Anselmo Marini, con el tango en el alma
Un histórico del dial conduce en Del Plata un ciclo nocturno de música ciudadana con audiencia creciente
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A los 71 años, Anselmo Marini es una voz con historia dentro de la radiofonía argentina. Con 48 años de trayectoria, se enorgullece del carnet número 1201 de locutor otorgado por el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica. El hombre que llegó a ser la voz identificatoria de Mitre anima desde hace casi dos años Desde el alma , un cálido y cuidado ciclo de tango que emite Radio Del Plata (AM 1030), de lunes a viernes, de 23 a 24, y en la madrugada de los lunes de 0 a 4, con una audiencia que crece mes tras mes.
-Toda una vida en la radio...
-Comencé a los 21 años, trabajando alternativamente en Del Pueblo, Nacional, Excelsior y Libertad. Con Jorge Vaccari hicimos mil travesuras, con Lidia Sánchez hicimos Ronda en los barrios ; con Lola Membrives, Relatos del teatro universal , y los sábados y domingos presentaba orquestas típicas en vivo. Con Piluso y Coquito, Alberto Olmedo y Humberto Ortiz, nos divertíamos mucho recorriendo los colegios de Gran Buenos Aires en un ciclo de los caramelos Media Hora. Y en Del Plata fui el partenaire de Tato Bores. Ahora lo recuerdo y me parece mentira. De Radio Libertad, Alejandro Romay me llevó con él a Canal 9, donde reemplacé a Guillermo Brizuela Méndez e hice infinidad de tareas. En esa época, un operador de Excelsior me bautizó "gitano" porque andaba todo el día con la percha al hombro, dado que salía de la radio y llevaba la ropa para cambiarme en el canal. Desde el principio, trabajé con los grandes.
-¿Elegiste esta profesión por vocación?
-Sí, por supuesto. Pero nunca tuve conciencia de quién soy o de las cosas que hice. Creo que hasta me da pudor. Pero hay que señalar que esta profesión exige sacrificios y cuidados de la voz. Después, el destino quiso que un día apareciera un aviso en el diario que decía: "Diplomatura en tango: Fundación Konex". Fui como oyente, porque dijeron que yo era parte de la historia del tango. Entre los profesores estaban Osvaldo Requena y Jorge Göttling. Aprendí muchísimo y me di cuenta de que había muchas cosas que en el tango no se dicen y vale la pena contar. Por ejemplo, en relación con el tango "Silencio", supe que en Francia, donde estaban Gardel y Le Pera, un día Pettorossi les dice: "¿Vieron lo que le pasó a la mujer del presidente? Quedó viuda con cinco hijos, que fueron a la guerra y murieron". Ahí es cuando el tango dice: "Eran cinco hermanos/y ella era una santa". Me pareció que todas esas situaciones merecían ser contadas en un programa de tango. Entonces, inventé unos bocadillos en un espacio que me dio mi amigo Mario Kaminsky en Radio Colonia e hice primero el micro Pequeñas historias de un gran tango , y luego un programa. Preparé un demo, lo llevé a Del Plata y aparezco haciendo Desde el alma , donde soy conductor, productor y musicalizador.
-¿Cómo surge y desarrolla este ciclo?
-Arranqué el año pasado con un horario medio japonés. Del domingo al lunes. De 0 a 4 de la madrugada Sin embargo, llegó a "picar"muy bien. Está segundo ahora. A raíz de esta repercusión, me ofrecieron el ciclo diario. Y en la última medición, de lunes a viernes, habiendo arrancado en enero, aumentó mi audiencia en un 100%. La discoteca la fui haciendo a pulmón. Compré muchas cosas; copié lo que pude. Comienzo cada programa con un tema instrumental y finalizo con una milonga alegre, porque el tango puede dejarte un sabor amargo y quiero que el recuerdo del programa sea feliz. Hago una producción de cada tema. Corta, pero con una pequeña investigación. Por ejemplo, el día del debut de Troilo cuento cómo estaba conformada su primera orquesta, cómo fue la actuación, adónde le gustaba ir a comer. Escucharlo a Troilo era algo fuera de lo común. Yo hacía las presentaciones. Decía "Buenas noches" y los mozos paraban. Eso significaba que empezaba el show. Nada era más importante.
-¿Hay en la locución algún profesional que admires?
-En la locución, admiro a Ricardo Jurado. Lo reemplacé en Mitre como jefe de locutores y fue un orgullo. Cuando me dijeron que iba a seguir yo, me dio vergüenza porque era como reemplazar a Gardel. Ahora no está trabajando. Antonio Carrizo es un ejemplo por seguir. Me enorgullece ser amigo de Larrea y que Serranito diga que me escucha. Eso me enorgullece porque yo no soy un tipo tradicional del tango, pero lo siento y lo llevo en el alma.





