Coronavirus: devoluciones, cancelaciones, cierres y preocupación en las salas porteñas

El Paseo La Plaza aplicó las recomendaciones gubernamentales de no superar las 200 localidades
El Paseo La Plaza aplicó las recomendaciones gubernamentales de no superar las 200 localidades Crédito: Instagram
Alejandro Cruz
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16 de marzo de 2020  • 13:23

La situación es cambiante. Las medidas implementadas desde el Gobierno nacional y el de la Ciudad modifican cada día el protocolo para los espectáculos teatrales que se ofrecen en Buenos Aires. Algunas producciones el mismo jueves se enteraron que un decreto establecía que había un máximo de 200 personas por espectáculo y la ocupación del 50 por ciento de las plazas. En el Teatro Astral esa noche se presentaba Kinky Boots, con Martín Bossi y Fernando Dente , aun en medio de un panorama en el que se producían mayor cantidad de cancelaciones que de ventas de entradas, había más de 400 tickets vendidos y un dilema para la producción: ¿qué criterio se aplica para determinar quien entra y quien no? La respuesta fue contundente, para evitar cualquier lectura discriminatoria: se suspendió la función.

En estos días el productor Carlos Rottemberg fue claro sobre los efectos de esta pandemia en el mapa del espectáculo. "Todo esto es mucho más profundo que ese viejo slogan que dice que ‘el show debe continuar', porque se trata de un tema de responsabilidad ciudadana y de salud", señaló. En sus salas, en la boletería misma se le consultaba a la gente si en estos últimos días habían estado en un país o si pertenecían al sector de riesgo. El mismo viernes, Rottemberg agregaba otra faceta compleja de resolver para un productor: "No olvidemos que nuestra materia prima, actores y actrices, muchos de ellos forman parte de la población más sensible al contagio". En una de sus salas, antes de las medidas de anoche, se estaba presentando, por ejemplo, un espectáculo protagonizado por Nacha Guevara y Moria Casán, La gran depresión .

Ante este panorama cambiante, el movimiento en boletería habla por sí solo. En las salas del Metropolitan Sura y Paseo La Plaza, como en el resto de las salas, hasta anoche se aplicaron las recomendaciones gubernamentales de la Ciudad y no pudiendo superar las 200 localidades, aun cuando las salas del circuito comercial superan esa capacidad. Joni Goransky, productor de estas salas, le contó a LA NACION : "Se hizo muy difícil mantener el clima de funciones y mucha de la gente prefería no venir; por supuesto, a ellos se les devolvió el importe de la entrada. Extremamos las medidas de precaución y tuvimos funciones hasta ayer a la noche con un número muy reducido de público".

Así fue como en el Metropolitan se hicieron funciones con 50 personas y, en algunos casos, se llegó a los 90 espectadores. "Las devoluciones crecen como el mismo virus", apunta. En La Plaza llegaron a hacer funciones con 200 butacas ocupadas, el máximo permitido hasta ayer, pero otros espectáculos tuvieron una media de 70 a 80 espectadores. Para los que tenían entradas ya adquiridas para estas dos semanas, se puede comunicar con Plateanet (si fueron adquiridas por teléfono o por la web) o guardarlas si fueron compradas en boletería para hacer el cambio o la devolución personalmente en el teatro a partir de abril.

El mismo panorama se vivió en las salas independientes. Jonathan Zak es uno de los productores de Timbre 4, la sala de Boedo. "Durante el fin de semana bajó la cantidad de espectadores y ahora estamos esperando para ver si hay algún cambio en las medidas. En función de eso dejaremos que, de poder continuar en actividad, cada compañía decida si sigue en funciones o no, porque ya hay algunas que no quieren continuar. Creo que vamos en camino a cerrar por un par de semanas", comentó.

Minutos más tarde, Zak informó que Timbre 4 estará cerrado por dos semanas. Lo mismo se decidió en el Teatro del Pueblo y Abasto Social Club. Liliana Weimer es una de las gestoras de Abasto y es la presidenta de Artei, la entidad que nuclea a las salas independientes porteñas. "Es que trabajar en estas condiciones no da", señaló. "El costo exorbitante de las tarifas eléctricas no se regula según la cantidad de espectadores que ingresen a la sala, con lo cual y a pesar de la restricción los teatros deberemos asumir tamaños costos sin poder de recupero por venta de entradas", apuntaba ayer en las redes Mariano Stolkiner, de la sala El Extranjero.

Mañana, Artei realizará una asamblea en carácter de urgencia. La participación de algunos, señal de los tiempos que corren, será vía Skype. Hasta el momento, las salas alternativas pueden seguir funcionando, pero todo puede cambiar. Mientras tanto casi medio centenar de elencos teatrales y musicales en gira por el país están regresando a sus lugares de origen, y aquellos que estaban en giras internacionales quedaron varados en diversas ciudades europeas.

Paralelamente, el Instituto Nacional del Teatro está evaluando medidas de emergencias que se aplicarían a partir de la semana próxima. Gustavo Uano, director ejecutivo de este organismo nacional, aclaró a LA NACION que se tratará de medidas para asistir a espacios escénicos, festivales y elencos. Pasado mañana habrá reunión del Consejo Directivo y, al parecer, las medidas se darán a conocer a fin de esta semana.

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