
Con la mágica guía de una nariz roja
Síndrome de Eureka, un viaje absurdo / Autor: creación colectiva / Dirección: Claudio Martínez Bel / Intérpretes: Julia Nardozza, Florencia Orce, Florencia Patiño, Johanna Mizrahi, Florencia Pineda, Mirna Cabrera y Ricardo Ruera / Iluminación: Demian Lorenzo / Diseño de vestuario y objetos: Myriam Salto / Sala: El Popular, Chile 2080 / Funciones: sábados, a las 20 / Duración: 55 minutos.
Nuestra opinión: muy buena
Una por una ingresan las cinco clowns. Cada una lleva su marca personal, su particular forma de vestir, una mirada característica. También una cartera o bolso, cuyo contenido parece ser esencial a su forma de ser. Aunque el espectador sólo llegue a enterarse de lo que hay en uno de ellos, casi como por descuido de su portadora y con cierto sobresalto de sus compañeras. Juntas inician un viaje a través de incidencias de apariencia absurda, en el que una y otra vez se cruzan con la expectativa del encuentro amoroso, encarnado por el único integrante masculino de la troupe.
La protección o el desamparo de una sombrilla puede dar lugar a una relación de cercanía o rechazo, según su tamaño y la generosidad con que se la comparte. Los objetos –plumas, una torta o pelotas de tamaño diverso– son el puente que lleva en otros tantos cuadros a la interacción entre las narices rojas. Alguna mirada busca en la platea la complicidad para la broma o la compasión ante el fracaso. El efecto es siempre la risa, con matices de jolgorio o de ternura. Ése es el Síndrome de Eureka del título de la creación colectiva del elenco dirigido por Claudio Martínez Bel: la culminación en la risa, siempre con un toque de la sorpresa ante el hallazgo inesperado, en síntesis, el efecto del gag logrado.
Una de las escenas, tal vez la más intensa desde el punto de vista dramatúrgico, prescinde de los objetos para abocarse, en una especie de tesis clownesca, a la transición y el contraste entre la risa y el llanto, entre el llanto y la risa. Se establece allí un fugaz, pero conmovedor vínculo entre la condición humana y su representación escénica, simbolizada tantas veces por las máscaras de la tragedia y la comedia.
Párrafo aparte merece el vestuario diseñado por Myriam Salto, que construye a partir de materiales reciclados una estética de infinitas variaciones en un tono común de ocres y arrugas, pleno de sutileza en los matices, ajeno a la estridencia y sin embargo claro en la adjudicación de identidades diferenciadas a cada uno de los personajes.
La puesta de Claudio Martínez Bel se abre a público de todas las edades y excede en ese sentido al que está dedicado esta columna. Claramente no fue concebida pensando en niños. Pero los incluye plenamente en cuanto parte de que la (son)risa es un don de la especie humana, más que de cierta franja etaria. Como lo son también los rasgos de carácter y los afectos puestos en juego en clave de caricatura.
Falta aceitar las transiciones de una escena a otra, algo que probablemente se solucione con el transcurrir de las funciones. Fluye en cambio sin solución de continuidad una empatía fuerte entre el espectador y el devenir de los seis personajes que salen, sin saberlo, en busca del humor tantas veces perdido entre los que deambulan por la gran ciudad sin la guía de una nariz roja.
PIEDRA LIBRE
- Rock en La Nube
Canciones de los Beatles, los Rolling Stones, Los Gatos y otros, en el recital con juegos musicales de la banda de rock para chicos Aguafiestas. En el patio del Espacio Cultural La Nube, Jorge Newbery 3537, el sábado, a las 18.30. $ 50, menores de 2 años, gratis. - Una de buenos y malos
El malvado sabio Atómicus necesita una lágrima de amor para poder terminar de construir su arma más mortífera. Una lágrima de María, de Ariel Bufano, vuelve a escena en la versión de Ariadna Bufano con el Grupo de Titiriteros del San Martín. Acción, amor y humor, con una atractiva banda sonora. Sala Sarmiento, Av. Sarmiento 2715, sábados y domingos a las 16. $ 25. - Volvió Adriana
La popular cantante Adriana Szusterman retomó las funciones de Cajitas de sorpresas, un recital dirigido a los más chicos. En el Astral, Corrientes 1639, sábados y domingos a las 16. Desde $ 6.



