
5 pistas para engancharse con Rastros de Mentiras
Te damos algunas claves que te pueden servir para seguir esta ficción brasileña
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Después del éxito que supuso la novela Avenida Brasil, Telefé apostó por Rastros de Mentiras, otra gran producción brasileña. Acá, te damos cinco pistas para que te puedas enganchar con esta novela [¡si la historia de Sherazade y Onur no te interesó!]:
1. Encuentros y desencuentros
Fiel a la tradición de novelas brasileñas, Rastros de Mentiras presenta una historia con mil vueltas de tuerca, que en su inicio se centra en la familia Khoury, que decide tomarse unas vacaciones en Machu Picchu para celebrar que su hija Paloma empezará a estudiar medicina. Los Khoury son dueños de un sanatorio y, aparte de Paloma, tienen otro hijo llamado Félix (que no tiene pasta para la medicina, pero sí para los negocios y desea por todos los medios manejar el sanatorio). Una discusión aleja a Paloma de su familia y así es cómo conoce a Nido. Años después, ella vuelve a Brasil embarazada de Nido y cuando da a luz, Félix le quita la beba y la abandona. Pero la pequeña es recogida por Bruno, un hombre que decide adoptarla como propia. Luego, Paloma se convertirá -sin saberlo- en la pediatra de su hija perdida, Paulita. Y como tanto les gusta decir en estas novelas, la verdad "no tardará en salir a la luz".
2. Un gran villano
Como es sabido, una novela es tan buena como su villano principal y el caso de Félix en Rastros de Mentiras es uno de los ejemplos más claros de eso. Un hombre ambicioso, totalmente maquiavélico y dispuesto a lo que sea con tal de llegar a su objetivo (monetario). No duda en enemistar a miembros de su familia, en abandonar a su propia sobrina en un basurero, en chantajear a sus conocidos e, incluso, hacer pelear a sus padres. Este personaje es la quintaesencia del villano telenovelesco que, por regla general, suele ser el verdadero atractivo de estas historias. Y el actor Mateus Solano está a la altura de las circunstancias.
3. Malvino y Juliano
No tienen tanta importancia como el villano, pero sí es indudable que los galanes de las novelas son imprescindibles en la construcción de un éxito. Primero se encuentra Malvino Salvador, que interpreta al sufrido Bruno. Si bien él ya venía de construir una carrera desde hacía varios años, fue gracias a su trabajo en Rastros de Mentiras y a la calidez de su personaje, que Malvino se convirtió en un actor muy querido y popular. La química (para la pelea o el romance) que tuvo con la actriz Paola Oliveira (Paloma) le valió a ambos el premio a mejor pareja, otorgado por la revista Minha Novela. Y como si fueran los Brangelina cariocas, la pareja de ficción fue bautizada como Bruloma.
Por otra parte, Juliano Cazarré (Nido) es otro de los galanes que no tardó en conquistar el corazón de las fans, incluso muchas de ellas ya lo conocían por su participación en Avenida Brasil, en la que encarnó al inocente Adauto (por cierto, otra refugiada de Avenida Brasil es Eliane Giardini, que en esa novela interpretaba a la madre de Tifón y que aquí se pone en la piel de la progenitora de Bruno).
4. Héroes enfrentados
Otro ingrediente que tiene esta ficción -y que la convierte en una novela atrapante- es que los protagonistas están destinados a enfrentarse por el solo hecho de querer lo mismo. Paloma y Bruno, ambos de buen corazón, se encuentran en veredas opuestas debido a que los dos quieren a toda costa la tenencia de la pequeña Paulita. Y la historia de amor entre ellos no sólo se ve truncada sino que además se convierten en enemigos debido a las mentiras creadas por Félix, quien fomentará el odio entre ellos.
5. Ricos y famosos
Un agregado que generó atractivo en esta ficción y que desde hace un tiempo se está asentando más y más en las tiras de Brasil es la participación de famosos que se interpreten a sí mismos. En Rastros de Mentiras aparecen varios famosos, pero con seguridad el que más repercusión causó fue el mega popular Neymar, que tuvo una breve participación con el personaje de Valdirene.
De yapa: un beso importante
El personaje de Félix, el villano, es gay. Si bien en la televisión argentina los besos entre hombres, afortunadamente, no son tabú en absoluto (allá por el 97, en Verdad Consecuencia, el personaje de Damián De Santo ya se besaba con otros hombres), en Brasil sí supuso una revolución este tema. El beso de Félix con otro hombre se convirtió en el primero en ser mostrado en una telenovela brasileña.






