1 minuto de lectura'
Con el reloj pisándole los talones, Agustina Kampfer (30) se las ingenia para almorzar antes de entrar a los estudios de Canal 23 para ponerse al frente del noticiero, ''El regreso''. Mientras espera una ensalada de rúcula y zanahoria, la pareja del ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou (47), dice aceptar con serenidad esta nueva etapa que le toca vivir: ser la ''segunda dama'' de Argentina. ''Paso por paso. Trato de no abrumarme por todas las cosas que se vienen; prefiero en cambio, plantarme en el día a día, ir descubriendo, disfrutando cada desafío que me plantea la vida'', dice la periodista, quien se niega a confesar cuántos kilos perdió gracias a la dieta sana y a las sesiones de acupuntura que está siguiendo desde hace varios meses.
El recorrido de su vida tiene ribetes de película. De su paso por el noticiero C5N, le queda el mejor de los recuerdos: el día en que entrevistó al entonces titular de la ANsEs, Amado Boudou. Lo que en principio pareció un reportaje más en su carrera terminó convirtiéndose en la excusa perfecta para una charla de café, una cena cerca del río y un beso robado en una vieja esquina de Palermo. Dos años y medio después de aquel primer encuentro, Amado y Agustina conviven en un amplio departamento de Puerto Madero. ''Los dos nos levantamos muy temprano. La madrugada tiene una energía especial que a mi me encanta. Me siento mucho más. Amado se despierta primero y me trae un yogur a la cama. El desayuno es medio caótico porque lo tomamos mientras nos preparamos para salir. Yo soy la encargada de elegirle las corbatas. Después, hacemos el ritual de lectura de diarios. Mientras él habla con la Presidenta, yo leo las noticias y tomo un té de jengibre'', cuenta la actual conductora del ciclo radial, Días distintos, junto a Nacho Goano.
- Da la sensación de que el día no te alcanza y que si llegás a tener un tiempo libre, te ponés alguna actividad…
- Lamentablemente soy así. (Se ríe) En realidad, estoy tratando de manejar esa cualidad o defecto -según como se vea- de una manera más saludable para mi organismo. Es algo que no puedo parar y al mismo tiempo, es parte de una elección. Creo que esta energía arrolladora que tengo nace de las ganas y el disfrute de concretar mis sueños junto a Amado.
- ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando lo conociste?
- Me acuerdo que pensé; ''¡Qué fuerte que está!''. Después descubrí una personalidad muy atractiva. Es imposible que Amado te caiga mal. Es un ser muy alegre, siempre está de buen humor. A veces le digo: ''¿No podés estar con mala cara aunque sea una vez?''. (Se ríe) Es un hombre que todo el tiempo me demuestra que tiene una gran fuerza para hacer y eso me motiva a seguirlo. Tiene un espíritu muy intenso.
- ¿Quién dio el primer paso?
- El tanteó el terreno a través de su secretario de prensa y averiguó mi estado civil. Yo por dentro pensaba: ''¿Tendremos tema de conversación o será muy aburrido? ¿Me hablará todo el tiempo del gabinete?''. Pero la verdad es que nos matábamos de risa cuando nos vimos por primera vez y tomé eso como una buena señal. A los tres meses, nos fuimos a vivir juntos. La decisión tuvo más que ver con el todo o nada: si íbamos a poder convivir era mejor enterarnos. Seguir ese instinto es mucho más genuino que esperar o hacer lo que el resto del mundo dice lo que hay que hacer. Cuando llegué al departamento, Amado me dijo: ''Cambiá todo, hacé lo que quieras''.
- ¿Y cómo fueron esos primeros días de convivencia?
- Muy fluidos. El departamento que tenía Amado por ese entonces era muy chico y de repente llegué yo con mis cosas. Imaginate, no entraba nada. De la habitación más chica sacamos la biblioteca y ahí guardé mi ropa y pusimos los libros en los estantes de los artículos limpieza. Así que en un mismo rincón de la casa, teníamos libros de arte y de pensadores del siglo XIX junto al último detergente de moda.
