Shakira: esa rubia debilidad

Seguida aquí por igual por chicos y grandes, la cantante latina del momento se aseguró lleno completo para los cuatro conciertos que brindará desde pasado mañana.
Seguida aquí por igual por chicos y grandes, la cantante latina del momento se aseguró lleno completo para los cuatro conciertos que brindará desde pasado mañana.
Adriana Franco
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23 de marzo de 2000  

Cuando piensa en las pocas horas que faltan para tocar en Buenos Aires, Shakira queda en silencio telefónico y luego exclama: "¡Qué miedo!" Pero no hay temor en su voz, sino algo cercano a la excitación.

Los desafíos parecen incentivarla. Como cuando se plantó, antes de grabar "¿Dónde están los ladrones?", frente a los directivos de su discográfica para comunicarles que no iba a seguir la misma línea de su exitosa placa anterior, "Pies descalzos".

El mismo impulso la llevará, en cuanto termine esta gira -que la trae por primera vez a la Argentina, donde actuará en el Luna Park desde pasado mañana hasta el martes-, a grabar un disco en inglés. "Es un reto y yo soy una mujer de retos", afirma.

Esta colombiana de 23 años no es solamente una cantante con un repentino éxito. Shakira (que en árabe significa "mujer llena de gracia") también compone sus canciones y produce sus álbumes, y lo hace desde hace mucho tiempo. Cita a Oliverio Girondo cuando de hablar de poesía se trata, y despertó la curiosidad del mismísimo Gabriel García Márquez.

"Comencé a escribir poesías a los cuatro añitos y se las dedicaba a mi mamá, a mi papá y a mi familia. A los ocho descubrí que alguna de las melodías que había empezado a imaginar y un poquito de la poesía que a ratos escribía podían, juntas, conformar una unidad. Descubrí que la música y la letra podían crear un perfecto matrimonio llamado canción", cuenta.

Pura expansión

Cualquiera puede imaginarse a una niña Shakira introvertida, recluida en su habitación entre las fantasías, los sueños y las angustias que la impulsaran a componer. Pero dice que no, que por el contrario no sólo tenía amigas, sino que era bien extrovertida. "Era la payasa del salón de clases, bastante indisciplinada e hiperactiva. Pero a la vez muy participativa y buena alumna. Me iba bien desde el punto de vista académico; siempre tuve muy buenas calificaciones, por lo que mucho no me podían retar."

En 1991, a los trece años, grabó su primer álbum, "Magia", con las canciones que había comenzado a escribir. Ese disco le permitió ser seleccionada como representante de su país en el Festival OTI de España, pero no pudo participar ya que no tenía todavía 16 años, la edad mínima requerida. Shakira transformó la presumible bronca en nuevas canciones que grabó en el álbum "Peligro". Ninguno de los dos resultó un éxito comercial, y la cantante se dedicó por un tiempo a la actuación, hasta que volvió a la música en 1994. Pero al año siguiente llegó la revancha con "Pies descalzos", que lleva vendidas casi cuatro millones de copias en el mundo. A este siguió "¿Dónde están los ladrones?", en el que, contra las sugerencias de su compañía, profundizó en el rock and roll. El 12 de agosto del año último grabó en estudios neoyorquinos un concierto acústico que fue editado el 29 de febrero.

Esta mujer, que ha sido llamada en los Estados Unidos la Alanis Morissette latina y hasta ha sido comparada con Janis Joplin, reparte hoy su hogar entre Miami y Colombia, y, contra todo lo presumible, aún vive con sus padres. La mujer independiente que quiere ser dueña de su destino no siente que en esto haya una contradicción. "Mi autonomía la llevo por dentro -asegura, alejada de esos sueños independentistas de juventudes pasadas-. Realmente no tengo que escaparme de mi hogar, de las dos personas que más quiero en este mundo. No tengo necesidad de salir corriendo lejos de ellos, para sentirme autónoma."

Declaración de independencia

El de su autonomía, para ella, ha sido un proceso gradual. Dice que siempre fue muy independiente. "Desde los 12 años me compro mi ropa, con mi propio dinero, porque no quería pedírselo a mi papá." Como para resumir, para zanjar definitivamente el asunto, dice:"No soy la clase de chica que sueña con casarse con un tipo millonario para que la sostenga", dice y lanza una risa finita, traviesa.

