
Sencillo y genuino como el blues
Ciro Fogliatta ofrece un repaso por los clásicos del blues con su voz, su teclado y junto a dos guitarristas
1 minuto de lectura'
Presentación del espectáculo La magia del blues, con Ciro Fogliatta en piano y voz y Juan Carlos Pueblas y Matías Cipiliano en guitarras. Nueva presentación esta noche, a las 22, en La Dama de Bollini, pasaje Bollini 2281.
Nuesta opinión: bueno
Como un verdadero estilista del género, Ciro Fogliatta presentó un show equilibrado en el que efectuó una recorrida por los variados caminos del blues. Un concierto que tuvo en su primera parte temas de tono íntimo y en la segunda una mayor variedad rítmica, con lo cual se puso el ambiente más caliente.
El pianista estuvo con dos guitarristas: Juan Carlos Puebla, que hizo generalmente una segunda guitarra, y el joven Matías Cipiliano, que mostró ubicuidad y talento a la hora de los solos.
Una media luz y un local con público fueron acertados presagios de una noche interesante. Fogliatta en el piano acústico recibió, a la manera de un piano bar, al público que ingresa con temas de Gershwin, Fats Waller y Robert Johnson. Pasadas las 22, el trío está en posición de actuar y comienzan desgranando un blues lento, "Michigan Blues". Fogliatta lo canta con sincera emoción, como si esa suerte de despedida fuese propia. El solo a cargo de Cipiliano mostró desde el vamos que domina el estilo y que la sencillez del mensaje estaba muy a tono con la propuesta, íntima, sencilla y de un genuino sentimiento.
Otro blues, algo más rápido, marcó un ascenso en la vitalidad de la música, que continuó con "Be Bop a Lula", de Gene Vincent, tocada más lentamente y con una marcada cadencia de blues. A estas alturas, el canto y su interpretación dejaron en evidencia que Fogliatta es un músico pudoroso, con un swing liviano y un lenguaje económico y preciso; toca sin artilugios y no cae en clichés, algo tan habitual en el blues.
En el segundo tramo, el trío se soltó y se lanzó por un camino de mayor variedad en las canciones. Comenzaron con dos clásicos de Chuck Berry: "Rock n Roll Music" y "Sweet Little Sixteen", unidos y con un tono de rumba blues. El solo de piano y de guitarra se acercaron a los de Johnnie Johnson y Berry. Aquí, La Dama entró en calor. "Cherry Red", de Fogliatta, siguió aportando calor, como también lo hizo un boogie woogie tradicional tocado a la manera de los barrelhouse.
"Sunnyside on the Street", clásico de Fats Waller, se volvió un blues marcado que puso una nota de nostalgia, suprimida por la dureza de las composiciones de Robert Johnson con las que continuaron. El final fue un rhythm & blues de Jimmy Reed cantado con la misma entonación arrastrada y quejumbrosa del compositor.
Un show interesante por lo ameno y lo variado. Un encuentro con un artista que sabe recorrer el camino del blues sin caer en lugares comunes.