- ¿Quién se encarga de la cocina?
- Recién ahora estoy aprendiendo a cocinar. Reconozco que es un tema bastante disfuncional en la pareja. (Se ríe) Por mí, viviría solamente a alfajores de arroz. Sé que a Amado le gustaría que yo fuera más hacendosa en la cocina, pero por suerte, me acepta con mis defectos y mis virtudes. Yo ordeno, limpio, me re ocupo de la casa, pero la cocina no es mi fuerte. Cuando vivía sola, todos los días comía milanesas de soja y arroz integral.
- ¿Cómo cambió tu vida desde que estás con Amado?
- La verdad es que somos bastante relajados. Cuando yo iba a C5N, Amado me llevaba en auto en piyama. Yo le decía: ''Llegamos a tener un accidente y vos salís en televisión con esta pinta''. Creo que estas cosas tienen mucho que ver en cómo las maneja uno y cuánto te ves reflejado en lo que opinan los demás. Tengo un perfil medio: si bien me invitan a todos lados, no salgo mucho.
- Pero seguramente desde el domingo pasado, la exposición va a ser mucho mayor…
- Es probable, pero yo voy a seguir siendo la misma. Todo a su tiempo… Además, con algo así, ¿cómo te prepararás?
- ¿Clases de protocolo, por ejemplo?
- No, para mí la preparación más importante es la emocional. Todo puede ser muy avasallante si no estás centrada en tu eje. Yo trabajé mucho en mi vida para aceptarme tal cual soy y la verdad que es tan lindo cuando llegas a la aceptación personal, que tener que modificarlo por una circunstancia externa no me parece sano. Esta es la mujer que acompaña a este hombre.
- ¿Cómo convive tu rol de periodista con la política?
- No me genera conflicto. Por supuesto que la lealtad a mi pareja es mi gran prioridad en la vida. A veces yo le doy mi opinión sobre algún funcionario o medida política que difiere mucho de la que tiene él. Pero Amado me hace ver el lado B de las cosas, puedo entender más las circunstancias que rodean a cada decisión política.
- ¿Qué es lo más romántico que hizo Amado por vos?
- Amado es muy romántico. Un día tocó el timbre y cuando abrí la puerta lo encontré con un cachorro bóxer en una mano y una bolsa de comida para perros en la otra. Cada vez que él toca el timbre es porque me trae algo lindo: flores, algún regalo… Además me canta canciones de amor. El año nuevo pasado lo festejamos solos con un picnic en la plaza que está frente de casa. No había nadie. Él compró una mantita, pedimos comida y vimos los fuegos artificiales. ¿Qué más se puede pedir?
- ¿Qué planes suelen hacer los fines de semana?
- Estamos mucho tiempo en casa. Una postal de una tarde cualquiera es Amado tocando la guitarra en el living y yo haciendo manualidades. No me imagino la vida sin esos momentos.
- ¿Tienen planes de casamiento?
- No es lo mío. El compromiso para mí está en el alma. Reconozco que algún día puede suceder, pero no lo sé. Por lo pronto, es el hombre que me hace feliz y con eso basta.
- ¿Les gustaría tener hijos?
- Claro que me encantaría tener hijos, pero lo estamos planeando para más adelante.
Texto: Jacqueline Isola
Fotos: Tabatha Lombardo
Produccion: Natalia Zubeldía
Peino: Teresa Scali
Maquillo Ivana Bóveda para Rapunzel make up.
- 1
Cómo le fue a Karina Mazzocco con el nuevo formato de su programa: la entrevista con Luciano Castro y las historias de gente común
2Lily Collins recuperó su anillo de diamantes de 60 mil dólares: la increíble historia del robo y su nueva vida en Londres
3Joshua Jackson rompió el silencio sobre la muerte de James Van Der Beek: “Una tragedia enorme”
- 4
En la calle: a pesar de la generosidad de sus fans para pagar sus deudas, Mickey Rourke fue desalojado de su casa





