"El humor es una forma de reflexión"
Damián Ramil se reparte entre Nacional y Rock&Pop
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Persona y personaje suelen confundirse en Damián Ramil, más conocido como "el Árabe", un ingenioso humorista que participa alternativamente en el ciclo Mañana más , en la segunda mañana de Radio Nacional (AM 870), con Luciano Galende, y en la tarde de Rock&Pop (FM 95.9) de Day Tripper , con Juan Di Natale, donde brilla con su impronta y creatividad.
Estudió en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y con maestros como Héctor Bidonde, quien le hizo descubrir su gran capacidad de repentización. "Ése fue un pequeño paso para llevar toda la actuación a la garganta y hacer humor en radio", dice quien trabaja en ese medio desde 1998.
"Es muy importante la generosidad y la escucha del conductor cuando uno está al micrófono. Es fundamental. Y más en mi caso porque no cuento chistes ni hago imitaciones. Yo compongo personajes que necesitan un pequeño desarrollo y establecerse en el aire, hacer una complicidad con el oyente. Necesito del espacio para que eso pueda producirse", sostiene.
En Mañana más , Por Radio Nacional, encarna a Magallanes, un profundo opositor al Gobierno. "Desde ahí, manifiesto las contradicciones que tenemos como sociedad, que tienen la oposición y el propio Gobierno. Magallanes se opone a todo, hasta lo que se hace más o menos bien." También encarna a Adalberto Flores, un tanguero que pasa tangos de la década del 40 y cuenta anécdotas, y a Juan Martín García del Pilar Pilar, subsecretario de Asuntos Mínimos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
"El humor de AM es muy distinto al de FM. Es otro público, otro contenido y otra forma de llegar a los oyentes. Acá, en Nacional, por ejemplo, no digo malas palabras. Nunca dije una mala palabra en AM, mientras que en Rock&Pop el lenguaje es más descontracturado, más descarnado. En Day Tripper hago a Machuca, que es un pibe de barrio, o al Payaso Peroncho. Tengo más de quince personajes en Rock & Pop", explica.
Sostiene que a través del humor se pueden decir cosas que, de otro modo, no se podría; y asegura que, como sociedad, somos un gran grotesco criollo. "Hacer humor es difícil. Tiene que ver con la impronta, pero también con los contenidos que uno elige para hacer reír. Escucho muchas cosas que se dicen en serio y me hacen reír. A veces robo guiones de la realidad. Los políticos brindan un material maravilloso. El humor resalta los extremos sociales del ser humano. El ser humano, cuando se extrema, te hace reír y te hace llorar. Tenemos partes que son muy graciosas, a veces rozando lo patético y otras, rozando lo maravilloso", concluye.






