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LOS ÁNGELES.-El célebre bloguero Perez Hilton ha sido hospitalizado en un centro médico de Miami, en Florida, Estados Unidos, la noche del martes. El bloguero, de 48 años y de nombre real Mario Armando Lavandeira Jr., estaba desorientado y cubierto de sangre. Por el momento, ni las autoridades ni sus representantes, ni tampoco el propio Hilton, han dado más información al respecto.
El martes por la noche, un puñado de seguidores seguían la transmisión en directo del popular periodista de chimentos —cuya web llegó a ser considerada una especie de gran biblia diaria de los chismes hace dos décadas— a través de su cuenta de TikTok cuando rápidamente empezaron a notar que la situación no marchaba bien. El comportamiento de Lavandeira Jr. resultaba errático, pero no solo eso: en las imágenes del streaming estaba manchado por completo de lo que parecía ser su propia sangre, tal y como se ve en algunas de las que han colgado sus seguidores en redes sociales, así como con cortes en la cara y el torso y un ojo amoratado. La transmisión duró algo más de media hora, hasta que finalmente se cortó y su cuenta desapareció.
En los comentarios de la transmisión, algunos se preguntaban qué estaba pasando o dónde estaba el resto de su familia, mientras que otros le decían: “Oye, Perez Hilton, esto no está bien, pará”. La policía explicó en un comunicado que ha “recibido múltiples llamadas” advirtiendo de lo ocurrido, por lo que han acudido a su domicilio —también han llegado hasta allí especialistas en salud mental— y lo llevaron a un centro médico en una ambulancia. Perez Hilton tiene tres hijos, pero en esos momentos no había nadie más en su casa.
“En muchos incidentes en los que interviene una persona que sufre una crisis de salud mental o que se está autolesionando, los agentes dan prioridad a la desescalada, creando tiempo, distancia y oportunidades para la comunicación”, explicó un portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Miami-Dade (MDCSO) a la prensa. “A menos que exista una amenaza inmediata para otras personas, calmar la situación y aplicar técnicas de intervención en situaciones de crisis puede reducir la probabilidad de que se produzca un suicidio provocado por la policía y minimizar el riesgo de lesiones para la persona, los agentes y el público”, han afirmado.
Aunque Perez Hilton no es la inmensa celebridad que fue a mediados de los 2000, sigue gozando de una gran popularidad en su portal y sus redes (tiene casi un millón de seguidores en Instagram) y, de hecho, también de mejor imagen que hace unas décadas. Pionero de saltarse las pacatas reglas de las revistas del corazón, durante años se convirtió en el azote de celebridades como Britney Spears o Lindsay Lohan, de las que no dudaba en publicar fotografías en fiestas, con unas copas de más o el maquillaje corrido, en lo que a finales de la primera década de los años 2000 se consideraba transgresor y hasta divertido.
Con apenas 25 años, de padres brasileños, publicaba a diario, sin un medio detrás, y puso de moda una forma de contar las noticias mucho más fresca y ágil, rapidísima y diferente. Pero con el tiempo hasta él mismo se dio cuenta de que había cruzado más de una línea. De hecho, en otoño de 2020 decidió lanzar un libro de memorias, TMI: My Life in Scandal (Demasiada información: una vida en el escándalo), donde contaba que una conversación con Jennifer Aniston le cambió la forma de ver el mundillo, y decidió rebajar el tono. “La gente escribía unos comentarios con tal carga de odio que no podía llegar a leer ni la mitad”, reconocía en las memorias sobre su portal, que era a la vez su propio nombre, que tomó de manera satírica de ‘la reina de los cotilleos’ de la época, la heredera Paris Hilton. “Por primera vez me di cuenta de que no eran simplemente unos cuantos a los que no le gustaba: era la abrumadora mayoría. Al final me percaté de que las cosas que escribía de verdad le hacían daño a la gente, y mucho”.
Aquel blog, que día a día se posicionaba entre las webs más leídas del mundo, siguió evolucionando y hoy sigue en activo, y sobre todo le dio a Lavandeira una fama global. Su fortuna se calcula en alrededor de 30 millones de dólares. Con todo ello, el bloguero evolucionó y hasta se hizo amigo de algunas de sus antes criticadas estrellas. Lavandeira ha tenido tres hijos como padre soltero: Mario Jr. (de 13 años), Mia Alma (11) y Mayte Amor (8), a través de vientre de alquiler. Con ellos hace apenas unas semanas se mudó a Miami, Florida, como mostró en sus redes sociales.
