
Nuevamente, invito a mi colega Joaquín Vismara para hablar sobre una de sus obsesiones musicales, 20 años después de su lanzamiento
1 minuto de lectura'

Dice, sin atisbo de pudor, el propio Joaquín Vismara sobre su persona: "Quien esto escribe encuentra harto difícil hablar de Screamadelica tomando distancia y en tercera persona al tener su arte de tapa tatuado en su antebrazo derecho, pero asegura haber hecho todo lo posible para luchar contra ello". El tipo tiene problemitas pero es precisamente esa obsesión melómana la que lo trae hoy a ser (nuevamente) el invitado especial de Hot Tracks; los dejo con él, pues:
Ya hablamos de esto hace poco: Primal Scream estuvo desde el año pasado hasta hace unos meses de gira por Europa repasando Screamadelica, su álbum más importante, a veinte años de su aparición. En tiempos en los que aprovechar el aniversario de un disco parece ser moneda corriente en ambos hemisferios (miren sino a Rata Blanca, que este fin de semana estuvo revisitando Magos, espadas y rosas en el Luna Park), ¿cuál es la diferencia que tiene lo que hicieron los escoceses? Muchas, a decir verdad. Lanzado en 1991, Screamadelica demostró en su momento algo que, por más que hoy en día parezca obvio, parecía impensado: que el rock y el dance podían no ser enemigos a muerte, sino interesantes aliados. Mientras la cultura house copaba la escena británica (y las guitarras eléctricas estaban de capa caída en Gran Bretaña), Bobby Gillespie y los suyos idearon un plan tan macabro como adictivo en el que se cruzase lo mejor de ambos mundos. Así, pop, electrónica, blues y góspel se fusionaron y tomaron la forma de algo nuevo e inclasificable. "Movin’ On Up" y "Come Together" son lo más cerca que la cultura del éxtasis estuvo de la religión, "Don’t Fight It, Feel It" y "Loaded" forman un convite al baile eufórico, y las dos partes de "Higher Than The Sun" (humildemente subtitulada en el disco como "una sinfonía dub") sugieren una levitación a centímetros del piso, si tal cosa fuera posible. Música para pastillas, sí, pero con valor agregado.
Sus shows tuvieron dos bloques marcados. El primero, con las once canciones del disco, reordenadas en función de la intensidad espiritual que late en cada canción (muchas de ellas devenidas en zapadas psicodélicas). Luego, para bajar a tierra, un segmento con los hits más rockeros del grupo, con "Jailbird", "Country Girl", "Rocks", "Swastika Eyes" y "Accelerator". Todo esto está plasmado en el flamante DVD "Screamadelica Live", que sirve tanto como souvenir de la gira, como para matar las ansias mientras los rumores que indican que Primal Scream estará por Sudamérica a fines de septiembre se materializan.
Mirá el comienzo del show con "Movin’ On Up":
Y también, "Loaded":




