando lo que voy a grabar. Supongo que estará la experiencia de estos ocho años en las pistas. Volcar lo que pasó en todo este tiempo. Y lo que pasó en Clásica y Moderna. Seguramente será un 75 o un 80 por ciento de tango y el resto canciones. Va a ser una jugada, porque después no saben en qué batea ponerlo. Cuando uno es independiente y medio under, aunque sea clásico lo que hace, es difícil llegar a la gente si no se tiene acceso a los medios. Es difícil si no hay un aval económico, una discográfica."
Mimi es una viajera, no sólo por los paseos a través de los estilos musicales. Entre fines de los setenta y principios de los 90 vivió casi siete años en Brasil y cinco en Francia. Ahí llegó sola con su guitarra. "Fueron aprendizajes marcados a fuego", dice. Pero desde su vuelta parece más sedentaria. Unicamente se hace algunas escapadas en plan de vacaciones o para cantar en espectáculos tangueros, como uno en el que participó en enero último por varias ciudades de Suiza.
La constante es el tango. "En mis espectáculos los cambios de ritmos dan diferentes colores. Antes eran más eclécticos. Si lo hacía con bossa, bolero o salsa esta vez quiero dar esos matices con tangos más reos. Creo que todo tiene que ver con búsquedas de uno."





