
Graciela Borges, en persona
Cada mediodía, por FM La Isla, conduce un ciclo de entrevistas íntimas y profundas
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De lunes a viernes, de 13 a 14, por FM La Isla (FM 89.9), Graciela Borges, -tal vez el rostro más reconocido del cine argentino- conduce "La Borges en casa", un ciclo de entrevistas en el que la exquisita actriz, por su carácter, sensibilidad e inteligencia, logra de sus invitados testimonios profundos e íntimos.
Se la ve feliz, y no es para menos. El sábado 10 vivió una noche de reconocimiento en "TVO", el ciclo que conduce Alejandro Fantino por América, con testimonios tan cálidos como emotivos por parte de Alfredo Alcón y Pepe Soriano, entre otros, que todavía no puede olvidar. Dos días después, en el festejo por el Día del Autor, recibió por parte de Argentores una merecida distinción por su prolífica trayectoria en el cine nacional, acompañada por una ovación de todos los presentes.
Cuando aparece en los estudios de FM La Isla suscita la atención de todos, desde el personal que allí trabaja y los invitados que ya han llegado. Casi sin maquillaje, siempre bella, enfundada en un conjunto negro que permite admirar su atractiva figura, tiene una palabra grata para cada uno y se gana la simpatía de todos antes de prestarse a la charla compartiendo una humeante taza de té.
-¿Cómo se siente en su vuelta a la radio?
-Me gusta tanto la radio... Es como ir al analista todos los días o estar por lo menos una hora con alguien que te sostiene el alma, porque siempre existen dos partes en la radio: la relajada y gloriosa, y la que te exige. Quiero primero honrar a los invitados y después descubrir cosas, porque no soy maestra ciruela y me gusta tener toda la información sobre cada uno. La verdad es que una hora, la mayoría de las veces, resulta escasa.
-¿Cómo vivió la convocatoria para hacer este espacio?
-Cuando me hablaron para hacer esto, me encantó. Además, quiero anunciar que desde octubre el programa podrá escucharse, como el resto de la programación de esta radio, también por AM 1420. Es tan relajado estar frente al micrófono en esta emisora, con mucha libertad y tanta luz? Yo no hablo de temas políticos; no lo sé hacer, porque lo que conozco es lo que aplico en mi vida, la política que utilizo en todos los actos: qué comprar, a qué colegio enviar a mis hijos, y así sucesivamente. Es tan relajado venir aquí, que se abren mundos que permiten más de un descubrimiento. Una ya sabe, más o menos, cómo se hace un éxito. Si yo escribiera ahora mismo un guión sobre una mujer parecido al de "Crónica de una señora", pero en el año 2000, estoy segura de que funcionaría, pero no quiero repeticiones: lo atractivo es lo desconocido. Y la radio tiene esa cosa mágica de estar con alguien y sentir lo que me transmite. En la tele no se le presta atención a esa magia de dos personas mirándose, porque ya se da todo en la imagen.
-Usted tiene experiencia frente al micrófono.
-Sí, de algunos años. Participé del "Belgrano Show"; después estuve alrededor de cinco años en Radio Nacional; luego en Splendid, un año con Luisa Delfino, y después en Del Plata, con Pablo Ramírez y la producción de Karina Ojeda, donde creamos un espacio de mucho amor. Yo necesito familias alternativas y esto no se puede hacer en la televisión, pero sí en el cine.
-Usted es una de las caras del cine argentino. ¿Podría comparar ese medio con la radio?
-Sí, y el teatro también me gustó mucho. En todos los años de "Cartas de amor" he sido felicísima. Pero no lo he gozado tanto como con el cine. Me decía el otro día Lucrecia Martel que cuando uno pone la cámara sabe que pone todo. Creo que la televisión le hace perder un poco de luz a la gente. Cuando estamos 12 horas grabando en un estudio, no tenemos energía de aire. Hay muy buenos chicos que están dirigiendo y produciendo en la tele, y entre ellos Adrián Suar tiene mucho valor; es el más creativo, pero hay algo que los vuelve locos que es la batalla del rating. Y me parece que ya no encaran los proyectos con la misma alegría.
-¿Cómo es su programa?
-Me gustaría que fuese desprolijo como sinónimo de relajado, ya que no preparamos una tanda de preguntas, sino que descubrimos caminos nuevos en la gente. Hay muchas personas que hacen esto; pensamos en cosas pequeñas que las reconforten. Intentamos que los invitados sientan que los estamos agasajando. No soy estricta, pero sí muy afectuosa. Como dice la canción de Serrat, "entre esos tipos y yo hay algo personal". Es muy poca la gente con la cual yo tengo algo personal pero no invitaría. No invitamos gente que nos pague; no tenemos chivos; somos absolutamente libres.
-¿Qué le ofreció la radio que la TV no le dio?
-La tele me gusta mucho, pero me sobresalta que haya que inventar tan rápidamente, que es como exprimirte el alma. Pero la radio me permite estar una hora y charlar de todo, por ejemplo, con mi amigo de toda la vida Leonardo Favio, con quien inauguré este ciclo. También estuvieron María Elena Walsh, Alejandro Doria, Jorge Coscia, y seguirán Lito Cruz, Víctor Laplace, Julieta Díaz y Emilia Mazer, entre muchos otros.
-¿En el aspecto sentimental ahora está sola?
-Yo siempre estuve sola; no tiene que ver una cosa con otra. Claro que nunca tuve problemas con ninguno; siempre tengo una muy buena relación con mis ex parejas. Sigo sosteniendo que Juan Manuel Bordeu fue el mejor hombre para ser el padre de mi hijo. En verdad, con los demás fue todo muy luminoso y sólo con una persona había quedado mal y tuve la oportunidad de procesar un sentimiento muy feo que tenía. Esa relación es la única que desecharía de mi vida.
-¿Cuál es el secreto para que se la vea tan joven, tan actual y tan querida por todos?
-No estar pendiente del ego y del espejo todo el tiempo; no fijarse qué sale en esta cara; tener un buen cirujano plástico que casi nunca te hace nada. Yo tengo una muy buena cosmetóloga que me presentó hace 30 años María Luisa Bemberg. Tengo buenos dermatólogos, aunque reconozco que tengo la piel de mi madre, que es muy buena, y sobre todo la aceptación, que es el primer precepto espiritual. Pasa el tiempo y está bueno saber que tenemos la suerte de no tener arrugas en el cuerpo. Pero a veces, justamente cuando pasa el tiempo, la problemática de las mujeres es que no saben cuándo parar con las cirugías. Yo me reconozco en mis películas y me gusta cómo estoy. Pero además quiero ser agradecida. Por eso quiero reconocer a Fantino, porque fue muy cálido en su tributo y me honró tanto en su programa... Soy muy tímida y no pude evitar emocionarme hasta las lágrimas.
Por adentro
- Colabora con Graciela Borges cada mediodía, en FM La Isla, un equipo de jóvenes muy laborioso, integrado por Lorena Peverengo (en el micrófono), Martín Petroni (operación técnica), Paula Schuster (producción periodística), Verónica Bentivenga (producción general) y Hernán Stella (producción general).
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