
Spielberg se libera
La esclavitud, un tema que aún sigue ardiendo en la sociedad norteamericana, es el eje del film "Amistad" que se estrenará en la Argentina con Anthony Hopkins y Morgan Freeman
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NUEVA YORK.- Steven Spielberg decidió poner otra vez el dedo en la herida. El director de "La lista de Schindler" eligió un tema que es fibra integral de la tela de la sociedad norteamericana: la esclavitud de la raza negra, una herida que sigue ardiendo todavía porque los conflictos raciales que dejó el pasado no pudieron ser "abolidos" definitivamente en el país.
Para contar "Amistad" -que se estrenará este jueves en Buenos Aires- Spielberg eligió un episodio de la historia de los EE. UU. que no se enseña en las escuelas y que muchos ciudadanos dicen desconocer: el incidente de los africanos que viajaban en el barco español La Amistad a mediados del siglo pasado.
Como no podía esperarse menos de Hollywood, "Amistad" cuenta con un elenco internacional, en el que se destacan más actores blancos que negros. Entre todos ellos, Anthony Hopkins, Morgan Freeman, Djimon Hounsou ("Stargate"), Matthew McConaughey ("Contacto"), Nigel Hawthorne ("Las locuras del rey Jorge"), Pete Postlewaite ("En el nombre del padre"), Stellan Skarggard ("Contra viento y marea") y Anna Paquín ("La lección de piano"), así como unos 70 extras africanos.
El guión es de David Franzoni y, entre los productores, además de Spielberg, están Colin Wilson ("Superman", "Jurassic Park", ) y Debbie Allen, la conocida coreógrafa de la serie de TV "Fama".
Así y todo, este año, la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood le dio la espalda a Spielberg. "Amistad" sólo recibió dos nominaciones: Anthony Hopkins, por mejor actor de reparto, y John Williams, por mejor partitura dramática. Ya su otra película "El color púrpura" -que exponía otra mirada sobre los problemas raciales, especialmente en la historia de una mujer negra- había sido protagonista de una de las rarezas de la Academia: en 1985 recibió cinco nominaciones y, finalmente, no ganó ningún Oscar.
En el verano de 1839, frente a las costas de Cuba, 53 africanos que viajaban como prisioneros en un barco de bandera española llamado La Amistad se amotinaron bajo el liderazgo de Cinque, interpretado por el modelo y actor africano Djimon Hounsou.
Así tomaron el control del barco y, para liberarse, mataron a casi todos los tripulantes blancos. Guiados luego engañosamente por dos españoles sobrevivientes, no pudieron volver a Africa y en el camino fueron interceptados por un buque naval de los Estados Unidos, tras lo cual los africanos fueron sometidos a juicio.
En el comienzo de la película, para el octavo presidente de los Estados Unidos, Martin van Buren, el incidente La Amistad no era una cuestión por resolver: "Hay millones de negros en este país. ¿Para qué me voy a encargar de 44?" Pero no eran pocos los intereses en pugna. Con el esquema "esclavos-producción-dinero", el caso se convirtió en el símbolo de una nación dividida, atemorizada, además, por la inminente guerra civil. Así, el caso no quedó sólo en la cuestión jurídica de a quién le pertenecían los esclavos -que sólo podían aspirar a ser comprados o vendidos-, sino en una lucha por el -nada simple ni básico para la época- derecho a la libertad de cualquier ser humano.
Hombre liberado
Con un andar despreocupado, brazos a los costados como colgando de la remera celeste que lleva con el logo de la Universidad de Mississippi -de donde es oriundo-, Morgan Freeman habló con La Nación un día después de la premiére de "Amistad" en Nueva York.
En la película, Freeman interpreta al abolicionista Theodore Joadson, que en la ficción vive algo ajeno a la verdadera realidad de los esclavos africanos y que finalmente se une con más conciencia a la lucha de su propia raza. "Es un personaje ficticio, pero está basado en un hombre que era bastante rico y que estaba en el movimiento abolicionista. El tipo de la historia real, un tal Forten, financiaba el diario abolicionista The Liberator. Yo creo que poca gente sabe que había unos cuantos hombres de color que hacían grandes cantidades de dinero con la esclavitud. Esto no está en la película, pero eran negros esclavistas que actuaban en el Sur porque no había esclavitud en el Norte... La esclavitud fue importada, no fue inventada acá.
-En otras películas norteamericanas sobre esclavos sólo hay abolicionistas blancos. ¿En la época del incidente Amistad podía existir algún negro en libertad?
