Ron Carter se presenta en el Coliseo
Fue contrabajista de Miles Davis
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El jazz se pone su traje de fiesta este fin de semana con la visita de uno de los grandes contrabajistas contemporáneos, Ron Carter, que participó en los años 60 del quinteto del trompetista Miles Davis. Pero en las calles no se hablaba del grupo de Davis sino de Los Virtuosos por su altísimo nivel técnico.
Este músico de 65 años es uno de los más importantes y talentosos del jazz contemporáneo y su música podría definirse como una suerte de jazz neoclásico, es decir, utiliza elementos del bebop y del hard bop, estilizados a través de un lenguaje moderno.
El Ron Carter Quartet, con Steven Scott en piano, Payton Crossley en batería y Stephen Scott en percusión se presentarán mañana, a las 21, en el teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1118.
El acontecimiento tendrá como apertura un set del trío del pianista Adrián Iaies, una de las muestras más claras de la identidad jazzística de Buenos Aires.
Nacido en 1937, Carter tiene una sólida formación académica. Bajista rítmico de impresionante seguridad, con un estilo flexible, quizá sea el contrabajista que más ha grabado en la historia.
Saltó al escenario central hacia 1959, de la mano de ese excelente descubridor de talentos jazzísticos que fue el baterista Chico Hamilton. Su debut en ese quinteto fue tan promisorio que llamó la atención de Miles Davis. Poco después hizo un bellísimo trabajo "Fire Waltz" con el gran Eric Dolphy, pero tocando el chelo.
Luego llegaría el momento de formar parte del Miles Davis Quintet. Carter acercó, según se comenta, a Herbie Hancock tras la partida del pianista Wynton Kelly.
Entre las numerosas participaciones de Carter en disco surge una de manera especial; su colaboración, esta vez con el bajo eléctrico, en el disco de Gato Barbieri "Fenix", que incluye "El arriero", uno de los primeros pasos en busca de un jazz con identidad argentina.
Sobre estos temas Ron Carter dialogó telefónicamente con LA NACION:
-¿Podríamos hablar de sus años con Davis?
-Por supuesto.
- ¿Cómo funcionaba aquel quinteto? ¿Cómo construían los temas? Eran cinco músicos de carácter fuerte.
-Era todo bastante fácil, los músicos nos encontrábamos en la sesión de grabación, ahí entonces mostrábamos nuestras composiciones al resto del grupo, se discutían sugerencias e incluso se las solicitaba y, bueno, después de un tiempo de trabajo se grababa la canción.
-¿Qué pedía Davis, si es que pedía algo?
-Miles nunca me ofreció un consejo sobre cómo tocar los temas... sólo me pedía una cosa: que me moviera siempre cerca de él para escucharme mejor.
-¿Cómo siguió su historia tras su alejamiento del grupo?
-Mis estudiantes me preguntan a menudo sobre ciertos proyectos en los que he tocado, pero como es historia, yo dejo eso para los historiadores.
Por cierto, Ron Carter, uno de los principales músicos de jazz de la actualidad, tocó con el grupo VOSP, con Hancock, Tony Williams, Freddie Hubbard y Joe Henderson
Espíritu camarístico
También tocó con el trompetista Wynton Marsalis para posteriormente hacer música con un espíritu más camarístico, como el del cuarteto que formó con Kenny Barron en piano, Ben Riley en batería (último baterista de Thelonious Monk) y Buster Williams en el contrabajo, en tanto que él tocó el contrabajo piccolo. El disco grabado con este combo, "Pick´Em", fue uno de los más elogiados por la prensa especializada.
Su actual grupo se mueve de una manera muy homogénea, mientras que el cuarteto tiene una respiración camarística, los arreglos parecen deslizarse como frases incidentales en la melodía. Los arcos de tensión-relajación están tratados de una manera sobria, sin que se pierda de vista el sonido que caracteriza al combo.
Básicamente, el solista del grupo es el pianista Scott, músico de un fuerte caudal de ideas, por momentos en la línea de Hancock, y en otras ocasiones, con un estilo que se acerca al de John Lewis. Elegante en su forma de interpretar, le falta algo de pasta de liderazgo y, aunque su música tiene una fuerte presencia en el cuarteto, el líder es Carter, pues amalgama las partes fuertemente rítmicas de batería y percusión y el trabajo melódico del piano.
De la charla con el músico surgen algunas precisiones. Dice que se siente cómodo con esta propuesta neoclásica, en la cual el énfasis está puesto más en la puntuación y la pureza musical que en la búsqueda de nuevas fronteras, de ahí que no esté interesado especialmente en lo que va surgiendo en la escena del jazz mundial.
No obstante, el cuarteto muestra en sus actuaciones disponer de un lenguaje actualizado y que lleva una cuota de fuerza interpretativa desarrollada con algo de parsimonia y buen gusto.
-¿Qué diferencias encuentra entre el jazz que hacía en los años sesenta y el actual?
-Los músicos ahora tocan mucho menos solos y sus sets, cuando intervienen en grabaciones, suelen ser más cortos. Eso, a veces, hace decaer el desarrollo de sus aptitudes técnicas, compositivas, de liderazgo, y sobre todo su musicalidad, más aún cuando están en formación.
-¿Qué músicos le gustan, entre los actuales?
-Oh... realmente no tengo suficiente tiempo como para examinar a otros colegas, escucho música, pero más por placer
-¿Cuál es el mensaje que intenta transmitir desde su cuarteto?
-Bueno... que la audiencia disfrute de las melodías que interpretamos, que pueda compartir el intercambio, el juego que se plantea entre nosotros, y que vea que estamos realmente divirtiéndonos cuando tocamos esta música.
-¿Con quién le gustaría desarrollar una nueva propuesta?
-Por el momento no tengo proyectos.
-¿Qué hará con sus músicos en el show que ofrecerá en Buenos Aires?
-Tocaremos algunas composiciones nuevas y algo de la música de nuestro último disco; también interpretaremos algún material más viejo. Pienso que la gente que nos vea en Buenos Aires va a disfrutar realmente del concierto, ojalá que no me equivoque.
La última visita de Carter a Buenos Aires, en abril de 2000, mostró a un músico con un espíritu purista y cuya musicalidad y técnica han seguido creciendo hasta ubicarlo como uno de los instrumentistas más importantes del jazz moderno. Buenos Aires, que vive días de festival con el encuentro organizado por el Gobierno de la Ciudad, Jazz y Otras Músicas, se viste de fiesta para recibir a Ron Carter.
PARA AGENDAR
- Ron Carter Quartet. Concierto de jazz. Coliseo. Marcelo T. de Alvear 1118. Mañana, a las 21. Entradas:$ 30, 40, 50 y 60.



