La versión local del famoso musical de Stephen Sondheim deslumbra por su alto nivel artístico en todos sus rubros, y marca la consagración de Fer Dente como actor y director
6 minutos de lectura'


Autores: Stephen Sondheim (música y letras) y George Furth (libro). Traducción y adaptación: Marcelo Kotliar. Dirección general: Fer Dente. Dirección de actores: Laura Oliva. Elenco: Fernando Dente, Alejandra Radano, Diego Jaraz, Laura Silva, Hernán Kúttel, Vane Butera, Felipe Forastiere, Andrea Mango, Sebastián Holz, Denise Cotton, Sacha Bercovich, Mariel Percossi, Paz Gutierrez y Martina Loyato. Dirección musical: Damián Mahler. Dirección coreográfica: Vanesa García Millán. Dirección vocal: Eugenia Gil Rodríguez. Escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez. Sonido: Gastón Briski. Luces: David Seldes. Vestuario: Gustavo Alderete. Sala: Teatro El Nacional (Av. Corrientes 960). Funciones: jueves y viernes a las 20.30, sábados y domingos a las 20. Duración: 150 minutos (con entreacto). Nuestra opinión: excelente.
Desde el estreno de Chicago, en 2001, que no se veía un musical tan glamoroso, sofisticado y divertido en la Avenida Corrientes. Y tan excelentemente hecho. Por eso el estreno de Company en el Teatro El Nacional asciende a la categoría de evento, se perfila como uno de los mejores espectáculos del año que recién comienza y eleva la vara para todos los ejemplos del género que vendrán. Y eso que la creación de Stephen Sondheim y George Furth no es de esos musicales populares bien digeribles, que por su argumento y nivel de producción aseguren el éxito masivo. No, se trata de un musical de cámara sin argumento, sin principio, desarrollo y final. Y con canciones complicadas -por cuestiones de métrica- de cantar y de escuchar (aunque riquísimas en contenido y lirismo).

Company es un musical temático, sobre la soledad, el miedo al compromiso, las relaciones de pareja y la vida en las grandes ciudades. Y si está bien versionado, como en este caso, es un gran musical. Porque tiene melodías hermosas, letras inteligentes, humor irónico y mucha profundidad. Además, permite el lucimiento de un nutrido elenco coral, que en la versión local es deluxe.
El protagonista es Bobby, tiene 35 años y es un soltero codiciado. Para algunos es “un hombre con temor al compromiso”; para otros, directamente “un Peter Pan, un joven por siempre”. Llegado a ese estadio de la vida, y en medio de su fiesta de cumpleaños sorpresa, se pregunta: ¿estar solo es realmente tan bueno como parece? Las respuestas las encontrará, primero, a través de sus amigos, en las relaciones que mantienen con sus novias y esposas, que funcionan como espejos de sus propias dudas y angustias. Luego, hacia el final, comprenderá que debe buscarlas en su interior. La complejidad del personaje le permite a Fer Dente (que aquí vuelve a subirse a un escenario como protagonista luego de haber debutado como conductor de televisión y dirigido tres musicales al hilo: Heathers, Rent y Despertar de primavera) ofrecer el mejor trabajo de su carrera, mostrando todos sus recursos de actor, cantante y bailarín. Si a eso le sumamos que también es el director de la excelente puesta, bien se podría señalar a Company como su consagración como artista.
Grandes labores
A su lado se destacan todos y cada uno de sus compañeros de elenco. Pero no se pueden dejar de remarcar ciertas labores. Por ejemplo, la de Alejandra Radano (coprotagonista de aquella versión de Chicago nombrada al principio de la reseña), quien interpreta a la cínica y bebedora Joanne, un rol que en Broadway encarnaron nada menos que Elaine Stritch y Patty LuPone. Ella no les va en saga y entrega una festejada versión, muy apasionada e histriónica, de “Las mujeres que almuerzan” (uno de los showstoppers del musical); que también genera comprensión y empatía cuando, al final, deja crudamente al descubierto la insatisfacción de su criatura. Otra intérprete que vuelve al circuito comercial con todo es Vanesa Butera (quien hiciera su debut en 2008 como protagonista de Hairspray), que se gana la mayor ovación de la noche con su graciosísima interpretación de “Hoy no me quiero casar”.

Company marca el reencuentro de dos ex Drácula: los talentosísimos Laura Silva y Hernán Kuttel, que aquí conforman un matrimonio muy mordaz, que resuelve sus diferencias de una manera desopilante: a través de la lucha libre. También se destacan Diego Jaraz (¡quien en ese mismo escenario protagonizó 25 años atrás Fiebre de sábado por la noche!) como el millonario Harry; Andrea Mango, como la esposa estructurada que se desata fumando marihuana; Mariel Percossi, como una joven liberal y empoderada y, especialmente, Martina Loyato, en la piel de una de una azafata obsesiva. Mucho del altísimo nivel interpretativo del elenco (excepcional en un musical) debe adjudicársele a Laura Oliva, responsable de la dirección de actores, que ha hecho un trabajo minucioso y sensible con cada uno de los actores.
Aunque la puesta original de Company de 1970 y la de su revival del 2022 fueron austeras, casi minimalistas, la argentina cuenta con un dispositivo escenográfico muy elaborado y de buen gusto (obra de Gonzalo Córdoba Estévez), que envidiarían en Broadway y en el West End y que se erige sin buscarlo en otro protagonista del espectáculo. En esta versión, las luces (de David Seldes) también cumplen un rol destacado y el vestuario (de Gustavo Alderete) tampoco se queda atrás. Mención especial para el sonido impecable de Gastón Briski y para la titánica y puntillosa traducción y adaptación de los textos y las letras de Marcelo Kotliar. Por último, pero no en menor grado de importancia, merece resaltarse el trabajo de dos colaboradoras habituales de Dente: Vanesa García Millán y Eugenia Gil Rodriguez, notables en los apartados dirección coreográfica y vocal, respectivamente.

Aunque se podrían señalar varios grandes momentos del show, el highlight de este Company es sin dudas el cuadro con el que abre el segundo acto, que reúne dos temas hermosos: “Vos y vos” y “¿Qué es lo que haría sin vos?”. Toda la compañía, secundada por afiatada orquesta que lidera el eximio Damián Mahler, participa cantando y bailando por igual en una suerte de homenaje a Bob Fosse (y, una vez más, al citado Chicago), muy alegre, bello y complejo, que deja sin aliento y produce una de las grandes ovaciones de la noche. Solo ese momento, realmente mágico, como de ensueño, ya justifica el precio de la entrada.
Otras noticias de Estrenos de teatro
- 1
El comentario de Chris Noth contra Sarah Jessica Parker, tras el homenaje que recibió la actriz en los Globos de Oro
2Murió Rubén Patagonia, referente del folclore y divulgador del sonido de los pueblos originarios, a los 69 años
3Julieta Ortega: su libertad sexual, el costo de ser hija de una estrella y cómo vive la internación de su hermano
4Christian Petersen mostró su nueva filosofía de vida tras su internación




