
Viaje al corazón del Cotton Club
La agrupación reconstruye la célebre atmósfera del templo de Harlem y su música, con clásicos de Ellington
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Edward Kennedy "Duke" Ellington se presentó por primera vez en el Cotton Club de Harlem, Nueva York, un 4 de diciembre de 1927. A partir de entonces, y durante tres años, su banda se convirtió en la orquesta estable de la casa, y comenzó a ser conocida gracias a las emisiones radiales que se realizaban desde ese templo donde se iba a escuchar lo mejor del jazz negro de Norteamérica.
Más de 80 años después, basta cruzar la línea que separa el Maipo Kabaret del mundano microcentro porteño, cualquier miércoles por la noche, para ingresar en un universo casi onírico, como detenido en el tiempo, donde por estos días se presenta Antigua Jazz Band al estilo Cotton Club , espectáculo que evoca aquella primera etapa del legendario Night Club que hizo famoso a "Duke" Ellington.
Entre alfombras y cortinados rojos, arañas de cristal y espejos con marcos dorados, una atmósfera densa permite entrever algunos personajes de aquella época, cuando el Cotton Club era frecuentado por la alta sociedad estadounidense, entre gánsteres, mujeres de la noche y divas platinadas del glamoroso mundo del espectáculo que llegaban para escuchar a los mejores músicos y los más notables compositores.
No será extraño descubrir entre las mesitas del Kabaret a un hombre misterioso, de riguroso esmoquin y gafas negras, o una dama ataviada con turbante que flirtea con una pluma en la cabeza; tal vez un hampón peinado a la gomina, con bigote fino y traje a rayas, o una madama emperifollada con collar de perlas. Deambulan por el salón con aires de seducción, mientras el pianista Luis Sirimarco, sentado a un piano de cola, deja flotando blue notes como burbujas que podrían atraparse con sólo estirar la mano.
Ellos son los personajes que, con la dirección general de Mario Camarano y la participación especial de la actriz Raquel Albéniz, recrean la impronta del Cotton Club a partir de situaciones mínimas o parlamentos breves, aunque no menos inspirados.
Pausadamente, de aquellas blue notes comenzará a brotar una línea de contrabajo, luego se oirá una batería sorda, y de a poco las trompetas y los clarinetes, el trombón, los saxofones y el blue blowing-vocal, de Osvaldo Ricci, todos juntos con la dirección de Pablo Scenna, en guitarra y banjo.
El C Jam Blues ya suena a pleno con los 13 músicos de la Antigua Jazz Band arriba del escenario, y es el puntapié inicial de un repertorio que repasará, a lo largo de hora y media, la mejor música de "Duke" Ellington y otros compositores, como Charlie Johnnson, Jelly Roll Morton, William Christopher Handy y Nic Larroca.
Puente privilegiado
La puesta en escena incluye sorpresas como un audio de un antiguo presentador que allá a principios de 1900, introducía a Ellington y su banda a un público tan lejano como privilegiado, y hace de puente para avanzar con otros clásicos, como "Rockin´ in Rhythm", "Freeze and Melt", "Take the A Train" o "Things Ain´t What They Used to Be", en la que la banda atraviesa momentos de una sutil intimidad, reforzados por una iluminación tenue, para luego ascender hasta lo más alto y estallar con todos los brasses en la cima.
Enseguida, un medley hilvana "Solitude" , " Black Beauty" , " In a Sentimental Mood" , " Prelude to a Kiss" y "Sophisticated Lady", todas composiciones de Ellington, hasta que una situación tensa se apodera de la sala: de repente, en medio del solo, uno de los saxofonistas se ve en apuros cuando la amante del gánster se le insinúa abiertamente frente a la platea. El mafioso no se hará esperar y, exaltado, le espetará un rosario de insultos in english hasta que el hombre misterioso y de gafas oscuras lo retira a empujones de la sala.
Desde su formación, la Antigua Jazz Band asimiló, poco a poco, el sonido tan característico de las composiciones y arreglos orquestales de "Duke" Ellington, hasta tal punto que el público la consideró desde siempre una orquesta ellingtoniana. No obstante, en más de 40 años, nunca habían editado un trabajo dedicado exclusivamente a este compositor. Esa grabación es Antigua Jazz Band Plays Duke , que en esta presentación incluye también duelos de vientos, un solo de washboard (una suerte de tabla de lavar metálica) a cargo del baterista Hernán Avella, y la interpretación hacia el final de clásicos, como "Hyena Stomp" , " Organ Grinder Blues" , " The Mooche"y el "St. Louis Blues". Esas melodías embrujadas que hacen reír y llorar al mismo tiempo.
PARA AGENDAR
- Al estilo Cotton Club. Dirección: Mario Camarano. Artista invitada: Raquel Albéniz.
- Maipo Kabaret, Esmeralda 443, 2° Piso. Los miércoles, a las 21. Entradas desde 70 pesos.




