En la senda otorrinolaringológica de Flema, Katarro Vandáliko se formó en Tandil, hacia 1991. Unos años más tarde, los músicos de la banda empezaron a frecuentar el under porteño y a compartir escenarios con grupos como Superuva, Doble Fuerza y 2’.
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En la senda otorrinolaringológica de Flema, Katarro Vandáliko se formó en Tandil, hacia 1991. Unos años más tarde, los músicos de la banda empezaron a frecuentar el under porteño y a compartir escenarios con grupos como Superuva, Doble Fuerza y 2’. Participaron de varios compilados (Mentes abiertas, La furia), pero recién llegaron al disco propio tras diez años de carrera. "En un punto estuvo bueno esperar tanto", dice Matt Buzz (voz y guitarra), "porque el disco nos agarró más maduros y seguros de nosotros mismos". El álbum se llamó Buenos muchachos y fue producido por Mariano Martínez, de A77aque.
Ahora, en el flamante Llegando al límite, contaron con la producción de una leyenda punk: Honest John Plain, guitarrista de The Boys y colaborador de Die Toten Hosen y... ¡Jagger & Richards! A la furia punk-melódica que marca la tónica del disco se sumaron un silbido (en "Lo que el tiempo se llevó") y un acordeón (en "Días distantes"): "Son cosas que a mí, en lo personal, no se me hubiesen ocurrido. Ahí se ve la mano del productor", dice Juan P., guitarrista del combo. "Quisimos que no se pareciera a nada de la Argentina. Quisimos buscarle originalidad al punk rock", aseguran.
El álbum incluye un cover de los Small Faces y otro de los españoles de Parálisis Permanente. ¿Anécdotas de la grabación?: "Cocinábamos en el estudio. Nos damos maña con la pasta y el arroz, en (muy) distintas variedades". h. i.






