
Piñón Fijo encantó al público del festival
El payaso brindó un show folklórico
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CORDOBA.- Las pequeñitas botas de gaucho resonaron sobre el escenario de Jesús María al compás del malambo, como si se tratara de una típica noche de doma y folklore. Pero fue una jornada distinta porque quien avivó el sentimiento criollo fue Piñón Fijo, con la versión folklórica de su clásico "Chu chu ua".
No fue el único guiño que Piñón le hizo a Jesús María, que anteanoche tuvo al payaso como número central. Haciendo honor a las noches de color y coraje Piñón presentó un espectáculo especialmente preparado, con canciones infantiles adaptadas a la música de raíz.
De sus temas más conocidos sólo hizo un popurrí de pocos minutos, como para no dejar con las ganas a los chicos. Y a los grandes, porque Piñón suma a toda la familia y esa complicidad es un ingrediente fundamental de sus shows.
Con unas 8000 entradas vendidas, y considerando que los más chiquitos no pagaron, fue una noche de relativa buena convocatoria, en la que también se presentaron Argentino Luna y Abel Pintos, entre otros. De las tres jornadas festivaleras transcurridas en esta 41» edición, la más nutrida de público fue la del sábado, que tuvo como número central al chileno Alberto Plaza.
Piñón Fijo apareció en el escenario a la 0.30. Muchos chicos ya dormían en brazos de sus padres y, de a poco, acomodaron las caritas somnolientas para ver al amigo de traje tricolor, esta vez rodeado de gauchitos y criollitas. El show comenzó con la voz dulce de una "sobrina" del payaso que cantó a capella la primera estrofa de la zamba "Jesús María cantará", himno del festival. Enseguida apareció Piñón y, junto a los chicos y a sus músicos, interpretó una versión de la obra de Pedro Fabini. "Enero en la piel, relincha un bagual y un buen payador copleando al azar...", cantaban todos, agitando pañuelos.
Después de confesar "la emoción gigante" que significaba estar otra vez en el festival, largó con otra de raíz: "Chacarera del arbolito", dedicada a un algarrobo de su Deán Funes natal. Los chicos del ballet municipal de Sinsacate hicieron sus giros y vueltas, mientras miraban atónitos los gestos del payaso que cantaba entre ellos.
Y enseguida vino la segunda: "La familiera", una chacarera que tuvo un coro de padres y niños entusiasmados y sorprendidos. "Chacarera de los chicos, chacarera de los grandes, los abuelos no la olvidan, los vecinos la saben...", repetían todos. Infaltables, después llegaron los enganchados "Por una ventanita", "Con las alitas arriba" y "Basta de mamadera". Ahí la argentinidad quedó en segundo plano y se repitió el ritual que supo crear Carlitos Balá y muchos se animaron a depositar sus mamaderas y chupetes en el borde del escenario.
Al final, sí, el "Chu chu ua" en clave de malambo. Fue un gesto de agradecimiento, según explicó Piñón. "Yo tengo ganas de agradecerle a la gente que tiene que ver con el folklore, con las raíces, por la tolerancia y la generosidad que significa poner un payaso en un escenario por donde pasa gente tan grande."
El regreso de Piñón a Jesús María fue una sorpresa. No hubo canciones de su último CD ni estuvieron la perra "Gorda" y "Cabrito". Pero, como siempre, los chicos se divirtieron a lo grande y los grandes, aunque sea por un rato, se convirtieron en chicos.
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