Murió Nana Vasconcelos, el hombre que sonaba como el Amazonas
Tenía 71 años; el multipremiado artista brasileño, que tocó con Pat Metheny, Milton Nascimento y el Gato Barbieri, era considerado uno de los mejores percusionistas del mundo
1 minuto de lectura'

Lo que Nana Vasconcelos hacía no era música. Lo que interpretaba el virtuoso percusionista y compositor brasileño –que murió esta mañana a los 71 años, víctima de un cáncer de pulmón, en su Recife natal– era la sinfonía de la vida en el Amazonas fluyendo como un torrente salvaje, tropical, como el murmullo colectivo de miles de especies cantando al mismo tiempo, como el aliento agitado del hombre cazador, antes del descubrimiento del fuego. Nana Vasconcelos era un médium, un objeto vivo y orgánico, donde resonaba la música. Nana no era músico: era la música.
"La idea es usar la percusión como una orquesta. A través de los sonidos quiero recrear el entorno selvático y los cuatro elementos: agua, aire, tierra y fuego. Y replicar el entorno visual, que es igual de importante. El Amazonas es un conversavotoria de vida y sabiduría", le dijo el virtuoso percusionista y compositor brasileñoel año último a LA NACIÓN, cuando vino a tocar gratis al CCK.
Durante años, Nana Vasconcelos monopolizó las encuestas al mejor percusionista del mundo en la revista norteamericana Down Beat, la más prestigiosa del jazz. Participó en más de 800 discos. Y tocó con la creme de la creme: Pat Metheny, Jan Garbarek, Trilok Gurtu, Gato Barbieri, Arto Lindsay, Egberto Gismonti, Milton Nascimento y Don Cherry, aunque la lista es interminable.
El muchachito humilde, nacido en una barriada de Pernambuco en 1944 y llamado Juvenal de Holanda Vasconcelos, dio la vuelta al mundo gracias al sonido de su berimbau. Lo que hacía Nana con ese instrumento de una sola cuerda, (entre muchos otros accesorios de percusión que utilizaba, incluidos ollas y sartenes en sus comienzos), con su voz y con su cuerpo, no se parecía en nada al resto. "Siento que puedo tocar con cualquier persona. Creo un ritmo que tiene dentro maracatú (ritmo nordestino) y samba, pero sin ser ni una cosa ni otra. Lo gracioso es que lo que hago con el berimbau de la capoeira, como instrumento solista, viene de haber escuchado a Jimi Hendrix. Los instrumentos no tienen límites".
- 1
2De estrella de Hollywood a villana: la polémica por el retrato de Daryl Hannah en la serie sobre John F. Kennedy Jr.
- 3
“Estamos conectados por un hilo invisible”: en un emotivo show, Alejandro Sanz renovó su pacto con el público argentino
4Estuvo casado 21 años, se divorció y volvió a encontrar un gran amor: la historia de Harrison Ford y Calista Flockhart


