Cuando se busca la risa se pierde el ritmo
"El pintor" , de Donald Churchill. Con Alberto Martín, Carolina Papaleo y Claudia Albertario. Escenografía: Martín de los Santos. Dirección: Carlos Evaristo. En el teatro Lido.
MAR DEL PLATA.- La promoción dice que "El pintor", de Donald Churchill, es la mejor comedia inglesa de los últimos 10 años. En realidad, en la puesta de Carlos Evaristo, el texto ocupa un muy segundo plano. Es que, por lo menos así ocurrió en la función del domingo, apenas ingresó a escena Alberto Martín miró a la platea dejando en claro que la interrelación con el público iba a ser uno de los pilares del trabajo. Y cuando se sumó Carolina Papaleo quedó en claro otra cosa: que el morcilleo, las improvisaciones y las tentaciones de risa (reales o forzadas) de los dos actores iban a ser los otros pilares de esta comedia de enredos.
Al planteo se le sumó Claudia Albertario con algunas diferencias de matices. A saber: Alberto Martín es un viejo zorro de mar que conoce el género. Papaleo intenta aportar lo suyo, pero con muchos desniveles. Y de Albertario se podría decir que tiene dos cambios de ropa.
El texto no es malo y, como es de esperar en las comedias de su tipo, todo transcurre en un living al cual dan varias puertas. Hay enredos, confusiones y malos entendidos. También hay chivos, como en las mejores comedias costumbristas que pueblan la tele.
Alberto Martín sabe del género, lo conoce y ha demostrado que es un muy buen comediante. En este caso, sea por falta de una propuesta por parte de la dirección o por apelar a la risa fácil del público en desmedro del ritmo de una comedia de situaciones, conduce el trabajo por un rumbo muy poco creativo.