-Yo diría que sí hubo abolicionistas negros, estaban en todos los ámbitos. Es que en cualquier película histórica sobre los Estados Unidos uno sólo puede ver el lado blanco porque son ellos los que cuentan la historia. Quiero decir: vos no te sentarías a escribir historias japonesas. Entonces, por la forma en que la historia fue desarrollada, está claro que tampoco fue escrita por los chinos. Por eso nosotros no sabemos nada de los chinos en la historia americana. Y te voy a decir que ellos construyeron este lugar. Mucha gente desconoce que los ferrocarriles, los caminos y los túneles fueron construidos por los negros y los chinos.
-En el film, el ex presidente John Quincy Adams (Hopkins) le dice al abolicionista Joadson: "Esta es su historia". ¿Cuál es su historia?
-Puse mucho empeño en averiguarla, incluso por Internet, de la cual soy medio adicto. Yo soy de Mississippi y en la búsqueda retrocedí siete generaciones hasta que nuestra familia desapareció en la esclavitud. Pero sólo pude rastrear el árbol genealógico de mis padres por las vías maternas. Mi abuelo materno nació en Liberia, país de la costa oeste de Africa fundado por esclavos liberados de los Estados Unidos, lo que significa que mis abuelos estuvieron en los Estados Unidos liberados. Sé que hubo un período de liberación en el que un contingente volvió a Africa.
-¿Qué historia hay detrás de su apellido Freeman (hombre libre)?
-El apellido no apareció hasta mi abuela. Ella estaba casada con un hombre llamado Freeman. Pero no tengo idea de quién era, qué hacía, ni de dónde venía. Porque, en realidad, yo no sé si mi apellido es Freedman (hombre liberado) y se perdió la "d" en el camino; o si fue realmente Freeman, un hombre que ya era libre o que había adoptado el apellido después de la guerra. También supe que había formas de comprar la libertad. Y Morgan, que es de origen galés, se llamaba mi papá.
-Spike Lee dijo que sólo un negro puede hacer una película sobre la vida de un hombre negro...
-Acá no se hizo una película sobre la vida de un hombre, se hizo una película sobre un episodio de la historia americana. No hay comparación.
-En sus 70 años, la Academia otorgó un Oscar sólo a seis artistas negros. ¿Qué opina de la situación de los actores negros?
(Se muestra molesto.) -Basta salir a las calles de Nueva York para ver una gran diversidad de gente. Eso es básicamente los Estados Unidos. Pero es cierto que sólo a veces se ve esa diversidad en Hollywood. A pesar de no tener tantas estatuillas, los artistas negros siguen creciendo.
Larga trayectoria
Un ágil repaso por la carrera cinematográfica de Morgan Freeman -que ya cumplió los 60 años- da cuenta, en realidad, de que la fama le llegó hace unos pocos años. Este actor había dejado cinco años en la fuerza aérea para dedicarse, luego, a actuar en el off Broadway. Nominado en tres oportunidades al premio de la Academia, la primera estatuilla se la llevó en el 87 por "Street Smart", y la segunda por "Conduciendo a Miss Daisy". La tercera nominación fue por "Sueños de libertad", junto a Tim Robbins. En los últimos años cautivó especialmente al público en dos thrillers: "Pecados capitales" y "Kiss the girls", aún no estrenada en la Argentina. También probó dirigir, y no le fue mal, con "Bopha!", una película sobre el apartheid. "Estuvo bien la experiencia, pero no me considero un director por haber hecho sólo una", dice.
Hopkins, en la recta del Oscar
NUEVA YORK.- De las poquísimas nominaciones para el Oscar que consiguió la película "Amistad", una de ellas es para el actor británico Anthony Hopkins, como mejor actor de reparto. En la película, un Hopkins avejentado, encorvado y maniático interpreta a un ex presidente de los Estado Unidos, John Quincy Adams, quien abandona su retiro para luchar en la Suprema Corte de los Estados Unidos por la causa de los africanos que viajaban en el barco La Amistad.
Ni a favor ni en contra
"Fue un gran honor que me ofrecieran este papel, creo que es uno de los personajes más importantes que me ha tocado interpretar", dijo el inglés que en 1992 causó escalofríos con su interpretación de Hannibal Lecter, en "El silencio de los inocentes", interpretación por la que ganó un Oscar. Y es el mismo que emocionó en "Lo que queda del día", junto a Emma Thompson.
"Adams fue presidente durante un solo período. Era un puritano astuto y totalmente incorruptible, lo cual no lo hizo muy popular. Ni abolicionista ni a favor de la esclavitud, en un principio no quiso saber nada con el incidente Amistad. Pero gradualmente se siente obligado a luchar por la vida de esta gente."




