
Alicia Bruzzo volvió con "Yo amo a Shirley"
Después de varios años, repuso la obra de Willy Russell con dirección propia y junto a su hija, Manuela
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MAR DEL PLATA.- En enero de 1991, la actriz Alicia Bruzzo estrenó "Yo amo a Shirley", unipersonal de Willy Russell. Catorce años más tarde, en otro enero, acaba de reponer la obra que tantas satisfacciones le había dado. Claro que ahora la hace con un mayor grado de responsabilidad. Es que en esta oportunidad es ella la directora y hasta comparte escena con Manuela, su hija de 18 años, para quien es su debut en las tablas.
"El estreno fue bárbaro... Me sentí jugando la situación con más humor y menos dramatismo. Por otra parte, se da la maravilla de estar actuando con mi hija, cosa que me estremeció mucho. Pensar que cuando la estrené yo llegaba a mi casa muerta de cansancio y ella siempre me esperaba dispuesta a jugar conmigo. Ahora compartimos todo -dice mamá Alicia con voz de chochera-. Todo esto es muy emotivo. Ella dice que la noche del estreno no estaba nerviosa, que estaba fenómena. El otro día vino Susana Rinaldi a ver la obra y me habló más de mi hija que de mí. Es todo un orgullo. Ojalá sea feliz con su carrera."
-¿Qué recordás de aquel estreno?
-Que fue muy tranquilo, básicamente porque me dirigió Agustín Alezzo. Ahora tuve la mala idea de dirigirme. Y si aquella vez todo fue muy relajado, esta vez, en Mar del Plata, tuve problemas hasta último momento. De todos modos, debo reconocer que estaba muy tranquila desde el punto de vista de la actuación.
En la larga trayectoria de Alicia Bruzzo, "Yo amo a Shirley", pieza que tuvo su versión en cine con el nombre de "Yo amo a Shirley Valentine", se transformó en algo pendiente. "En general -apunta-, cuando dejo un texto no lo retomo. Sin embargo, siempre sentí que esta obra daba para más. En su momento, luego de una exitosa temporada de un año, bajó de cartel. Y en todo este tiempo el texto de Russell siempre estuvo muy presente. Por eso apenas me hicieron la propuesta de reponerla, acepté. Ahora, que ya hice unas pocas funciones, me doy cuenta de que la gente todavía se acuerda del espectáculo. Para las mujeres creo que se produce algo similar a cuando hice «Monólogos de la vagina». Es muy fuerte lo que sucede."
El espectáculo narra la vida de una mujer casada que de buenas a primeras larga todo para irse de viaje a Grecia, donde redescubre la alegría de estar viva.
Desde hace pocos días, Bruzzo trasladó ese mundo a la sala del Complejo Tío Curzio con funciones de viernes a domingos, a las 22.30.
El Atlántico Sur no será el mar Egeo, pero el teatro todo lo puede.



