
Smash Mouth en el giro del disco
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Después de cuatro años en la ruta, en la siempre productiva y rockera escena californiana, los Smash Mouth pudieron editar su primer disco, y con él saborear el desmesurado éxito que obtuvieron luego de que el tema "Walkin´ on the Sun" copara todas las FM de la Costa Oeste de los Estados Unidos.
La historia de este cuarteto que mezcla ska, reggae, punk, música surf y rock de garaje de los años 60, comenzó en 1994 en San José, al sur de San Francisco. Allí, Steve Harwell, Greg Camp, Paul De Lisle y Kevin Coleman decidieron dar un paso en su amistosa relación para transformarse también en compañeros de banda.
Durante dos años, los Smash Mouth tocaron en cuanto local de Los Angeles se presentase, y en 1996 grabaron un demo con dos canciones. Por entonces, ninguno de ellos imaginaba que ese cassette iba a marcar la historia de la banda.
El famoso demo cayó en manos de un DJ de la estación radial KOME, de San José, y Smash Mouth pasó a ser el único grupo sin compañía discográfica que participaba de la rotación diaria de la radio. Tanto fue así que Harwell tuvo que pedirle a la FM que dejaran de pasar sus temas hasta que firmaran con algún sello.
El álbum "Fush Yu Mang" fue un suceso apenas editado y "Walkin´ on the Sun" trepó hasta el número uno en todos los charts norteamericanos. En medio del furor por el cual atraviesa la banda, el guitarrista Greg Camp dialogó con La Nación desde su casa en California.
-Con el éxito de grupos como el de ustedes o Sublime, la escena californiana ha tomado un nuevo impulso. ¿Cómo la ves a diferencia de los años 60, cuando la ciudad era el centro de los movimientos musicales?
-Creo que ahora existe mucha más música. La escena de rock es mucho más variada. Quizás en los años 60 hubo grandes bandas, como los Beach Boys o The Doors, que hicieron que el mundo mirara hacia California. Pero esa tradición siempre tuvo una continuidad, y en los últimos años han surgido muchísimas bandas con propuestas interesantes.
-Su propuesta incluye una variedad de estilos. ¿Cómo lo lograron sin perder personalidad?
-Desde siempre quisimos hacer canciones que nos hagan sentir bien. Y somos gente de mente abierta. No queremos ser una banda con un determinado estilo, ya sea rock, ska, punk o pop. Sólo queremos ser nosotros y que la gente interprete lo que quiera. Además, los cuatro tenemos influencias musicales muy distintas y aceptamos todo tipo de propuestas. Si alguno de nosotros tiene una canción, no nos fijamos si tiene determinado estilo. Si es buena, es suficiente.
-También se los ha catalogado como una banda divertida. ¿Tiene eso que ver con sus letras?
-Me imagino que sí. Generalmente hablamos acerca de cosas divertidas. Experiencias personales, problemas con drogas, dificultades frecuentes de los adolescentes, ex novias, pero todo de una manera divertida. Lo de divertido tiene que ver con un conjunto de cosas que incluye nuestra personalidad y nuestra música. Nosotros nos divertimos haciendo música, y eso es lo que transmitimos.


