Morat: su debut en Coachella, su álbum “más argentino” y sus cinco shows en el Movistar Arena
El cuarteto pop colombiano dialogó con LA NACION sobre su auspicioso presente profesional; los próximos 24, 25, 26 y 29 de septiembre regresará para presentarse en el Movistar Arena
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En su encuentro con LA NACION, Juan Pablo Isaza (voz, guitarra y piano), Juan Pablo Villamil (voz y guitarra), Simón Vargas (bajo) y Martín Vargas (batería) se mostraron exultantes y preparados para todo lo que viene: entre otras cosas, nada más ni nada menos que su debut en Coachella, el célebre festival que tendrá una nueva edición desde este viernes 10 en California y cuya participación evidencia su creciente alcance internacional.
El epicentro de toda esta actividad lo constituye Ya es mañana, su exitoso quinto trabajo discográfico, ganador del Latin Grammy en la categoría Mejor Álbum Pop Rock y que consolidó a la banda colombiana como una de las más importantes y convocantes de la actual escena musical latinoamericana. Y como si eso fuera poco, la gira oficial de presentación de dicho disco tendrá su puntapié inicial el 14 de agosto en Bogotá, ciudad natal del grupo, para luego recorrer diferentes países y recalar finalmente los días 24, 25, 26, 29 y 30 de septiembre en el Movistar Arena de Buenos Aires.
“Creo que este es nuestro álbum más rockero y el que más referencia hace a las bandas y al estilo de música con el que nosotros empezamos. Somos muy fanáticos del rock en español y en particular de Argentina. Soda Stereo, Charly García y Andrés Calamaro son grandes referentes para nosotros”, señala Juan Pablo Isaza. “Por lo tanto, nos hacía falta grabar un disco inspirado en ese sonido, pero obviamente con nuestro toque personal y con todo lo que implica plasmar un trabajo así en esta época”.
- ¿Cómo desembocaron en esa veta nostálgica por los 90 y en ese sonido de guitarras rockeras y bien al frente que caracteriza a este álbum?
Simón Vargas: -Yo pienso que era algo inevitable y que tiene que ver con ser honestos con la nostalgia de la época en que nacimos. Por otro lado, vamos creciendo y nos vamos dando cuenta que no seremos eternamente jóvenes. Y eso te lleva indefectiblemente a evaluar y a ver el pasado con otros ojos. En líneas generales, el mensaje de Ya es mañana apunta al crecimiento, a que el tiempo es limitado y que uno tiene que actuar en el presente para que el futuro sea como uno quiere que sea. Creo que la versión más honesta de nosotros mismos es parecernos a aquello que nos inspiró en nuestros comienzos.
- Algunos críticos definieron a Ya es mañana como el álbum “más argentino” de Morat. ¿Están de acuerdo con esa apreciación?
Juan Pablo Villamil: -Sí, totalmente. Sobre todo porque la música argentina posee sin dudas una tradición muy marcada en el panorama general de Latinoamérica. Obviamente, todo eso nos llegó a nosotros y sentimos que ya era hora de plasmarlo en un disco.
- ¿Qué sensaciones les genera su inminente participación en el festival Coachella considerando la delicada situación que están atravesando los inmigrantes en Estados Unidos?
Juan Pablo Isaza: -Va a ser todo un orgullo tocar allí. En definitiva, nosotros vamos en representación de toda la comunidad latina que reside por fuera de Estados Unidos pero también de la que vive ahí. Si todo sale bien, el próximo año vamos a hacer nuestra quinta gira por todo el territorio estadounidense y en el ejercicio de tocar allá nos dimos cuenta de la fuerza de la comunidad latina y del punto de unión que es para todos nuestros países. Nosotros llevamos la bandera de Colombia a todo lugar donde vamos pero hoy en día, y especialmente en Estados Unidos, también portamos nuestro orgullo de ser latinos y de poder cantar en español.
- ¿Alguna vez imaginaron que Morat iba a trascender tanto a nivel internacional y que sus canciones despertarían semejante adhesión en diferentes públicos?
Martín Vargas: -No, jamás lo imaginamos. Durante nuestros primeros años en los que tocábamos solo para nuestras familias y amigos todo esto que nos está pasando era un sueño muy lejano. Hoy en día, en varios momentos de nuestros conciertos se reafirma la razón de por qué hacemos esto y queda demostrado que muchas veces la música trasciende y llega a unos niveles que uno no termina de comprender. En los shows nos ha pasado de ver por un lado a una pareja bailando, por otro a una abuela con su nieto o a un grupo de amigos e incluso, y esto fue literal, a un sacerdote católico con un rabino cantando nuestras canciones. Todo esto nos hace pensar en el tremendo poder de la música. Aunque también sabemos que uno no le puede gustar a todo el mundo. Sin embargo, estamos convencidos de que el sentimiento de comunidad que se genera alrededor de los conciertos de Morat es algo genuino y que recomendamos vivirlo al menos una vez.
Villamil: -Y en cuanto a nuestras canciones, intentamos siempre que todas tengan un componente de intensidad, que generen una emoción fuerte en combinación con sentimientos muy honestos. Más allá de la historia que estemos contando en una canción, lo que más nos importa es lograr un efecto conmovedor, que la gente se pueda sentir identificada porque hay algo por debajo de la superficie de la letra que la representa.

