Susana Royer de Cardinal
Orientar a las jóvenes, toda una vocación
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Profesora, investigadora, escritora, madre, abuela de diez chicos que la tienen loca de amor. Y solidaria. Susana Royer de Cardinal podría dedicarse a dar clases y disfrutar de su enorme familia, pero hace años sintió que su vida iba a ser incompleta si no se ponía a trabajar por los demás. "Y estoy feliz. El trabajo en Orientación para la Joven (entidad que preside) es muy importante, comprometido, apasionante. Esta es una obra que tiene cien años en el país, pero que nació en Europa, destinada a jóvenes migrantes, de pocos recursos, que desean fervientemente superarse a través del estudio. El objetivo es promover la formación integral de la joven sola. Nada más y nada menos. Pero es una satisfacción inigualable cuando se logra."
Orientación para la Joven, que funciona en muchos puntos del país, tuvo en Buenos Aires casonas memorables, que funcionaron como hogares. Hoy, sigue funcionando el hogar de estudiantes universitarias, sobre la calle Malabia, y el de preegreso. El tercer lugar, en Saavedra 980, funciona como Centro de Formación y Capacitación de la Mujer, con cursos formales y no formales, considerando a la educación como el factor principal del desarrollo personal.
"Se trata de cursos abiertos, gratuitos, muy útiles. El de blanquería, por ejemplo, tiene mucho éxito. Llegan chicas de todas partes. Hay un trío de amigas que vienen de la villa de Retiro, que son un ejemplo. Es importante que la mujer, con el tema de la desocupación, descubra un oficio en lugar de deambular por la ciudad", comenta la profesora de historia medieval, que dicta clases una vez por semana en la Universidad Católica.
Royer madruga mucho, tanto que prefiere no confesarlo. Toma un café ligero, escucha noticias (le gusta Magdalena Ruiz Guiñazú), lee el diario y va a misa, en la iglesia del Pilar.
"También hago gimnasia y un poco de todo, ya que soy viuda. ¿Cuándo comencé en la obra? Hace bastante, en 1978. A partir de entonces, mi vida giró en torno de esta tarea, aunque tengo una vida profesional que me desvela y una familia maravillosa. ¿Los nombro a mis hijos? Bueno, se llaman Marie-Jo, Lucía, Juan Pablo y Clara. Todos buena gente y profesionales. Estoy muy orgullosa de ellos", cuenta, feliz.
Estudiosa y apasionada por la historia (especialmente la medieval española), realiza investigaciones, viaja por el mundo y escribe libros. "Mi hija Clara vive en Suiza, así que tengo otro motivo más importante para viajar. Además, ahora está embarazada del segundo. Los nietos son una parte muy importante de mi vida. Me gusta verlos crecer, divertirme. Mi nieto mayor me instruye sobre fútbol. Generalmente, los fines de semana nos reunimos todos en Luján, donde tengo una chacra. En fin, aprovecho la vida. Es que hay tantas cosas lindas para hacer..."
Casos gratificantes
Ella, como las demás señoras de la obra, está orgullosa de sus chicas. "Hay montones de casos ejemplares y conmovedores. Melisa, que terminó la carrera con nosotros, era hija de una mucama que trabajaba como loca todo el año y, además, pasaba los veranos trabajando en Bariloche. Le costaba un perú, pero siempre le giraba dinero a esta nena, que finalmente se fue siendo profesional. Hay otra chiquita amorosa, hija de un médico y una señora rusa, que se volvió a su país. Por motivos equis, quedó muy sola y ahora está con nosotras. Realmente, es una luz. Está haciendo el traductorado de ruso y también quiere ser abogada penalista."
Cardinal exprés
Ingreso: "¿Se puede contar que tenemos un negocio? Vendemos tortas y comida casera, con entrega a domicilio, en la calle Uruguay 1334. Todo lo recaudado, por supuesto, es en beneficio de la obra".
Situaciones: "Hay chicas supercapaces y otras que, por ejemplo, llegan con la intención de ser médicas, pero no pueden ni pasar enfermería. Igual, nosotras las apoyamos y les damos todo el amor del mundo".
Deseo: "Quiero que el centro de capacitación tenga cada vez más cursos, que el horario se extienda e incluso se pueda ofrecer una merienda".
Tareas: "No cocino, no bordo, no pinto. Pésima ama de casa, lo asumo. Y nunca me animé a agarrar un lápiz porque me gusta tanto el arte que me siento incapaz de emular a los grandes artistas".
Música: "La amo. Es uno de los grandes placeres de la vida. Además, voy al Colón".
Televisión: "Miro actualidad, noticias. Me gusta Cachanosky y no mucho más. Hay cosas que vería, pero la verdad es que me quedo dormida".





