
Tributo del folklore al rock
En manos del grupo jujeño, temas de Sumo, Spinetta o Dread Mar I se llenan de sonidos autóctonos; una tendencia que crece
1 minuto de lectura'
Los límites de los estilos musicales se empiezan a borrar para entrar en un estado de comunicación más natural. Mercedes Sosa fue la pionera, la voz emblemática del folklore, que abrazó al rock, y con ello a toda una generación. Escucharla cantar "Barro tal vez", junto a Luis Alberto Spinetta, en su último disco Cantora fue su legado, el punto clave de ese encuentro entre el folklore y su primo, el rock. En ese contexto, la aparición del disco Rock &Tekis de la agrupación andina no parece un capricho comercial, sino la continuidad de esa enseñanza, borrando prejuicios y fronteras.
Con su último disco, Los Tekis llevan las canciones más populares del rock nacional -Sumo, Spinetta, LFC, Dread Mar I y La Mancha de Rolando, entre otros- a su propio terreno folklórico. No son los únicos. En el último tiempo la tendencia creció: Abel Pintos eligió de corte de su último disco, Sueño dorado (2012), una versión vidaleada y electrónica del tema "Cactus", de Gustavo Cerati; y Peteco Carabajal incluyó "Corazón delator", de Soda Stereo, en Viajero (2011).
Hay una generación de folkloristas que vienen experimentando con el rock, desde su instrumentación, la colaboración con artistas de ese género o el tributo por medio del cover en un álbum propio. A diferencia de otras épocas donde el rock y el folklore no se podían ni ver, toda una camada de músicos, con Mercedes Sosa a la cabeza, cambiaron ese paradigma y los dos géneros empezaron a encontrar puntos de contacto. Los ejemplos están a la vista y se vienen sucediendo en distintas órbitas: Arbolito abre o cierra sus conciertos con "El pibe de los astilleros", de Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota; el grupo Semilla transformó "Pintalo de negro" de los Rolling Stones en un gatito santiagueño que se convirtió en himno de culto en las peñas, y hasta Soledad se animó a romper con el talibanismo de sus fans y aceptó participar del disco Calamaro querido, cantando al salmón (2006) con una versión valseada de "Salud, dinero y amor" de Los Rodríguez.
Pero es verdad que fueron los jujeños de Los Tekis los que elevaron la apuesta y llevaron el tributo al terreno de lo generacional para tomar contacto con una música que los marcó de la misma manera que el paisaje, los sonidos de la quebrada y la cultura de su región de origen. Rock & Tekis proviene de esa cantera generacional. "Como idea siempre estuvo hacer este disco, porque siempre hemos pensando que la música es una sola. De hecho en todos los discos o recitales siempre hemos tocado algo como "El día que me quieras", "Nocturna", "Himno a mi corazón", "Siguiendo la luna", "Cola de amor" o "Tren expreso", siempre pensando que sería bueno que en cualquier festival estuvieran grupos de distintos géneros compartiendo el mismo público", dice el cantante y quenista Mauro Coletti
Desde la estética street art del arte de tapa, la producción de los Bersuit Vergarabat, (Pepe Céspedes y Oski Righi) y las notas internas de un periodista emblema como Claudio Kleiman; el disco Rock & Tekis cruza el adn rockero de canciones como "Canción para mi muerte", "La vida es una moneda", "Arde la ciudad", "Seguir viviendo sin tu amor", "Tú sin mí", "Que me pisen", "La luna y la cabra" o "Yo no me sentaría a tu mesa", con el mundo andino de cuecas, huaynos, takiraris, carnavalitos, tinkus y sayas. "Cuando escuchás el disco suena a Los Tekis –despeja dudas Sebastián López–. Son temas del rock, pero adaptados a nuestro ritmo y estilo. Pero queríamos hacer un disco con identidad coya, pero con el power rockero. Hubo una charla también que fue fundamental para tomar la decisión y es que si vos lees la definición del folklore dice que es el saber y las vivencias del pueblo. Entonces queríamos hacer un gran abrazo a la música popular argentina con las canciones que más nos conmueven a nosotros y así salió este rock jujeño o rock coya", define uno de los fundadores del grupo con veinte años de trayectoria.
"Nos criamos escuchando todo tipo de música y fijate que en varios puntos están hermanados todos los géneros –desmitifica Mauro Coletti, otro de los líderes de la banda–. Cada lugar habla de su vivencia, el folklore con su paisaje rural y el rock con su paisaje urbano. Lo lindo es que este encuentro musical haya sido avalado por la gente del palo del rock. Lo produjo la gente de la Bersuit, cantó Miguel Cantilo, participó gente de la Mancha de Rolando y Dread Mar I; pero cuando nos sentamos a hablar todos pensamos y hablamos el mismo lenguaje. No hay diferencias."
–¿Se están rompiendo las etiquetas?
López: –Hay una necesidad de expresarse para la que no importa la región de la que seas o el género que toques. Todos somos músicos y tocamos muchas cosas, como era en las orquestas de antes, de los viejos. El músico es eso, sobre todo en la Argentina, somos muy maleables. Y estaría buenísimo que haya eventos sin etiquetas donde convivan rock, cumbia, tango, folklore, creo que la gente tiene la oreja preparada para eso.
Coletti: –La Mercedes (Sosa) fue pionera, nos enseñó a tender puentes musicales y le hizo muy bien a la música nacional. Hay cosas que están dando vuelta y que suenan argentinas, más allá de los estilos.
1- 2
Antonio Grimau: del “sueño del pibe” y las veces que el arte lo salvó al día que pensó que no iba a volver a caminar
3La empleada: una previsible adaptación, que no remonta ni con nombres fuertes en su elenco
4En fotos: de Zaira Nara a los besos a China Suárez y Mauro Icardi en Turquía, así recibieron los famosos el año


