
Una argentina triunfó en el Festival de San Remo
La cantante ganó con un tema a dúo con Giò Di Tonno
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ROMA (De nuestra corresponsal).- Una argentina, Lola Ponce, en dúo con el italiano Giò Di Tonno, triunfó anteanoche en el Festival de San Remo, tradicional competencia musical italiana que en esta edición, la número 58, fue un gran fracaso, ya que tuvo una de las peores audiencias de los últimos tiempos, y gigantescas críticas.
Ponce y Di Tonno, protagonistas del musical Notre Dame de París, del cantautor Riccardo Cocciante, se llevaron la estatuilla ganadora con la canción "Colpo di fulmine", compuesta por Gianna Nannini, prestigiosa cantante italiana que en nuestros lares saltó a la fama con "Notti magiche", el himno del mundial de fútbol Italia 90. El segundo puesto fue para Anna Tatangelo ("Il mio amico") y el tercero para Fabrizio Moro ("Eppure mi hai cambiato la vita").
Buena voz, energía, espléndida, con un vestido dorado, pegado al cuerpo, Lola Ponce y su compañero sedujeron al público de toda la Península (que los hizo ganar con el televoto) con un tema de amor al mejor estilo Pimpinela. "Colpo di fulmine" (que se traduce como "flechazo") fue escrito por Gianna Nannini para el musical Pia de Tolomei , de próxima aparición.
Nacida en 1982 en Capitán Bermúdez, cerca de Rosario, Ponce vive en Italia desde hace varios años. Radiante y visiblemente emocionada, no ocultó anteanoche su origen a la hora de los agradecimientos, cuando habló en italiano con un fuerte acento argentino. "Estoy locamente enamorada de los italianos y de Italia", dijo la cantante, que dirigiéndose a Pippo Baudo, veterano conductor del festival, agregó: "Y también de este hombre, que ha hecho tanto, y sigue haciendo, por la música y por los cantantes".
Baudo fue puesto en el banquillo en los últimos días por el desastroso resultado de esta edición del legendario Festival de San Remo, evento musical que solía mantener pegados a la pantalla a los italianos, pero que desde hace unos años está en franca decadencia, y que este año perdió entre 3 y 4 millones de espectadores, en un gran golpe para la RAI.





