
Ney Matogrosso redescubre a Cartola
Presentó un CD que registra la obra del fundador y símbolo de la más popular de las escolas de samba
1 minuto de lectura'

Desde que decidió explorar el pasado musical brasileño, Ney Matogrosso no ha parado de redescubrir joyas que la distracción, la miopía o la pereza de los intérpretes habían relegado a un injusto olvido. "Batuque", que lo trajo de regreso a Buenos Aires en 2001 con un show inolvidable, le permitió recuperar la maliciosa picardía y la traviesa intención del samba y el choro cariocas de la llamada época de oro (1925-1945).
"No hay que olvidar que tenemos un pasado muy rico en lo musical y que de él deriva todo lo que hoy puede sonarnos novedoso", ha advertido Ney. Y esa relectura atenta lo llevó a concentrarse en la singular obra de Cartola (Angenor de Oliveira, 1908-1980), que además de fundador y símbolo de Mangueira (la más popular de las escolas de samba de Río) fue un compositor y autor en el que se fundían la más pura raigambre popular con un natural refinamiento. Feliz amalgama que no pasó inadvertida para decenas de intérpretes, de los casi legendarios Francisco Alves y Carmen Miranda a los más cercanos Elis Regina, Paulinho da Viola, Nara Leão y Beth Carvalho. El propio Ney ya había grabado "O mundo é um moinho" hace 15 años, pero últimamente, aunque su nombre jamás perdió resonancia popular, la música de Cartola parecía olvidada.
Sólo parecía. El rescate emprendido por el cantante con su reconocida autoridad y con una sutileza cada vez más refinada tuvo una respuesta que ni él mismo esperaba. El puñado de shows de presentación del álbum "Ney Matogrosso interpreta Cartola" se extendió por dos temporadas, lo llevó de gira, Portugal incluido, y dio origen a un nuevo registro, esta vez en vivo, con todos los temas del show, y a un DVD en el que además de interpretar los temas del icono de Mangueira habla de él, de su obra riquísima y de su vida difícil.
De la primera dan cuenta las exquisitas versiones contenidas en el CD que fue el punto de partida de este fenómeno y que Universal ha puesto en circulación entre nosotros. Sobre los arreglos precisos y elegantes de Ricardo Teixieira, un puñado de instrumentos acústicos –bajo, cavaquinho, saxo y varias guitarras, incluida la de siete cuerdas, característica de la tradición musical carioca–, proporcionan el sostén sonoro para que Ney recree el mundo poético de Cartola con el claro propósito de que palabras y melodías ocupen el papel protagónico. Valorizada por esta relectura, resplandece la límpida sencillez de los textos y su primoroso acoplamiento con el cauce musical. Desde la delicadeza romántica de "Acontece" y de "As rosas não falam" –que Cartola compuso a los 67 años y permanece como uno de sus clásicos– hasta el fresco canto esperanzado de "O sol nascerá" o la contenida tristeza de "Cordas de aço" y "Tive sim", el programa es una sucesión de momentos en que confluyen emoción y belleza.
Un artista popular
De los altibajos que marcaron la vida de este carioca nacido en la zona céntrica de Río y sólo desde los 11 instalado en el morro de Mangueira, apenas puede darse aquí un escueto resumen.
Temprano se integró Cartola a la vida bohemia: a los 15 años, tras la muerte de la madre y completados los estudios primarios, dejó familia y escuela y se ganó la vida en imprentas y construcciones mientras canalizaba inquietudes artísticas tocando el cavaquinho y participando de grupos callejeros. De la unión de varios de estos "blocos" nació en 1928 la escola de samba Estação Primeira de Mangueira, a la que dio sus colores distintivos –verde y rosa– y su primer samba de carnaval. Sólo se hizo conocer fuera de Mangueira gracias a las grabaciones que de algunas de sus piezas hizo tiempo después el entonces famosísimo Francisco Alves, lo que llevó a Carmen Miranda a grabar otro tema suyo: "Tenho um novo amor". En 1940, fue uno de los elegidos por Leopoldo Stokowski para unas grabaciones de música popular brasileña que Columbia editó en los Estados Unidos y poco después intervino en ciclos radiales.
Pero en 1956, salvo en Mangueira, ya nadie parecía recordarlo. Fue cuando el periodista y escritor Sergio Porto lo encontró trabajando de día en un garage de Ipanema donde lavaba autos y de noche como sereno de edificios. Lo llevó a la radio y en poco tiempo comenzó la "fase rica" de su carrera, sobre todo desde que "O sol nascerá" se convirtió en un hit en la voz de Nara Leão (parte del mismo show, "Opinião", de 1964, que revelaría a Maria Bethânia) y desde que el restaurante que abrió en Río, Zicartola (por Zica, su inseparable compañera, fallecida el año pasado), se transformó en punto de confraternización entre creadores del morro y de la ciudad. Fruto de esa etapa particularmente fértil de su carrera como autor y compositor fue su tardío ingreso en el terreno discográfico. Grabó por primera vez a los 66 años y sus valores fueron justamente reconocidos por los artistas de la generación más joven.
Sólo alcanzó a registrar cuatro álbumes como intérprete. Murió en 1980, a los 72 años, sólo dos después de haberse mudado de Mangueira en busca de sosiego. Sigue siendo, y el CD de Ney no hace sino confirmarlo, uno de los grandes creadores brasileños a los que con mayor justicia les cabe la credencial de "artista popular".
Ney Matogrosso interpreta Cartola
Ney Matogrosso
O Sol Nascerá (A Sorrir), Sim, Cordas de Aço, Corra e Olhe o Céu, A rosas não falam, Acontece, Tive sim, O mundo é um moinho, Peito vazio, Senões, Ensaboa, Desfigurado (Universal)





