
Con el brillo de la revista porteña
En el show que Cherutti llevó a Mar del Plata se destaca el actor Diego Reinhold
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Incomparable el humor continúa. Producción y dirección general: Miguel Angel Cherutti y Aldo Aresi. Dirección artística: Reina Reech. Libro: Sergio Marcos y Martín Guerra. Con: Miguel Angel Cherutti, Carmen Barbieri, Celina Rucci, Rodrigo Rodríguez, Diego Reinhold, Adabel Guerrero, Vanina Escudero, Walter Faccini, Pablo Lena, Carlos Segura, Cristian Ponce, Juan Carlos Acosta, Matías Sayazo, Lorena Mariani, Verónica Pérez, Estefanía Bacca y Alejandra Aranda. Dirección musical: Andrés Grant y Federico Vilas. Coreografía: Reina Reech y Valeria Archimaut. Asistente de coreografía: Alejandra Aranda. Coachs: Javier Rodríguez, Cristina Girona y Bruno García. Escenografía: Luis Castelanelli y Jorge Díaz. Vestuario: Reina Reech y José Luis Ferrando. Luces: Marcelo Cuervo e Iván Nirich. Producción ejecutiva: Luchi Aresi. Stage Manager: Pablo Calderón. En el teatro Neptuno. Duración: 120 minutos.
Nuestra opinión: muy bueno
MAR DEL PLATA.- Un showman a lo Maurice Chevalier que presenta el show cantando y bailando, la vedette envuelta en plumas, bailarines que entran y salen con cambios de ropa, y la introducción llena de brillo, plumas y gracia de cada uno de los integrantes del espectáculo.
Al fiel estilo de la revista porteña tradicional de antaño, pero con ese toque obligado de modernidad y buen gusto. Es el comienzo de Incomparable, la revista que crearon Miguel Angel Cherutti, Aldo Aresi y Reina Reech. Y en ese tono es el resto del espectáculo. En esa estructura que tan bien conoce Reech: coreografías para el lucimiento de las vedettes o los cómicos, canciones, sketches, imitaciones y excentricidades.
Esta vez la empresa de Cherutti y Aresi invirtieron mucho más en producción que otros años: escenografías ampulosas, glamorosas y funcionales, y un vestuario espectacular variado con detalles, buena realización y exquisito gusto. Los decorados en blanco y negro del cuadro tanguero son un ejemplo de creatividad.
Reina Reech estructuró muy bien el show, que sólo se vuelve un poco largo en los dos sketches. Los libros de Sergio Marcos y Martín Guerra son graciosos y creativos, pero es sólo una cuestión de duración que afectan a los tempos del espectáculo.
Por su parte, Reina y Valeria Archimaut no son obvias en sus coreografías, dejan lucirse y son creativas.
Miguel Angel Cherutti logra variar en lo ya impuesto. Imita, hace un obligado sketch de los Kirchner y canta. Pero se cuida de no repetirse. Tiene mayor presencia y peso como cantante y logra sobresaltar al público con sus interpretaciones de "Pasional" y "Nesum Dorma". Hasta se atreve a bailar un tango con Celina Rucci. No hay rutina de chistes y eso se agradece.
El desfile de figuras imitadas lo realiza en un contrapunto con Carmen Barbieri. Entre sus mayores logros: Paz Martínez, Enrique Iglesias, Ricardo Arjona y Luciano Pavarotti.
Carmen Barbieri no se queda quieta un segundo, divierte y sorprende con sus imitaciones de Susana Giménez y Liza Minnelli. Del mismo modo, demuestra su versatilidad en el cuadro de flamenco, y emociona en una canción homenaje, con multimedia incluida, a su padre: Alfredo Barbieri. Su monólogo "No seré tapa, pero soy una gorda feliz" es efectivo en el texto, pero no sentido ni relajado. Se ve algo de enojo.
Por su parte, Rodrigo Rodríguez es eficaz con sus intervenciones de humor; Adabel Guerrero se luce como segunda vedette, sobre todo en el tango en puntas, y Vanina Escudero también demuestra ductilidad en ese rol.
Celina Rucci tiene presencia y figura y cumple correctamente con su papel de primera vedette. Su mejor momento: el cuadro a gogó.
Pero un párrafo aparte merece Diego Reinhold: lo mejor de esta revista. Desempeña el rol de animador con personalidad, estilo propio y un humor que camina cómodo y seguro por la sutileza. Su monólogo escrito sobre la base de títulos de películas es de un ingenio increíble; en tanto realiza un cuadro musical en el que entra y sale de una pantalla interactuando consigo mismo, en una sincronización exacta de música, actuación y danza.
Las luces de Marcelo Cuervo e Iván Nirisch ayudan a volver espectacular la puesta, en tanto suenan sin fisuras los arreglos musicales de Andrés Grant y Federico Vilas.





