Todo lo que hay que saber del tocado, una tendencia que se impone
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Primero, provoca una mezcla de curiosidad y sorpresa. Después, una necesidad incontrolable de mirarlo de cerca y analizar cada uno de sus detalles al dedillo. Finalmente, unas ganas irrefrenables de probarse uno y sentirse un poco royal . El objeto de deseo y admiración del que hablamos es el fascinator , ese que fue elegido por la princesa del momento, Kate Middleton, como un accesorio sobrio, elegante e indispensable en su vestimenta tanto como por la fashionista número uno de Hollywood, Sarah Jessica Parker quien se animó, por ejemplo, a incorporar en su ya de por si híper trendy look, un loco diseño de un jardín inglés en su cabeza (sí, un jardín, leyeron bien). Podemos decir entonces, que es un accesorio cada vez más inclusivo: no sólo la realeza sino también las celebridades lo imponen como tendencia por su riqueza y adaptabilidad.
Para rastrear los orígenes del fascinator hay que remontarse al siglo XVII. Estaba de moda entre los cortesanos usar enormes pelucas que, con el tiempo, se comenzaron a adornar con pájaros, flores y plumas. Pero fue María Antonieta junto a otras mujeres influyentes con deseo de explotar su belleza y acaparar la atención las que llegaron al límite de la extravagancia. Su función siempre fue decorativa, asociado a la nobleza y la posición social. Hoy, se renueva como un accesorio ideal para ocasiones especiales, donde la consigna es liberarse y dejarse mirar.
La noche del Prix de Baron B fue un claro ejemplo de ello. Siguiendo el dress code, que exigía fascinator para las mujeres, jacket y galera para los hombres, ellas se animaron a conseguir un total look, sin dejar de sorprender, así como los hombres no dejaron de distinguirse con sus trajes.
La trillizas María Emilia y María Eugenia con un look traído directamente de las carreras de Dubai, vestidas por Zuhair Murad. Fotos: Matías Aimar.
El selecto grupo de invitadas, atraídas por las tendencias de las carreras del Royal Ascot, el torneo de turf por antonomasia en el Reino Unido, lucieron, tal como indica el protocolo, vestidos largos y a media pierna de firmas nacionales como El Camarín, Evangelina Bomparola e internacionales como Lavin, Prada, MiuMiu, Zuhair Murad y Valentino.
Sobresalieron los vestidos de Fabián Zitta, quien se inspiró en las carreras de los años veinte y treinta resumido en vestidos retro y vintage realizados íntegramente con telas italianas, en colores claros como el nude, trayendo a la noche los colores del atardecer.
Cintia Garrido, en un vestido de Zitta vintage color nude en organza, y creep italiano. Tocado delineas geométricas por Laura Noetinger. Fotos: Matías Aimar.
Los grandes protagonistas de la noche fueron los tocados de la diseñadora Laura Noetinger, especializada en sombrerería en Londres, quien no sólo realiza hermosas piezas sino que también enseña el oficio en su taller. Sus creaciones son muy personalizadas adecuadas al gusto local y estilo de cada una de sus clientas, cuyos precios oscilan entre los $500 hasta los $3500. Se destacan por ser piezas únicas de líneas puras, trabajadas artesanalmente, de excelente factura, realizadas con materiales locales e importados que aportan un halo de sofisticación y elegancia al look.
El top 10: los mejores looks
Ya que no es una tradicional en nuestro país el uso de sombreros y tocados existen opciones para poder adquirí uno:
- Laura Noetinger: http://www.lauranoetinger.com/
- Maria Forte: http://www.mariaforte.com.ar
Bond Street (Avenida Santa Fe 1670)
Tips para tener en cuenta
- Las capelinas y sombreros de ala ancha lucen muy bien en eventos que acontecen durante el día.
- Los tocados de plumas son más aptos para un evento nocturno.
- Nunca olvidarse que el fascinator es un accesorio que acompaña la vestimenta, y por ello se debe realizar en función de nuestro total look.
- No hacer que nuestro fascinator compita con nuestro vestido.
- Lo más importante: sentirse cómoda y a gusto para dejarse llevar por un momento de fantasía y encanto.