El mismo principio independentista lo aplica a su relación con la industria discográfica y, asegura, esto también ha sido así desde hace ya muchos años: "Me gusta tener el control. No importa quién sea mi manager, no importa el equipo que tenga alrededor de mí, siempre me gusta decidir sobre todos los aspectos creativos de mi carrera. Quiero producir mis álbumes, participar en la historia de los videos, escribir mi propia música".

Uno echa cuentas. ¿De qué habla, a los 23 años, cuando dice que desde hace largo tiempo mantiene su independencia? Ante la pregunta vuelve a reír, una risa que le sirve para descontracturar la situación, pero que no la mueve un ápice de su lugar. "Te aseguro, no es ahora, cuando he alcanzado el éxito, que repentinamente he empezado a pensar así. Mi actitud ha sido la misma desde el principio de mi carrera, desde que tenía trece años y firmé mi primer contrato con Sony Music. Entonces ya quería opinar, tenía criterio, conceptos, estaba llena de ideas, de sueños, de ilusiones y de metas. Y quería tener control sobre mi vida. Además -agrega-, no te olvides de que soy mujer y todo entonces es siempre un poco más difícil. Los adultos me querían imponer su voluntad y por supuesto yo no los dejaba. Era muy desgastante al principio. Ahora es más fácil, existe una confianza hacia lo que digo porque ya estoy mayorcita, tengo ya 23 años. Pero a los 13, imagínate cómo me miraban."

Amor y después

Muchas, casi todas, las canciones de Shakira son de amor. "Es casi un vicio escribirle al amor, a ese misterio al que aún no he logrado verle la cara." Pero en varias de sus canciones sus ojos miran más allá de las relaciones interpersonales y descubren un mundo hard . "No te olvides que soy una chica del Tercer Mundo y los temas sociales me tiran. Muchas cosas me afectan y mi salida inmediata a todas esos conflictos es mi música.

En "Octavo día", una canción de la que dice sentirse especialmente orgullosa ("como si fuera mi bebé"), su planteo es verdaderamente universal. Ojos ingenuos que miran un mundo hecho a los ponchazos, un reclamo a la naturaleza o al creador sobre el por qué del dolor.

Entonces, sin preguntárselo, Shakira se confiesa una gran lectora. Y cita nombres que no son los del manual del artista bien educado. "Soy admiradora de un poeta de ustedes, Oliverio Girondo -dice, cuando uno esperaba encontrar un previsible y ya universal Borges-, pero también leo a Benedetti y a Neruda. Y ahora estoy incluida en la lista de fans de García Márquez." El escritor colombiano le ha dedicado recientemente varias páginas de su revista (ver recuadro).

Escucha mucho jazz ("es la música más feliz que hay sobre la tierra"), el folklore colombiano y la música árabe. Una raza que ella lleva en la sangre y que ya ha incorporado a varios de sus temas: "Sentía que era una deuda con mis ancestros que tenía que pagar, y lo hice con la canción "Ojos así"".

No bien termine la gira que incluye varios países de América latina y algunas pocas ciudades norteamericanas, Shakira viajará a las Bahamas para trabajar en el estudio los temas de su primer álbum en inglés. ¿El paso obligado de los latinos que quieren conquistar el gran mercado norteamericano? ¿A qué costo?

"Yo no voy a cambiar nada de mí -concluye, terca, segura-. Sólo quiero entrar en el estudio y hacer lo que sé hacer y compartirlo con el resto del mundo, que, por cuestiones de barreras idiomáticas, hasta ahora no me ha podido conocer. Pero no pretendo cambiar nada de mí, ni sacrificar nada de mí para alcanzar reconocimientos ajenos."

Claves del fenómeno

  • En 1991, a los trece años, grabó su primer disco, "Magia", con canciones que había escrito desde los ocho.
  • Su tercer disco, "Pies descalzos", vendió más de cuatro millones de copias en todo el mundo.
  • "¿Dónde están los ladrones?" llegó al primer puesto del ranking latino de la revista norteamericana Billboard y vendió un millón de copias en ese país.
  • En 1997 el gobierno de Colombia la nombró embajadora de la buena voluntad y el papa Juan Pablo II le concedió una audiencia en el Vaticano.
  • En 1998 fue elegida mejor cantante latina del año en los World Music Awards y ya fue nominada dos veces a los premios Grammy.
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