
Otra chica que quiere divertirse
Katy Perry cerró la noche del martes del Pepsi Music ante una mayoría de seguidoras adolescentes
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Siempre es efectivo el acto de interacción con el público. Hay 15.000 personas en GEBA, en su mayoría chicas adolescentes y niños, pero Katy Perry elige a un joven cordobés para que se le una en escena. Unas pocas palabras, la remera de Santiago –así dijo que se llamaba el representante del público– que sale despedida, un mimo de la californiana y un beso en la mejilla. Mientras tanto, cientos de adolescentes hacen explotar su voltaje hormonal contra la valla. Algunos dichos se entienden, pero puede haber niños leyendo estas líneas...
Lo de Katy Perry no es nuevo, pero sí sirve para renovar el universo de figuras pop capaces de acompañar la adolescencia de millones. Su California Dreams Tour es un buen ejemplo de inocencia perdida y candidez, de sensualidad –y sexualidad– tan contenida que por momentos se desborda como agua entre las manos. Arriba está ella con su libreto, bien estudiado y bien aprendido, y abajo está su público siempre al borde de la excitación, esperando que lleguen "Peacock", "I Kissed a Girl" y "California Gurls" para explotar.
Suerte de Barbie perversa, KP cambia en varias ocasiones su vestuario y, con él, también modifica su actitud. Así asistimos a una Perry vedette con plumas y todo, a una Katy aniñada, a tono con la escenografía que muestra paletas gigantes, picos nevados de crema, algodón de azúcar y otras golosinas y hasta a una joven californiana de 26 años que quiere emular a Gatúbela.
Antes del show de una hora de esta princesita del pop hubo una larga jornada de festival signada por las cantantes: Virgin Pancakes (la ex Bandana Virginia Da Cunha) y No Lo Soporto, en el escenario 2, y Déborah de Corral y la inglesa Natalia Kills en el escenario principal. Poco conocida entre nosotros y con un solo disco editado, a la joven británica le faltaron pergaminos para preceder a la Perry.
De International Love para acá, Fidel Nadal consiguió la popularidad que se le negó por años. Anteayer tuvo a su cargo el cierre del segundo tinglado del Pepsi Music y se despachó con una seguidilla de hits que dejaron exhaustos a los que se acercaron a verlo: "International...", "My Princess", "Luz y compañía", "Campeón", "Te robaste mi corazón"...
Más allá del set de KP, quedó flotando la sensación de que a la jornada de anteayer le faltó algo o, mejor dicho, alguien. Ni Natalia Kills ni el DJ que intentó calentar el ambiente antes de la californiana estuvieron a la altura del festival. El Cadillac Flavio Cianciarullo, que se bajó del escenario principal a las 19.30, bien pudo haber tenido una participación más trascendente. Pero la gran mayoría sólo fue a GEBA a ver a la princesita pop y a exorcizar delante de ella sus preocupaciones adolescentes.