- Aunque más allá del caso particular de ustedes, la música colombiana en general viene atravesando un momento histórico. ¿Lo ven así?
Simón Vargas: -Absolutamente. Es algo que nos llena de orgullo. Por ejemplo, ahora vamos a tocar en el Coachella pero lo más importante de esta próxima edición es ver a Karol G como una de las artistas principales del evento. Eso va en consonancia con lo que muchos artistas colombianos están haciendo a nivel internacional, ya sea Feid, J Balvin o Carlos Vives. Aunque lo más interesante pasa por el hecho de la diversidad de propuestas increíbles que están emergiendo más allá de lo urbano.

Surgida en Bogotá a finales de 2011 y a instancias de cuatro compañeros de colegio secundario, Morat fue edificando una sólida carrera incursionando en el pop, el folk y en las baladas románticas. Transcurrida una primera etapa en donde interpretaban temas de otros artistas, pronto comenzaron a componer material propio y a presentarse en vivo en distintos locales de la capital colombiana.
Adoptando su nombre definitivo en homenaje a “La Morat”, finca ubicada en las afueras de la ciudad y en donde solía encontrarse para ensayar, la agrupación debutó discográficamente en 2016 de la mano de Sobre el amor y sus efectos secundarios, un trabajo que dejó una muy buena impresión tanto en el público como en la crítica especializada.

Con la incorporación de Martín Vargas en reemplazo de Alejandro Posada en batería, en 2018 Morat dio a conocer Balas perdidas, su segundo álbum que lo llevó de gira por toda América. A dónde vamos (2021), Si ayer fuera hoy (2022) y el EP Antes de que amanezca (2023) elevaron aún más el estatus internacional de la banda junto a diferentes colaboraciones con artistas de la talla de Juanes, Paulina Rubio, Aitana, Sebastián Yatra, Camilo, Tini, Duki y Feid, entre otros.
“Creemos que las colaboraciones son siempre un reto muy grande. De todos modos, desde nuestros comienzos nos dimos cuenta que juntando nuestras voces generábamos un color muy particular, ya sea en las estrofas como en los estribillos. Por eso cantamos todos juntos. Más tarde descubrimos que si a esos coros le sumábamos una voz femenina o una tonalidad diferente a la nuestra el sentimiento que se generaba era totalmente distinto y enriquecedor. Las colaboraciones son como un pincel que nos aporta un color nuevo y que de otra forma no tendríamos. Y cuánto más extraña sea la fusión, más entretenida nos resulta. Así nos pasó en ‘París’ con Duki”, describe Juan Pablo Isaza mientras Martín Vargas enumera los artistas con los que les gustaría grabar en el futuro: “No lo sé. En verdad hay muchos pero sería un gran honor colaborar alguna vez con Karol G, Andrés Calamaro, Fito Páez, John Mayer, Dave Matthews y, ¿por qué no?, con Green Day”.
Luego de la monumental gira bautizada Antes de que amanezca – Tour Los Estadios, con la que visitaron 15 países durante la segunda mitad de 2024 y colmaron el estadio de Vélez, en 2025 el grupo se abocó a la grabación de Ya es mañana, su ya citado quinto álbum de estudio y excusa perfecta para un nuevo y ambicioso periplo a desarrollarse esta vez en arenas y recintos cerrados de menor capacidad.

“Si bien nuestra última gira estuvo centrada en grandes estadios abiertos y nos fue muy bien, no tenemos pretensiones de que siempre tenga que ser así. También nos gusta demostrarle al público que queremos hacer cosas de otro tipo y eventualmente sí se puede volver a encarar un nuevo tour de estadios, pues sería un lujo. Por otro lado, nos entusiasma mucho todo lo que se puede lograr en un arena a nivel producción y efectos. La estética de este disco está muy relacionada con la luz y hay ciertas cosas que no se pueden llevar a cabo en un estadio abierto porque no tenemos control de la oscuridad. Pero para saber bien de qué se trata no les va a quedar otra que venir al show y descubrirlo”, concluye Juan Pablo Isaza con un dejo de intriga y misterio.
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