Vuelve la crítica de ¿discos? a Pop Life
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Y sí, me inmolo: con poco tiempo para maniobrar y sin una sola noticia que valga la pena, no tengo otra opción que recurrir al rincón infame de mi discoteca y escucharme de punta a punta El culpable soy yo, la abominación que sacó hace un tiempito Cristian Castro, para luego hacer uno de los ya clásicos "primera impresión". Esto me hace pensar que el karma existe y que en otra vida debo haber sido un tipo muy, muy jodido, algo así como el compañero de escuela que le pegaba y le robaba la plata del almuerzo a Charles Manson. En fin, pese a que nadie lo quiere, ni ustedes ni mucho menos yo, me dispongo a juzgar con toda imparcialidad y total objetividad esta basura, y luego a desintoxicarme con Moving Pictures de Rush.
"EN ESTE BAR": A Cristian no le llegó el telegrama ese que dice "Los 80 terminaron, stop" y se manda un cuasi cover de "Nothing’s Gonna Stop Us Now" con este hermoso WTF gramatical: "Como odio que te quiero y que te he entregado mi alma".
"COMO DOS TONTOS": Una típica baladita de sala de espera de dentista que hace que, en comparación, "Careless Whisper" de Wham parezca "People=Shit" de Slipknot.
"TEN VALOR": Especie de lamento de Rey León tirándole buena onda a su pibe antes de espichar, producto más reciente de la "máquina de escupir lentos" que se encendió allá por 1988 y todavía nadie le encuentra el botón de Off.
"POR LA ESPALDA": Jeje... por la espalda... je. ¿Y cómo empieza? "Quién iba a pensar que no había marcha atrás". Christian Castro: diez años liberando al Jorge Corona que todos llevamos dentro.
"MI BIEN AMADA Y YO": Samplea una conversación telefónica con su abuela y le pone eco. Como darle una pepa a Sergio Denis y mandarlo a cantar "Dame luz" al cumpleaños de tu nona de 94 años.
"NUESTRA VERDAD": Si James Bond, en vez de ser el agente secreto más pulenta del mundo fuera un pusilánime que se pinta las uñas de fucsia y junta figuritas de Sarah Kay, este tema sería perfecto para la banda de sonido de su próxima película.
"NO ME DIGAS": Mismo problema con el correo que en el primer tema. Suena como un descarte de Menudo.
"NO ENGAÑES AL AMOR": Otra baladita con una historia repetida dentro de la música latina: la del chico que pierde a la chica porque ésta se fuga con alguien que no cante "No engañes al amor".
"ERES TU": Después de muchos rumores y comentarios en la prensa, Castro graba una canción que demuestra su tan comentada pasión por Tool y Korn. Nah, mentira, otro esperpento más inofensivo que un dúo entre Liberace y Oggi Junco.
"EL CULPABLE SOY YO": Lo mismo de antes, y de antes, y de antes, pero con unas trompetas que dicen "¿ven? soy re mexicano". Divertida como un sábado a la noche mirando El Show del Clío.
"NO ME DIGAS (versión balada)": Superada la alegría de ver que el disco tiene apenas once tracks y que la tortura fue mucho más breve de lo que esperábamos, caemos en la cuenta de que el disco termina con una versión lenta de aquel descarte de Menudo que criticábamos más arriba, y la reacción es inevitable: "Uh, que chorro".





